domingo, octubre 23, 2005

Crónicas Balcánicas V

SÁBADO 24 de Septiembre

VENCIDOS POR CASTROVERDE


Sí, por Castroverde. Sé que la gran mayoría de vosotros estará despistada ante este comentario porque no estará al tanto de mi pretérita y efímera carrera baloncestística, pero veréis cómo enseguida entendéis por donde van los tiros.

De un lado, tenemos a un tío rubio, alto y espigado que las enchufa de todos los colores, acompañado por dos bajitos muy bajitos que meten pocas, pero en el momento adecuado, y seguido por otros nueve secuaces que se dedican a hacer el trabajo sucio.

De otro, doce tíos que objetivamente son bastante mejores, y así lo han demostrado durante el año, pero que a la hora de la verdad defienden menos que Ronaldo y demuestran tener la dureza mental de una gamba. O sea, que acaban perdiendo. Calasanz es así.

Ésta es mi visión una vez transcurrido prácticamente un mes de los hechos acaecidos sobre la cancha del Beogradska Arena la tarde ya fatídica del sábado 24 de Septiembre. Nada más acabar el partido mi opinión difería un poquito de la que ha plasmado y el mensaje que le escribí a mi padre decía algo así como: "Patético. Mi impresión en caliente y poco objetiva es que hemos sido vencidos por UNA PUTA BANDA, en mayúsculas y con todas las letras". A la hora de contestar, el hombre fue moderado en su respuesta, que era del tipo: "Aaaay, infelizote, ¿y qué te creías tú? Cómo se nota que has vivido pocas de éstas". Traducción: Somos España. Somos lo peor.

Y es que el día ya empezó torcido gracias a los ronquidos "Cochino jabalín style" de uno de los amigos australianos. Que estaba como para decirle nada, que parecía un armario empotrado alicatado hasta el techo. Así que a joderse tocan, a las 6 de la mañana despierto y sin poder cerrar el ojo. Por fortuna, unas 3 horas después el colega nos dió un respiro y aproveché para dormir otro ratillo. Miguelo no tuvo tanta suerte y optó por levantarse y dar un garbeo por la city. Por si fuera poco, tras levantarnos y ducharnos (con agua fría, claro, la duda ofende) nos viene a la habitación uno de los eslovenos juerguistas de la noche anterior, resentido porque le mandamos a tomar por dengue, y se pone a decir que si los españoles somos siempre tan guarros a la hora de entrar al baño, que lo habíamos dejado todo hecho un "blaff". Andaaa, deja de incordiar y vete a cagar, rubito, que no estamos para bromitas.

Claro, ante esta situación pensamos que lo más conveniente sería buscarse otro alojamiento para nuestras tres últimas noches y a ello que nos pusimos aprovechando que quedaba un buen rato antes del comienzo de la sesión baloncestística. Sin éxito, of course. Pero durante nuestro trayecto pudimos inmortalizar más ejemplos de arquitectura de posguerra, tan en boga por estos lares. Calatrava, aquí te dan trabajo fijo.


120 metros cuadrados habitables. Ventilación natural.


Y no puedo dejar de reseñar la curiosa concepción que se tiene de Europa y sus países conformantes en estas tierras.


Europa acaba en los Pirineos

Una vez más, a engullir pizzas donde siempre y hala, a tirar millas pal Novi Beograd. Como ya supondréis, al cacheo le sigue la "13-14" para colocarnos en "nuestros sitios". A aguantar un rato a los eslovenos, que tienen el sentimiento neo-nacionalista muy arraigado y gritan mucho y tal. Después a los griegos, que no la han visto más gorda en su vida con esa remontada de 7 puntos en 50 segundos, en la mejor tradición "Esto no lo pierde ni el Tau". Francia, eres grande. Lo de Parker pase, porque estaría pensando en cómo iba a celebrar el pase a la final con la Longoria y así no hay hijoputa que se concentre en cómo tirar desde la línea de personal. Pero lo de Rigaudeau no tiene perdón. Si es que tenía que ocurrir. Esa cabeza ladeada en ángulo imposible tiene que afectar a la puntería por cojones.

Lo que ocurrió después me sigue produciendo pesadillas por las noches en las que sólo atino a ver a Calderón tocándose la maza y protestando a los árbitros, amén de quedarse en medio campo levantando los brazos después de meter una bandeja, permitiendo de ese modo que un alemán algo más avispado se quede sólo debajo de la canasta, además de a Garbajosa colocado a 16 metros del aro diciendo "dámela que ahora sí que la meto, que soy un 4 tirador", así que mejor paso de comentarlo.

En nuestro paseo callejero de vuelta al hotel vemos con envidia el fiestón greco-esloveno que hay montado en el centro. Cenamos .... sí, vale, lo habéis adivinado: un par de pizzas donde siempre. Nos topamos con nuestros compis australianos que están de farra. Tratamos de comprar un helado, misión que se descubre imposible a esas horas de la noche. Pasamos por callejuelas poco recomendables donde presenciamos el inicio de una "discusión entre amigos" (ante la que aceleramos el paso, of course). Y en las proximidades de nuestro hogar nos topamos con una limusina de las de quitar el hipo.


Serbia y Montenegro, una tierra de contrastes


Al menos en el pabellón, justo antes del partido de España conseguí una foto con el más grande, que estaba por allí de parranda. No todo iba a ser malo, ¿no?


Caviar con choped

viernes, octubre 21, 2005

Nunca mais

En ocasiones escuchas/lees noticias que te hacen plantearte el sentido de la vida. La que a continuación verán es tan real como la vida misma. Y tan dura como ..., eso que lo diga el protagonista de la misma si algún día le llegamos a conocer. No se cómo definirlo, será mejor que la lean y yo aporte posteriormente mis conclusiones.


Sentencia
Condenado a pagar una multa de 2.160 euros por abusar sexualmente de un técnico del gas en Torrelavega
Los hechos ocurrieron el pasado mes de Marzo

La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Cantabria ha ratificado la pena impuesta en primera instancia a Jose Ángel G. R. de pago de una multa de 2.160 euros por considerarle culpable de un delito de abuso sexual contra un técnico del gas que estaba trabajando en su domicilio, en Torrelavega.
EUROPA PRESS/SANTANDER

Según se recoge en el capítulo de los Hechos Probados, el procesado, sobre las 18.30 horas del 30 de marzo de 2005 se encontraba en su domicilio, en la calle Pando de Torrelavega, con el técnico de gas, de la empresa Landel Box, quien estaba realizando un contrato de suministro.
Entonces, el acusado invitó al técnico a una habitación donde le dijo "estate tranquilo, que no va a pasar nada", al tiempo que "le bajaba la cremallera del pantalón y procedió a tocar los genitales con ánimo libidinoso".
El condenado había recurrido la sentencia apelando a su inocencia, lo que la Audiencia desestima, pues recuerda que en el juicio se contó con el testimonio de la jefa del técnico, la cual narró "de un modo convincente y sin contradicciones lo que le contó su empleado y el estado de nerviosismo y perturbación que presentaba por lo ocurrido, testimonio al que el juzgador otorgó plena credibilidad".

Fuente: El Diario Montañés - 19 - X - 2005



Bien, si todavía podéis seguir leyendo plasmaré una serie de pensamientos q se me ocurren:
-1º) No te hagas hombre del gas, butanero, ni nada que tengas que subir a casa de nadie
-2º) No des la espalda a nadie en la ciudad de Torrelavega, como todos sean de rápido como el prota estamos jodidos, en sentido literal de la palabra.
-3º) Señor administrador del blog, nunca le miraré con los mismos ojos.
-4º) Si pasa esto aquí, qué no pasará en la capi, irishman be carefull!!!

Podría seguir pero mi debilidad mental ante estos temas me impide seguir. Recordad que son rápidos y sigilosos, y si un tío os empieza a quitar los pantalones después de deciros que no pasa nada, de la primera hostia no se levanta, y si lo hace seguimos dándole hasta que no pueda levantarse.

Un afectuoso saludo a los exiliados.

Pull the string and then will never rain

viernes, octubre 14, 2005

Hijos de Escocia, estáos muy quietos

Por todos es sabido (y si no ya os lo cuento yo) que la carrera de Telecomunicaciones es dura, exigente y larga (en algunos casos muuuuy larga). Es por ello que uno no puede dejarse llevar por distracciones terrenales que en otras licenciaturas forman la base de lo que se da en llamar "vida universitaria": borracheras, fiestones criminales, fumadas varias y folleteo. Ante todo, folleteo. Así que nos ganamos fama de "ingenieritos sin vida social, ni ganas de ella". ¡Craso error!, que diría el amigo Arnie Chuacheburger. Sí que tenemos ganas de experimentar tales manjares vitales (oigh, qué bonito me ha quedado esto). Y es por ello que en cuanto se tiene la oportunidad (esto es mayoritariamente cuando uno está a puntito de acabar su periplo universitario), se aprovecha. Y si hay que irse de Erasmus para lograr un mejor aprovechamiento, hace uno las maletas y se va de Erasmus. Faltaría plus.

Esto es lo que ha hecho una significativa representación de los menosmola, de la que aún esperamos noticias en forma de post sobre sus vivencias allende los Pirineos, así como otra destacable facción de la generación Telekos'82, ahora mismo diseminada por la vieja Europa. Desde este blog, trataremos de cultivaros a todos vosotros, pobres lectores que no salís de casa ni para comprar el pan, y mostraros que hay un mundo ahí fuera, lleno de placeres con los que no podéis ni soñar, relatando periódicamente sus aventuras y desventuras allá donde les ha tocado en suerte vivir durante este curso.

Y nada mejor que empezar con el inigualable Hepeti, del que aún hay pendiente un "Todos tenemos un pasado" para que le conozcáis mejor. Al bueno de Héctor le hemos mandado a Escocia, tierra de lagos con monstruos, whiskies y William Wallaces. Aunque, como él mismo dice en su más reciente mail "Aquí andamos en las tierras nobles de sires y princesas… jajaja, eso será en las películas, porque a nivel de calle… son todos más bien como Garfields: Regordetes, anaranjados, y siempre dispuestos a comer/beber cualquier cosa en cualquier sitio!!!!" . Efectivamente, la cruda realidad siempre supera a la ficción. Sin más dilación, os dejo con su resumen acerca de lo que le aconteció los dos primeros días que salió por ahí. Agarraos, que vienen curvas.


Vida nocturna de (casi) las HighLands


Aparentemente tienes sueño. ¡Coño! No lo vas a tener. Te acabas de despertar de la siesta. Ya está anocheciendo, ¿qué hora es? Mejor no mirar… Hoy es XXX (dónde XXX no quiere decir censura, sino cualquier día de la semana). Vaya, SIGUE lloviendo… trinca chubasquero. Vamonos de fiesta, a ver si entramos en calor… Sales de la resi, con tu jersey de lana, cazadora de nieve, chubasquero, guantes, gorro… Toda precaución es poca. Te encuentras con una tía en minifalda. Te encuentras con una tía en tirantes. Te encuentras con una tía en minifalda y tirantes. Te dices a ti mismo: Seré cabronazo, estamos en verano y yo sin enterarme. Subo la cremallera hasta arriba.

Después de tomarnos algunas cervecillas para evitar ser apuñalados vilmente en los pubs, ponemos rumba a alguno de ellos. Paramos enfrente de una Iglesia. No, no nos hemos convertido en una de las facciones radicales de la iglesia. Simplemente, aquí, cualquier bar que se precie tiene que haber sido una iglesia antes. Así que, ni cortos ni perezosos, nos adentramos en busca de la pila bautismal de cerveza y la santificación de todos y cada uno de los placeres carnales. Primer detalle: Aquí el bailoteo es una forma de vida, de ligue, y de que te respeten… ¡Joder! Primer codazo de la noche… La chica, gruesa donde las haya, y de cara “out of service”, está en el mismísimo centro de la pista, aunque para ella debe ser toda entera… Los españoles, un poco más educados, nos apartamos un poco para dejarla su momento de gloria, total, aquí, en la pista, no sobrevive la más fuerte, sino la más grande. Bien, ya tenemos nuestra pequeña parcela tipo “clásico rondo futbolero” compuesto por unas 20 personas… GRAVE error. No hay cosa que excite más a la población autóctona que un rondo sin nadie en el centro… En dos segundos, un par de negratas se ponen a bailar en el puto centro al más puro estilo rapero del Bronx. Eso sí, suena Sweet Home Alabama. Dos de los nuestros, los más borrachos, osan intentar imitarles y se adentran en el “nuevo” centro. En estos 5 segundos de desconcierto, tres o cuatro pavas se han ido acercando al centro de gravedad… Estás por lo menos entrar, y se mueven como auténticas GUARRAS. Entran y salen del círculo pidiendo guerra. Los negratas, al ver a los nuestros bailar y ver que NO tenemos NPI, nos miran con desprecio y se van. Las tías siguen entrando. ¡Dios! Pisotón y codazo a la vez… Cagüen sus muertos, yo de aquí ya no me muevo. Me he precipitado. Llega una rubía, altísima, empieza a mover los brazos de manera extraña… su novio 4x4 la acompaña. No consigue captar suficientemente nuestra atención. ¿Qué hacer? Obvio, se quita la parte de arriba del vestido. No, no lleva ropa interior. Su novio se pone bruto y empieza a meterla mano como un descosido. Recuerdo: estamos en una iglesia. Siento no tener fotos, tenía la misma cara que teníais vosotros ahora mismo. Mientras los chicos estamos inmersos en nuestros pensamientos, un scottish se acerca a una de las españolas, y sin más dilación, suelta: “Quiero follarte esta noche. Te invito a una bebida, pero no hace falta que pases la noche conmigo”. Si, aquí el ataque frontal debe rondar un 80% de efectividad. GUARRAS. Feas, sí, pero GUARRAS.

Marchamos, tras la repetición de la jugada por parte de la rubia un par de veces más. En otra disco, se repiten las mismas jugadas. En un momento se para la música. ¿Qué coño pasa? Son las 0:00, no se puede acabar ya. Sale el DJ pdiendo voluntarios para jugar a un juego. En fin, veamos que pasa. Dos son los valientes… y el juego consiste en comer la mayor cantidad de salchichas en un minuto. Traen un cubo de fregona repleto de salchichas para cada uno. Joder, uno de ellos es una tía. No quiero mirar. Gracias a dios, la tía se comporta y come de una en una. Al otro lado, el mayor CERDO del mundo, su contrincante, se mete salchicas por la boca a puñados… va a estallar, pero es su lanzamiento al estrellato. Tenemos un vídeo. En cuanto lo consiga, os lo paso. Sobran las palabras. Eso sí, el tío ganó una tele de 14”. El tío lo celebra metiéndose su cubata de un trago en su asquerosa boca todavía llena hasta reventar de salchicas… Se acaba la noche: Son las 2 de la mañana (¡cabrones!)


En próximos capítulos, ¿logrará Héctor salir algún día hasta tarde? ¿Impondrá el himno del Racing como canción oficial de salutación a su persona cuando entre en los bares? ¿Irá algún día por la Universidad para trabajar en su proyecto o pasará olímpicamente? ¿Le entrará algún escocés borracho con ganas de mambo? Y lo más importante... ¿le dirá que sí o que no? Para saber eso y más...¡Permaneced atentos!

lunes, octubre 10, 2005

Crónicas Balcánicas IV

VIERNES 23 de Septiembre

EL PODER MÁS GRANDE DEL UNIVERSO: LA SUERTE


¡El gran día ha llegado! Amanecemos con la vena psicoanalista desatada y nos ponemos a relatar lo soñado durante la noche anterior. Tras oír historias de lo más variopinto, decido aportar mi granito de arena contando con pelos y señales mi cita con las Red Foxes al completo, que vale, no lo soñé, pero ¿a que hubiera estado bien? Para intentar sofocar el calentón me dirijo a la ducha para verificar que los hierros siguen ahí, en su sitio, y que por lo tanto lo más apropiado en el día presente será pasar de la ducha. Total, en Europa nadie se ducha. No os riáis, que es cierto. Lo he comprobado realizando un pormenorizado estudio durante mis últimos viajes al extranjero. Para que luego digan que los españoles somos unos guarros.

Pues nada, para matar el tiempo estamos un rato de charla y a eso de las 13.00 nos animamos a salir a dar una vuelta. Claro, el ascensor sigue jodido y hay que volver a bajar andando. Para que os hagáis una idea de cómo era la escalera, aquí os adjunto una foto. Y sí, "eso" eran los buzones.



Y encima, la escalera , de caracol


No puedo evitar reseñar cómo el amigo pelirrojo había cursado una petición de traer de vuelta fotos de edificios "typical serbian", esto es, agujereados a trisca, y cómo durante estos días no habíamos encontrado ninguno digno de mención. No lo habíamos hecho porque tenemos una trabada importante, y un elemento destacado de la arquitectura yugoslava está justo en nuestras narices. Vamos, en el edificio de al lado. Flipa.



Gonito, gonito


Como buenos animales de costumbres que somos, volvemos a comer en el mismo sitio, donde nos cuesta hacernos entender porque la chica es muy maja mas algo limitadita en lo que a entender idiomas y mímica se refiere, pero donde se come de narices a muy buen precio, con lo que no hay más que hablar. Tras asistir a un "tour de force" por parte del domano en pos de hacerse entender en un kiosko para conseguir una tarjeta telefónica con la que llamar a la Espagna, nos encaminamos hacia el Nuevo Belgrado, ansiosos por ver, hoy sí, buen baloncesto. Una vez más, hemos de sufrir el rutinario cacheo a la entrada del pabellón, siendonos confiscadas hoy más monedas, unos bolígrafos y hasta nuestra cena. Para templar los ánimos, optamos por hacer nuestras primeras compras. Si a las mujeres les funciona este método, ¿por qué no a nosotros?

Al llegar a nuestros asientos comprobamos con pavor que los lituanos ya están allí dando la murga, por lo que de nuevo ponemos en práctica la efectiva táctica "thirteen - fourteen" (más conocida por estos lares como "13-14") y con la colaboración de nuestro amiguete segurata nos volvemos a colar en la zona central. Desde allí presenciamos un aburridillo Rusia - Lituania, al que sigue un momento esperado con anhelo: la entrada de Dios mismo en persona. El señor Robin Hood.



Porque él lo vale


A la exhibición que da contra los eslovenos le sigue un encuentro con otro santanderino, creemos por su carácter que educado en los Agustinos, que andaba por allí haciendo el chon con unos amiguetes, como nosotros. Proponía ir en busca de más españoles antes de comenzar el siguiente partido e intentar colocarnos todos juntos en el mismo sitio, pero entre que había pocos españoles, que lo de colarse andaba complicado, y que yo particularmente no quería perder mi sitio in the fucking middle desde el que lo veía todo requetebien, optamos por pasar del tema. Eso sí, durante el paseo que nos damos por el pabellón en busca de compatriotas, mostrando nuestros colores al mundo, podemos comprobar de primera mano el odio que tienen en este país por sus antiguos paisanos croatas, porque la peña no para de animarnos y decirnos que hay que ganar. Más nos vale, sí, porque no me gustaría ver a todos estos enfadados.

Al volver a nuestros sitios encontramos a otro grupete de españolitos, estos residentes en Serbia, que al ver nuestras banderas ondeando han optado por dejar sus sitios en el piso de abajo y subir para armar bulla. Sabia decisión la suya, me atrevo a decir, porque somos unos chicos la mar de majos a la par que entrañables. Y un poco cantosos, porque hasta que Imbroda no mira a nuestra posición no paramos de gritar. Eso sí, el tío o no se entera o se hizo el loco ante nuestra petición de que nos enfocaran.

Y sí, animamos como locos. Y sí, me quedé afónico. Y sí, tras una primera parte de mierda, seguida por un tercer cuarto esperanzador, llegamos a un desenlace tenso y cuasi trágico en el último período, en el que gracias a la intercesión divina y de Marko Tomas, Fran the Man Vasquez nos hace soñar con la canasta que nos lleva a la prórroga. Allí, tras unos minutos de tanteo, entra en acción de nuevo el trío arbitral, que ya se había portado bastante bien durante los 40 minutos, y acaba por desquiciar a los croatas. A partir de ahí, Juancar se gusta, apalizamos, billete a semifinales y si te he visto no me acuerdo, Popovic.



Incautos. Ya veréis mañana, ya


A la salida coincidimos con más españoles, contactamos con la tierruca para que nuestros interlocutores se mueran de envidia y nos encaminamos a nuestro querido Hotel para que el amigo botones nos pida un taxi que nos lleve hasta el centro. De camino al hostal, todo son felicitaciones por parte de los serbios. Y al llegar a él, the big surprise: Gunther & friends han montado una fiesta de viernes noche. Y nosotros que no tenemos más que sueño y ganas de descansar. En eso que estando ya metiditos en nuestra cama, excepto Miguelovas que se pone a hacer amigos, se abre la puerta y aparece una de las inquilinas/amigas de Gunther ,a la que Miguel más tarde, cariñosamente y con algo de mala baba, bautiza como "Betty" (recordando cierto culebrón televisivo por todos conocido) e intenta convencernos de que nos animemos, que nunca se nos ve el pelo por el saloncillo de entrada. Normal, como que nosotros sólo buscábamos un sitio que nos proporcionara cama para descansar y ducha para acicalarnos por las mañanas. Y en este sitio lo de la ducha ya habéis visto que está jodido y lo de descansar lo llevábamos bastante bien...hasta ahora.

Para hacer algo de tiempo, suponiendo que llegará algún momento en que la peña se pire a la calle y nos deje en paz, Oscar y yo nos ponemos a limpiar la bañera. Pero hete aquí que cuando acabamos, el fiestón criminal serbio-esloveno continúa. Y encima nos meten a dos australianos en la habitación. Claro, el domano se china, sale al pasillo y se caga en todo lo cagable, que quieras que no, aunque no entiendan español, eso forma parte del lenguaje universal. Los del guateque se dan por aludidos y se marchan con la música a otra parte. Rectifico, con la música no. La música se queda puesta. Los Beatles a todo trapo. Bueno, podría ser peor. Podría ser Manolo Escobar. A ver si ahora ya podemos dormir un ratito.

domingo, octubre 09, 2005

Crónicas Balcánicas III

JUEVES 22 de Septiembre

COMIENZA EL ESPECTÁCULO


¡Aleluya! ¡Hay agua caliente!. Poca. Muy poca. Pero caliente (al menos para mí, que fui el primero en ducharse. Los menos madrugadores que se fastidien). Eso sí, como todo el mundo sabe, llegado el cable del grifo de la ducha a una cierta altura, el agua comienza a perder fuerza y su temperatura desciende notablemente, por lo que me veo obligado a realizar ejercicios de contorsionismo que podrían valerme la entrada en el Cirque du Soleil ese para no morir de hipotermia matutina como el día anterior.

Tras pasar los cuatro por este ritual iniciático del equilibrismo mañanero, optamos por coger el ascensor para descender desde nuestro cuarto piso hasta la calle, mas ¡oh campos de soledad, mustios collados!, dicha máquina de tecnología punta en la que se echa a faltar un botón para poder ir al primer piso (no es coña) decide que más alla del segundo no baja, te pongas como te pongas. Así que no hay más remedio que salir, de uno en uno y sin empujar, y a tirar millas a pinrel, que es más sano y adelgazas. Tonto.

En el plan del día incluimos un nuevo paseo por el casco viejo de la ciudad y una visita al jardín botánico de la misma, cuya entrada es una clavada en toda regla: ¡200 pesetas! Y eso después del desembolso que había supuesto nuestro "desayuno": un peacho bocata rico, rico, e incluso calentito, por 80 pesetazas. Como bien señaló Carlitos, "ésta es la primera vez que tengo la impresión de venir de un país rico". Pues eso, que en el botanaska nos metimos y descubrimos que poseía una sección decorada al estilo oriental, lo que nos ofrecía la irrepetible oportunidad de hacer el capullo emulando nuestras escenas favoritas de Kill Bill.



O Ren Ishi vs Black Mamba


Continuamos nuestra dieta equilibrada degustando unas pizzas y unos perritos con más ketchup que salchicha en un local que descubrimos la noche anterior, y nos dirigimos a la parada del bus, ansiosos ya por llegar al pabellón y ver los primeros partidos. Es que, por si lo habíais olvidado, la razón primordial de elegir destino para nuestro viaje era ver baloncesto. Pero nada, hijo, que por la mencionada parada sólo pasan 3 tipos de autobuses, pero los dos que se turnan en llegar una y otra vez no son el nuestro. De puta madre, que dijo el sabio. Pero la ley de probabilidades es lo que tiene, y acabamos cogiendo el deseado 96 que nos lleva hasta las proximidades del Beogradska Arena. Allí descubrimos que los organizadores se han tomado eso de la seguridad realmente en serio, y hay un despliegue policial que me río yo del desfile que han hecho hace poco en Santander.



We're men, we're men in tights

Además, la entrada al pabellón se convierte en una odisea, ya que tienes que soportar un detector de metales, un cacheo y una revisión a fondo de tus mochila y cartera. Cuando me quise dar cuenta, mis monedas de euro para las que no me habían dado cambio en dinares, habían sido situadas en una hucha sellada, muy oportuna ella. ¡Malditos! ¡Con esos 80 céntimos come todo Vrsac durante una semana! Bueno, templemos los ánimos, que es el primer día y no es plan empezar discutiendo con los seguratas. Claro, que luego vas al sitio que te han agenciado y descubres que a tu lado no dejan de llegar lituanos y más lituanos. Y tú habías dejado bien clarito que ibas a animar a España. Pero no. Con el paso de los días nos dimos cuenta de que a los españolitos nos habían puesto a cada uno en una esquina distinta, bien alejados los unos de los otros. Estrategia, se llama eso. O cagada. Según se mire. Aquí es donde Miguelo hace uso de su don de gentes y su dominio de los idiomas para hacerle ver al chavalito encargado de controlar nuestra zona que por ahí no pasamos. Que lo de los lituanos con el bombo al lado no nos lo lleva el cuerpo y que nos vamos pal medio. Más chulos que un ocho, depositamos nuestros traseros en uno de los mejores sitios del pabellón. No estamos a la vista de las cámaras, pero vemos los partidos de cine. Lo comido por lo servido.

Y al fin, a eso de las 17.30, comienzan las hostilidades con un Rusia - Grecia. Ya tenemos a Manolo acompañándonos, dispuesto como nosotros a disfrutar de baloncesto del bueno. Ya es mala suerte que a rusos y griegos no les diera por ofrecernos tal cosa. Pero la buena noticia es que hay mucho tiempo muerto y mucho parón del juego y pueden entrar en acción ¡las Red Foxes! Creo que con este acierto que han tenido, a los de Ucrania se les puede perdonar lo de Chernóbil.



¡Y además bailaban!


Al terminar ese primer partido, Manolo, Oscar y servidor deciden aprovechar el tiempo de espera hasta el siguiente para dar un garbeo por el interior del recinto e ir a la caza y captura de una camiseta molona. Durante dicho paseo nos topamos con el madrileño-serbio del Martes, algo venido abajo después de que hayan caído tanto Serbia como Rusia, que eran sus "segundos prefes". Claro, almas curiosas como las nuestras no pueden sino interesarse por quién es su favorito tras la eliminación de las mencionadas anteriormente, resultando tratarse de Lituania. Total, juegan contra Francia. Lo tienen chupado. Sí, chupadísimo. Tanto, tanto, que los gabachitos se quedan en 63 míseros puntos. Lo malo es que los lituanos llegan a 47 y de milagro. Tres de tres para el amigo. Por lo menos la afición báltica es ruidosa y animosa de narices, y deja bonita estampas para el recuerdo.



¡LIE - TU - VA!


Después de este fiasco baloncestístico de tarde, optamos por ahogar nuestras penas en alcohol, para descubrir que Manolo estaba en lo cierto y en las proximidades del recinto deportivo nada de alcohol ni antes ni después de los partidos. Pues vaya. Qué gracia nos hace. Menos mal que somos hombres de recursos y recordamos que en el bar del Hotel Intercontinental no se está tan mal. Lo que no imaginábamos es que nuestra actuación estilo fan locaza del día anterior iba a derivar en un aumento de las medidas de seguridad en el susodicho y no se permitiría la entrada nada más que a los residentes en él. Putada gorda. Ni siquiera los esfuerzos de Manolo y nuestro colega el botones jefe por tranquilizar al encargado de seguridad llegan a buen puerto y no nos queda más que dar media vuelta y volver a casa. Eso sí, en taxi, que ya tenemos un cierto prestigio. Y tras despedirnos de Manolo, que tiene que volver a España mañana, cogemos nuestro transporte, que curiosamente es ¡el mismo del día anterior! Así que el conductor triunfa otros 50 dinarillos de propinuca, nosotros nos pegamos un nuevo homenaje pizzeril en el mismo bar del mediodía y a la hora de llegar a nuestro lugar de descanso descubrimos dos hechos dignos de mención.

Por un lado, en la bañera se encuentran metidos unos cuantos hierros tirando a oxidados que invitan a cualquier cosa menos a pegarse una duchita. "Para mañana por la mañana estará todo arreglado y en su sitio" pensamos. Sí, ya. Y yo el Pato Lucas. Cuac cuac.

Por el otro, la pertinente lavatoria de piños posterior a la cena (niños, tenéis que lavaros los dientes después de las comidas, que si no os salen caries y cosas de esas) se hace imposible dado que ¡no hay agua! Una vez más nos vemos forzados a usar nuestro ingenio. Bueno, mis compañeros de viaje, que yo acabo de salir de época de exámenes y mi neurona está más que cansada por el esfuerzo. ¿Y qué se nos ocurre? Pues tirar de una botella de Voda (agua, incultos) que habíamos comprado para momentos de necesidad. Y éste es uno de esos momentos.


La importancia del racionamiento


Una charla presueñín, unos chistes malos de los que Gal se sentiría orgulloso*, y a dormir, que mañana debutamos y hay que estar frescos.

Virgencita, virgencita, sólo te pido que el estudiantil sea seguidor de Croacia, porque como vaya con España vamos jodidos.


* Mención especial para ese que, según Oscar, dice:

Esto es un sordo que le dice a un tonto "¿2+2?"
A lo que el tonto responde "4"
Y el sordo con algarabía replica "Por el culo te la hinco"

Tras unos momentos de silencio, Portu, tendido boca abajo sobre su cama, acierta a decir "Tío, el chiste es con 3+2". Y hombre, sigue siendo malo, pero al menos tiene algo más de sentido, ¿no?

sábado, octubre 08, 2005

Más parecidos razonables

Hete aquí que por dejadez veraniega propia y consejos ajenos afirmando que era lo que estaba pegando fuerte en Italia, cuna de la metrosexualidad por excelencia, todo ello aderezado por mis ganas de experimentar, ya que siempre he destacado por ser un chico más bien imberbe, me dejé llevar y en un reciente afeitado tiré por la calle de en medio y acabé con un amago perillil que suscitó diversas opiniones, así como la aparición de variopintos parecidos (la imaginación humana no deja de sorprenderme). Dos de ellos corrieron a cargo de estimados, y antes de tales afirmaciones sobre mi persona amigos, compañeros menosmola.

Mientras el irlandés no dudó ni un instante en asegurar que era el vivo retrato del Pirata del Caribe más élfico jamás existido, el Putter aflamencado, del que al fin hoy hemos tenido noticias, se tomó un rato para acabar teorizando acerca de la similitud entre el menda y la última y más reciente caracterización de ese jóven pato mítico de Disney que en su adolescencia se caracterizó por resultar una mezcla intelectual entre Franz Kafka y Dylan Walsh, el de Sensación de Vivir. Juzguen ustedes mismos:


Jóven soltero con perilla busca...


¿Quiere eso decir que Orlando Bloom y Joshua Jackson son calcos? ¿Qué todo tipo que se deja perilla es igual que cualquier otro tipo con perilla? ¿O será tan sólo que mis amigos son unos fisonomistas más bien pésimos?


Ni en el blanco de los ojos, oigan

Apuesten por la última de las opciones.

viernes, octubre 07, 2005

Crónicas Balcánicas II

MIÉRCOLES 21 de Septiembre

MEJOR... IMPOSIBLE


Te levantas tarde, muy tarde, que para eso estás de vacaciones y tenías mucho sueño acumulado. Vas al baño. Entras en la bañera dispuesto a ducharte y proponiéndote encharcar la habitación lo menos posible, ya que no dispones ni siquiera de una cortinilla que impida echar el agua fuera. Y es entonces cuando descubres con pavor que el agua no es que esté fría, no, es que está helada. ¡Aaargh! Empezamos mal, Belgrado.

Después de este gélido despertar dirigimos nuestros pasos hacia la zona más turística de la capital serbia, la Fortaleza de Kalemegdan, construida para contener las invasiones turcas siglos atrás (mira que los turcos han sido siempre unos cabroncetes, ¿verdad?), sita en lo alto de una colina con lo que desde ella se puede apreciar mejor la unión de los dos ríos que bañan la ciudad, el Danubio (no confundir con el Vesuvio, que ése era un volcán) y el Sava, y que tiene en su interior unos "recuerdos" de las pasadas guerras mundiales y civiles de quitar el hipo.


Coyote, estáte al loro

Por no mencionar unas pistas de baloncesto y tenis al aire libre que me río yo de la ciudad deportiva de Valdebebas. Además, y de forma totalmente gratuita, estuvimos a puntito de presenciar una sesión de porno en vivo, cosa que ni en Amsterdam, con toda la fama que tiene, oiga. Me explico. Nosotros íbamos tan despistados como de costumbre, cuando un vejete germano nos recomendó echar un vistazo a la exposición armamentística existente en una de las muchas secciones de la fortalezuca. Para llegar a ella, había que subir unas escaleras. Y fue tras subirlas y dirigir una mirada a la derecha, cuando descubrimos cómo una apasionada jovencita serbia se agacha de forma que su boca se encuentra muy próxima a salva sea la parte de su serbio. Es en ese preciso momento cuando se percatan de nuestra presencia, ella pega un brinco para recuperar la posición vertical y él, que también estaba vertical, también, sube disimuladamente sus pantalones. Lo siento, chavalote, te fastidiamos el plan. Fútbol es asín.

Para reponer fuerzas nada mejor que una comida (con perdón) a base de productos típicos, y baratos, del lugar, seguida por un heladito como postre. Mientras decidimos qué helado tomar, aparece un paisano de Lugo, periodista él, que nos informa acerca del nombre del pabellón donde entrena la selección nacional esa misma tarde. Animados, nos desplazamos hacia el Hotel Intercontinental, centro de operaciones de toda escuadra clasificada para la fase final, esperando que alguien de la delegación española nos eche un cable para encontrar fácilmente el susodicho pabellón. Al final, ha de ser un serbio el que nos lo cuente. ¡I love spanish people! Dios, qué sosos. Delmás, se acabó leer tus crónicas en el As. Montero, vaya chapela que te puso el amigo Vrankovic, ¿eh? (y encima diste pasos).

Pero antes de marchar allá, toca un reconocimiento del terreno para saber por dónde queda nuestra nueva casa en los días venideros, el Beogradska Arena, que está en el Nuevo Belgrado y eso es a different world. Logrado ese objetivo tras una buena caminata, nada mejor que una Coca-Cola bajo la lluvia para reponer fuerzas, momento aprovechado por Tomé para transmitir buenas nuevas académicas. Ahora, a hacer guardia al recinto de entrenamiento de los españolitos. Allí esperamos. Y esperamos. Y esperamos otro poco más, chupando frío y charlando con unos periodistas de TeleMadrid a los que tenemos que informar nosotros del orden de juego del fin de semana (qué gran carrera el periodismo) y, al fin, el momento esperado: llega la selección. Como era de suponer, pasan de nosotros. Excepto el gran Juancar, al que Oscar retiene para que se tire una foto y nos pueda vacilar una poca.



Juancar & friends


Más contentos que un maricón con lombrices, regresamos sobre nuestros pasos, pasando por el Hotel donde topamos de nuevo con el lucense y entablamos conversación con el descubrimiento del viaje, el sin par Manolo Sánchez: madrileño aficionado al Athletic de Bilbao y al Joventut de Badalona. Con dos cojones. La animada charla que mantenemos se ve interrumpida de súbito por "El domano", que se aparta del corrillo y echa mano a su riñonera, escondite de la cámara digital, mientras sólo acierta a balbucear cosas como "joder, joder" y "qué buena, tíos". Al mismo tiempo, un coche se detiene junto a la entrada del hotel. Se abre la puerta del copiloto. Y es entonces cuando entra en escena el grizzlie más y mejor pagado de todos y se produce el siguiente diálogo para el recuerdo:

OSCAR - Joder, Pau, no te esperábamos aquí
GASOL - Ni yo a vosotros tampoco

Callado está dicho que no le quedó más remedio que tirarse unas fotucas, personalizadas, con los mendas lerendas. Como se puede apreciar por su careto, él no estaba tan entusiasmado por el acontecimiento como nosotros.



Igualicos que José Luis Moreno y Monchito


Con el subidón, Manolo se crece y nos invita a pasar al interior del Hotel, burlando todo mecanismo de seguridad, para degustar unas sabrosas pivos (cervezas) en el lujoso bar interior. Y claro, aquello era una pasarela de jugadores en toda la regla. Y claro, tanto tío de 2 metros junto despertó a la fan quinceañera que todos llevamos dentro y nos dijimos "coño, ya que estamos dentro...¿por qué no apostarnos junto a los ascensores cual guerrillero chestnik y aguardar a la vuelta de los equipos de sus entrenamientos para asaltarles cámara en ristre y tener un posado con lo más granado del baloncesto europeo, pasado y presente (Papaloukas, nunca me perdonaré haber pasado de ti)?" Así lo hicimos. Los seguratas nos miraban entre perplejos y descojonados. Los jugadores, simplemente, flipaban. Y nosotros, encantados de la vida. Para terminar, como señores que somos, pedimos al botones jefe que nos llame a un taxi para volver a casita. Incluso nos permitimos el lujo de dejarle propinilla al conductor al llegar al destino. Y es que, amiguitos, un día es un día.


Manolo y nuestras pet pivo