martes, enero 31, 2006

El pesador en acción

Para todos aquellos que no ojeáis a menudo nuestros links (no os culpo, yo tampoco lo hago, como podréis deducir en breve haciendo un cálculo aproximado de fechas) os voy a poner a huevo el acceso a un documento gráfico que demuestra bien a las claras el hecho por muchos sospechado de que nos equivocamos de carrera. Bueno chicas, quizá vosotras a la vista de este video sigáis sin cambiar de opinión, pero seguro que hay alguno por ahí circulando y con el que yo aún no he dado (¡ni pienso hacerlo!) que produce en vuesas mercedes el mismo efecto que éste en sus masculinos y algo trogloditas congéneres.

Tenéis que comprendernos. Uno no ve estas cosas todos los días. Y seguro que la inmensa mayoría está de acuerdo conmigo en que por la oportunidad de experimentar algo así merece la pena hacerse periodista.

Pues mucha pinta de ser del Pesquero no tiene

Qué demonios. Fijo que el tío ni es periodista ni es nada, pero tiene un enchufe de tres pares de narices. Y encima disfruta de una cara más dura que el cemento armado (no entraremos en detalles escabrosos acerca de qué otras partes de su anatomía podrían estar como el pedernal en el momento de hacer lo que hizo).

Por cierto, ¿no os parece que la vida, en ocasiones, es tremendamente poética? "Los Globos de Oro" se llama el acto en que ocurrieron los hechos. A buen entendedor....

Y por Dios, por favor os lo pido, estimados colaboradores,

¡Scarlett Johansson musa del blog YA!

domingo, enero 29, 2006

Agudeza visual

Creo haberles dicho en cierta ocasión que soy ferviente seguidor, fanático admirador y pagano venerador de un individuo al que se conoce como O’Rei Morrison. Seth, no Jim ni Van. Este no canta. Esquía. Y según todos los indicios le falta esa parte del cerebelo donde reside la capacidad de sentir dolor, o quizá sea esa otra que al resto de humanos nos dice así por lo bajinis, chato no hagas eso que te va a sentar mu mal. En general es la misma a la que nosotros no hacemos caso cuando vamos por la catorceava copa (y sí ya sé que catorceava está mal, pero si lo dice un ministro de cultura no veo por qué no voy a poder escribirlo yo, no te jode). Pues regresando a mi amigo Seth, les diré que a mí también me va lo de los esquís, y el blanco, y pasar frío y desvirgar palas (que a falta de pan buenas son tortas) y todas esas milongas de respirar aire fresco y vida sana y no fuméis que es malo. Y, modestamente, no se me da mal. En realidad me cago yo en la modestia y el bueno sí pero no soy nada del otro mundo. Coño, que uno se ha dado muchas ostias y le ha metido muchas horas y ha pasado mucho frío como para andar ahora con gilipolleces. Pues sí, soy bueno, qué pasa. Y para demostrarlo voy a poner aquí unos documentos gráficos del dios Seth y míos propios a ver si son capaces de encontrar las diferencias y descubrir quién es quién. Suerte, vista y al toro.

PRUEBA Nº 1:


Hundido hasta el corvejón en inigualable paraje esquiatorio. Con los esquís puestos.















Hundido hasta el corvejón en inigualable paraje esquiatorio. Con los esquís quitados. Mucho más jodido, dónde vamos a ir a parar.









PRUEBA Nº 2:







Descenso extremo por pendiente que te cagas. Acojonante. Vaya huevos.













Meada extrema con frío que te cagas. Mucho más acojonante. Vaya huevos, como canicas de la rasca.








PRUEBA Nº 3 (definitiva):








El tipo (ustedes decidirán quién) boca abajo.













Coño, el otro tipo también boca abajo. Se atreven con todo. La cosa está difícil.






Y eso es todo amigos, ustedes juzgarán a tenor de la dificultad de la decisión si se me da o no se me da esto del esquí.

sábado, enero 28, 2006

Repartiendo que es gerundio

Hace unos meses la chica esta morena que me aguanta y soporta a pesar de mis dimes y diretes, chistes y salidas de pata de banco varias, decidió que era una buena idea el regalarme un reproductor emepetrés súper chachi mega guay de dos gigas con radio y toda la pesca. Y buena idea era, efectivamente. Y gran ilusión me hizo claro que sí, porque a uno siempre le hace ilusión que le regalen cachibaches tecnológicos con los que dar envidia y tocar los huevos al resto de amigos telekiles. Pues ella con toda su buena intención buscó por internet y les encontró a ustedes señores de pixmanía cabrones y dijo pues mira qué bien, aquí que me lo compro sin salir de casa y barato y cómodo y bueno y bonito. Y naturalmente decía bien. En principio. Y yo recibí el regalo y se lo agradecí como dios manda y lo enchufé y cargué música y escuché y para acá y para allá. Todo como la seda de la dinastía ming.

Pues hete aquí mi sorpresa que al cabo de unos 10 meses el cacharro empieza a comportarse como si hubiera bebido y cobra vida propia y deja de obedecer mis mandatos y órdenes y básicamente hace lo que se le pone en la punta del capullo. Que quiero a sabina, pues toma acdc. Que me apetece escuchar la radio, pues manolo garcía al canto. Que quiero apagarlo, pues él dale que dale. Coño. Esto no es bueno pensé yo. Pues nada a pixmanía me meto a ver qué carajo hay que hacer para que me resuelvan este entuerto. Y ustedes caballeros en su página tienen, bien escondido y a buen recaudo, un cartelito donde dice servicio postventa, y yo pensé mira qué bien esto es lo que necesito. Y en el servicio postventa explican ustedes muy bien explicado que se hacen cargo de todo dentro del periodo de garantía (chachi, yo estoy dentro del periodo de garantía) y que para eso vayas a la sección FAQ y mandes un mail. Dicho y hecho a FAQ me fui. Y allí después de buscar un rato se ve un link que dice escríbenos y yo dije a pues eso quiero, escribirles y explicarles. Y das al link. Y llegas a una página donde te piden tu dirección de correo y un password o te dicen que te inscribas. Coño. La cosa se complica. Yo no tengo password. Bueno passwords tengo unos cientos de miles, pero no para esto. Pues me inscribiré. Así que me inscribí. Y después de inscribirte, donde por cierto te preguntan que si quieres recibir ofertas e información y no sé cuántas cositas más para que te peten el correo, pues llegas a otro sitio donde ustedes caballeros te comentan muy amablemente que hay una serie de formularios a tu disposición que se han ideado especialmente para hacerte la vida más fácil. Y debajo hay un botón desplegable. Coño qué bien pensé yo, pues le doy al botón y escojo el formulario que diga “lo que me han vendido es una puta mierda arréglenmelo”. Pues allá que fui. Al botón di. Y allí aparecieron todos los formularios que vienen siendo uno solo que dice: “deseo hacer un pedido”. Pues no. No deseo hacer un pedido y me empiezan a tocar la moral ya. El caso es que tú seleccionas ese porque no hay más cojones y les explicas con mucho arte y ensayo que tú no quieres comprar nada, que lo que quieres es cagarte en sus muertos y que te arreglen un pedido que ya has hecho.

Al cabo de un tiempo escaso, te responde un contestador automático de mails diciendo que tus cuitas están siendo atendidas. Muy bien. Y al cabo de un tiempo un poco más largo ya te escribe un ser humano informándote de todos los pasos a dar para que se arregle tu chisme, siendo el primero de ellos el rellenar el formulario que a tal efecto está en la página. Mecagoentó ya. Te vuelves a meter en la página y sigues todo el proceso anterior una vez más, y te vuelves a inscribir porque a ti no te ha llegado ninguna puta password y vuelves a llegar al sitio del formulario de “deseo hacer un pedido”. Ahí les dices amablemente que crees que son subnormales y que en su página no hay ningún puto formulario que rellenar para devolver un emepetrés, que sólo hay uno para hacer pedidos y que tú eso no quieres, que se lo pueden meter por el culo y que a ti te manden el que ellos crean que tienes que rellenar. De nuevo la respuesta automática y de nuevo el señor que te dice que es que no encuentra tu número de pedido. Y cómo lo va a encontrar retrasado, si yo no se lo he dado. Imbécil. Vuelves otra vez a la carga y te vuelves a inscribir y vuelves a rellenar el formulario de quiero hacer un pedido aunque tú no quieres hacer un pedido y les das el número de marras. Y otra vez la respuesta automática y otra vez el gilipollas que te dice que ya te mandan un formulario.

Al cabo de una semana de espera pues vuelves a entrar en la página y decides que tienes que hablar con alguien aunque sólo sea para insultarle. Hay un número. Pues al número llamas y como que el cid campeador mató a más de un moro y a más de dos que me sale un pollo diciendo: “Bomberos de madrid en qué puedo ayudarle”. Uno no cree lo que está oyendo así que le pregunta como un gilipollas que si eso no es pixmanía y el otro sin inmutarse responde que no, que eso como te ha dicho al contestar son los bomberos de madrid. Mecagoentroyayenlamadrequelosparióatodoshijosdeputa. Vuelves a la página y tras mucho indagar encuentras un segundo número. Llamas. Esta vez sí sale una tía enlatada que te dice que si quieres hacer un pedido pulses 1 y si quieres que te atiendan pulses 2. Pulsas 2. La pava enlatada vuelve a repetir el mensaje. Pulsas 2. La pava enlatada vuelve a repetir el mensaje. El proceso se repite unas cinco (por el culo se la inco a todos señores de pixmania) veces. Cuelgas. Respiras. Cuentas hasta diez. Vuelves a marcar. Otra vez la pava. Esta vez marcas 1. La tronca a lo suyo, que marques uno que marques dos. El número de su puta madre marcaba yo si le tuviera. Cabrones.

Así que al final tuve que ir en persona a una tienda pixmanía que han abierto en madrid todo resacoso un sábado después de la borrachera del viernes, y el dependiente antes de poder decir esta boca es mía, sin comerlo ni beberlo se tragó toda la vilis que mi cuerpo retenía desde hacía un mes intentando meter algún usté verá, yo no quería y habrá sido un fallo entre improperio e improperio y sapos y culebras y por belcebús y todas esas cosas que decía el capitán haddock y que ahora las decía yo.

Así que que claro, se me han hinchado los cojones. Y para chulo chulo mi cirulo. Y sólo me conocen a mí que soy como sor Teresa de las Virtudes al lado de cualquier cántabro medio. Pues eso. Estimados y celebérrimos señores de pixmanía.com, pueden venir todos y lamerme el ciruelo con esmero y de paso me mandan a sus más allegados para que también me pueda despachar a gusto. Cabrones. Se lo digo desde el cariño y el respeto que me merecen todas sus santas madres que no tienen la culpa de haberle parido a usted ente discapacitado que se coloca y trabaja en la susodicha tienda internesiana. Y todo esto desde el buen talante y mejor rollito, naturalmente, para que zp y los catalanes no se me enfaden.

El Zorro, desenmascarado

Y ya podéis ir descartando a candidatos como Tyrone Power, Anthony Hopkins o Anthony Flags, el malagueño más hollywoodiense. Uno, que es un tipo documentado, ha dado con la verdad, igual que Mulder.

Pero claro, si en vez de leer toda la historia del sujeto os quedáis con la introducción que uno de los suplementos dominicales de este país realizó a la hora de transcribirla...

Pelirrojo, irlandés, hijo de buena familia, mujeriego y aventurero

Pues no sé vosotros cómo lo veréis, pero lo que es yo lo tengo muy clarito


Ahí les tenéis: libertadores del pueblo oprimido, contestarios con el poder establecido y defensores de las enchiladas y de Salma Hayek.


Ya que estamos metidos en harina, y en otro orden de cosas, ¿me lo parece a mí o Anton Newcombe, cantante de los Brian Jonestown Massacre, ha plagiado descaradamente el look de nuestro adorado Busta?

¿Quién es quién?

viernes, enero 27, 2006

Yo también

Sé que los resultados que me iban a dar seguramente no fueran demasido satisfactorios, pero al final caí. No pude evitar la tentación de entrar en la página recomendada por Portu, y ver a qué famoso me parezco si es que lo hago a alguno. No quiero aburriros con palabrería cuando estaréis pensando a ver a quién coño se parece este pesado. And this is the result.





Y por mucho que diga esta página web con su supermolón programa de tratamiento de imagen, del que no se yo si fiarme, nunca jamás he hecho con una tarta de manzana otra cosa que no fuera comerla con cuchillo y tenedor. Lo juro por mi propia vida, y el que no me crea peor para él.










Yo tampoco le regalé una taza de WC con diamantes incrustados a mi queridísima J.Lo, a parte de parecerme una de las mayores gilipolleces que jamás se habrán visto, a esa tía lo último que se me ocurriría es regalarla una taza de wáter. Pero en fín como en Daredevil hacía de ciego igua, se metió demasiado tiempo en el papel. Sigmos examinando resultados.










Algo en mi interior me llevo a estudiar Teleco, y gracias a esta aplicación he sabido que en una vida anterior, o posterior, fui El Elegido para salvar Sión. Lo conseguí y ahora lo estoy pagando.










Para éste si que no tengo comentario alguno. No se qué decir ni qué hacer, pero me hace dudar de la eficacia de este programa.











Si el joven indiana jones en la última cruzada era yo. Al final acabaremos perdiendo la fé en internet y en todas las cosas que allí hay.












Pero seguro que estáis pensando que os falta alguién, verdad Inés? no te preocupes que aquí está también.

martes, enero 24, 2006

Se acabó

Porque él se lo propusó y sufrió
como nadie habia sufrido y su piel
se quedó vacía y sóla
desahuciada en el olvido y después
de luchar contra la muerte empezó
a recuperarse y olvidó
todo lo que le costaba y ahora ya
...............
y ahora ya
su mundo es otro.

¡Porque ya ha acabado los exámenes de la carrera! Esa misma carrera que comenzó años atrás de manera inconsciente, sin tener muy claro qué era lo que se iba a encontrar en ella, aparte de gentuza como los aquí firmantes.

Tras un último cuatrimestre más bien relajado, por mor de tener que matricularse solamente de Inglés for Civil Engineering, en la que ha aprendido a decir los colores y poco más, y otra asignatura que ahora pasaremos a comentar, el día de hoy pasará a la historia por ser aquél en el que nuestro Juanisho se hizo todo un teleco de pleno derecho, aún a falta de pasar el trámite del proyectillo ese que no sé pa qué vale, aparte de para que algún profesor con mala baba te meta en un apuro.

Y eso que lo suyo le ha costado al amigo. Porque el último envite ha sido un digno colofón a tamaña andadura plagada de adversidades de todo tipo. Resulta que esa "otra asignatura" no era otra sino Prevención de Riesgos Laborales en la Construcción. Es decir, créditos de libre configuración a cambio de que hagas unos buenos exámenes vía Internet. Pero claro, con lo que no contaba nuestro heroico protagonista era con que el funcionamiento de dicha asignatura iba a ser digno de los hermanos Marx. Un caos total. De puro desconcierto, no te queda más remedio que reirte. Y claro, no podía acabar la cosa sin un susto tremendo. Tanto como ir a hacer tu último examen, mero trámite en el que lo más difícil era tener claro que si te amputan una extremidad vas a ir jodido, y que te digan que no, oye, que no puedes hacerlo. ¿Por qué? Porque el lumbrera de tu profe se ha colmado de gloria y lo ha preparado para una fecha erróna, así como del año pasado. Y claro, la red de redes es lista pero menos, y si le dices que el examen se ha de hacer el 24 de Enero de 2005 entre las 9.00 y las 9.15, pues se hace el 24 de Enero de 2005 entre las 9.00 y las 9.15, por mucho que ya estés en 2006. Tras los entendibles momentos de angustia, de chateos incompletos, de llamadas telefónicas desesperadas, el buen profesor ha tenido a bien retocar levemente la programación del examen y permitirnos realizarlo algo más tarde de lo previsto. Y claro, Juanisho se ha sobrepuesto titánicamente a todos los problemas y al desconcierto general y ha resurgido de sus cenizas para marcarse una notaza de las que hacen época y dar así por finalizada una era.

Se acabaron esas clases tediosas y causantes de somnolencia. Se acabaron las visitas a despachos de profesores en busca de resolver dudas. Se acabaron las revisiones de examen que en contadas ocasiones daban frutos en forma de aprobados. Se acabaron las interminables horas desperdiciadas en la biblioteca.

Nunca mais

Por todo ello y más, mi más sincera enhorabuena al gran Juanisho.

Estás hecho un Juuuuuugón, coraçao.

Vuelven los 80

Y no me refiero a la patraña esa de serie de Tele5, ni a los pelos cardados, ni a las mallas masculinas ajustadas y de mil colores, ni mucho menos a la música de Mecano. Aunque espera un momento, éstos sí han vuelto, ¿no? En fin, cosas veredes, amigo Sancho.

Yo a lo que me estaba refiriendo es a que ha habido un sujeto que ha tenido la desfachatez de anoter la friolera de 81 puntos en un partido de baloncesto. Que seguro que muchos de los que estáis leyendo esto sois tan chungos que pensáis "Psche, pues vaya cosa. Tampoco son tantos". Ni puta idea que tenéis, eso es lo que os pasa. Si os digo que hay equipos de esa misma liga que cada partido meten, sumando la aportación de todos sus jugadores, pocos más de esos 81 puntos, ¿seguiríais pensando lo mismo? Ah, bueno, ya pensaba yo.

Pues resulta que el amigo Kobe (pronúnciese Cobi, como el perro ese mutante de Barcelona'92), así bautizado por obra y gracia de un filete de un restaurante japonés y unos padres algo cachondos, no contento con los 62 puntazos en apenas 32 minutos que les clavó hace un mes a los Mavs, circunstancia ante la que el visionario Miguelo sentenció "este cabrón no ha querido salir más a pista porque sabe que en breve meterá más todavía" (Dicho y hecho ¡Ni Octavio Aceves, macho!), hace un par de días decidió cebarse con los Raptors de nuestro paisano Caldereta, a quien no le quedó más opción que hacerle la ola mientras se las enchufaba de todos los colores.

Yo hubiera hecho un mate que te cagas

Burrada semejante no se veía desde los tiempos de Wilt Chamberlain, a quien muchos recordaréis por su destacada interpretación en "Conan el Destructor". Sí, el negro altiricón de la maza era él. Pero claro, en su época, con sus dos metrazos y pico era Gulliver en el país de los Pitufos, y la cosa como que se simplificaba una poca.

Esa mecánica de tiro hay que mejorarla

Desde aquí podéis bajaros un vídeo que incluye la mayor parte de las canastas del amigo en tan memorable jornada. Daos prisa, que no sé cuánto tiempo lo tendrán colgado.

Y acá encontraréis una cobertura bastante completita del evento por parte de la inefable En-Bi-Ei.

Espero que a día de hoy ya no tengáis dudas acerca de quién es EL PUTO CHERIFF del basket mundial (Mal que me pese. Jodidos yankis). Ni CaBrons James, ni Caramelos Sugus Anthonys, ni Vicentes Carters que valgan. Como el Violador de la Canasta (Juanisho dixit) no hay nadie. Y encima ahora con su campaña agresiva de lavado de imagen (abrazos con Shaquille, besitos con Phil Jackson, encantado de la vida de ir a la selección USA...) va a acabar pareciendo un buen chaval y todo.

Por cierto, ayer repitieron la gesta en Sportmania, y dado que uno tenía que cumplir en la Unibersitatea, optó por la sana vertiente de dejarlo grabando. Pues bien, ¿a que no adivináis quién se equivocó al programar el vídeo y acabó guardando en su cinta la entrega semanal de "Mira quién baila"?

Para darme de cabezazos contra una pared y no parar, oigan.