domingo, junio 25, 2006

¡Asúcar!

Ya no es que lo diga yo, es que te lo advierten en cualquier envase:


Vaya que sí. Eso por no mencionar los beneficios añadidos a dicha acción:


¿Lo veis? Si es que todo son ventajas. Y pensar que todavía hay alguna que no se lo acaba de creer....

Lo cierto es que no sé cómo puede aún haber gente preguntándose a qué se deberá mi afición por los Chupa-Chups.

sábado, junio 24, 2006

Jequeca

Con este hábil retruécano logro conjugar en una misma palabra tanto la figura más típica del país que enfrentó a España en la tarde de ayer como el efecto que produjo en mi salud ver tal partido de más que dudosa calidad jurgolística, especialmente en su segunda parte. Y yo llegando tarde a mi cita con una rubia de postín por visionar semejante despropósito. Es que no aprendo.

Sin más dilación, pasamos al momento por todos esperado: los Puntos Portu para los participantes por parte española. A los árabes ni los califico, que los pobres bastante tienen con lo que tienen.

Cañete - 1. Manducón. Dando la nota gritando a sus compañeros siempre que lo enfocaban las cámaras. Sería un digno participante del Gran Hermano.

Orzogüey Salgado - 1. Subió la banda de vez en cuando y eso. No nos ensañaremos con él por lo mucho que le ha costado llegar a jugar en un Mundial.

Marchena - 1. Por más que lo intento en las pocas ocasiones de que dispuso no logró tener éxito en su empresa de acabar el partido con una tarjeta.

Juanito - 1. Sin problemas. Marcó un gol y tal.


Os pongo los comentarios de Maradona pa que no os quejéis

Antonio López - 1. El último romántico hizo oposiciones para entrar al selecto Club del Chupachús, presidido por Mike James (cualquiera que haya visto un partido de los Raptors esta temporada sabrá a qué me refiero).

Joaquín - 2. La finta y el regate se dedicó durante la primera parte a eso, fintar y regatear. Al comienzo de la segunda estuvo un poquito chupachús para después desaparecer por completo del terreno de juego.

Cesc - 2. El arquitecto dejó detalles de calidad en forma de pase, que en un partido como el de ayer ya es mucho decir.

Draculín Iniesta - 1. Recién llegado de la segunda temporada de Perdidos. El sensacional mote vampírico no es mío, sino del chico INEF de León.

Albelda - 1. En su línea. No tardó ni 10 minutos en conseguir que le sacaran una tarjeta amarilla. Buscó la expulsión en un par de ocasiones pero el señor colegiado no se la concedió.

Reyes - 1. Vicepresidente primero del club del chupachús. Eso sí, dio un pase que te cagas en el gol. Y su novia se hace notar en la grada.

Raúl - 10. Sublime. Espectacular. Pillo. Generoso. ¿Se nota mucho que es mi preferido? Si estuviéramos en el 2002 esa vaselina que intentó hubiera entrado de forma inapelable. Una lástima que hayan pasado 4 años de aquello.

Villa - 1. Vicepresidente segundo del club del chupachús. Salió a marcar su golito y si le llegan a preguntar si iba con los de rojo o los de blanco no hubiera sabido responder. Eso sí, loable su intento de firmar un autógrafo en la cara de un saudita empleando los tacos de su bota.

Xavi - 1. Humphrey olvidó la gabardina en el vestuario y no fue el mismo. Dejó un par de reversitos de esos suyos para la galería.

Torres - 1. Está pletórico. A fútbol no sé, pero a correr los 100 metros lisos no le gana ni Asafa Powell.


Y ahora, pasamos a comentar lo más destacado:

Lo mejor - La explosión de color en la portería española: rubio platino, azul claro, azul oscuro, negro, amarillo, blanco y rojo. Jamás se había visto tanta representación de la escala cromática en tan pequeño espacio.

El árbitro - Otro colega. Trató de competir con Cañizares dirigiendo el partido ataviado con uno de los chalecos reflectantes de la guardia civil, pero salió derrotado en tan desigual duelo.

El crack - Don Andrés, of course. Digno de alabanza. El partido fue soporífero hasta para él, pero intentó animarlo de todas las formas posibles.

Lo peor - No poder celebrar la victoria al estilo en que lo hace la señora cuyos tacones la van a matar. Eso sí que es savoir faire.

jueves, junio 22, 2006

Tribulaciones típicas de un viajante cualquiera

Hace no tanto escribí por aquí unas líneas sobre piscinas, fuerzas gravitatorias y espíritus juveniles que después dieron para muchas charlas, dimes y diretes. Pues bien, todo aquello no sucedió en la meseta sino en la bella italia. Sí señores, donde la pasta, la pizza, las ragazzas y las mozarellas. Ahí mismo. Pero claro, para que te pasen cosas en el país de los romanos y las romanas primero hay que llegar hasta él. Y llegar hasta otros países no siempre es tarea fácil. Así es como lo conseguí yo.

Me hago unos sandwiches. Sí chavales, digo bien, el irlandés pensando algo por adelantado. Me estoy haciendo mayor. Es que la andaluza de Santander siempre lo hace, y claro, todo se pega. Me cuelo en el tren. Me bajo en nuevos ministerios, ahí no están abiertas las puertas y hay vigilantes y yo no tengo billete así que disimuladamente me cuelo detrás de un pobre individuo que sin comerlo ni beberlo se convierte en cómplice de mi fraude a la hacienda pública. El tío se sorprende de que vaya tan pegado a su culo pero le miro con cara de muy hombre y de camina chaval que todavía me enfado, y el tío claro, anda y calla. Naturalmente las puertas se cierran conmigo a mitad camino, pero yo tira para alante por mis huevos. Resultado: herida en el hombro no despreciable. Por gilipollas.

Cojo el metro, que va directo, son 4 estaciones. En la segunda se sube una individua con cara de saber lo que se dice y comenta que todos los que vayan dirección barajas que se bajen. Que la línea está cortada. Que hay un bus que nos lleva. Me subo al bus. El bus se para en un punto desconocido de madrid. Dice que todos los que vayan a barajas que se bajen, y que cojan el metro. Me bajo y cojo el metro. Aparentemente la línea ya no está cortada. Dont ask. Esto es madrid, las cosas no tienen porqué tener sentido.

Llego a barajas y voy al mostrador. Todo correcto. Qué chachi, hasta me da a elegir entre ventana o pasillo. Pues ventana señorita. Gracias caballero. Las que usted tiene señorita. Etcétera.

Me aburro como una ostra. Por qué cojones se me tuvo que olvidar el libro. Bueno, siendo yo lo raro es que me acordara de que tenía que irme a italia. Me doy un paseo por las tiendas del aeropuerto. Me compro el marca a ver qué sarta de estupideces cuentan hoy. Me hago el sudoku. Me vuelvo a leer el marca. Coño, qué curioso, las gilipolleces son las mismas que las de hace un rato. Me cago en todo bicho viviente y por qué cojones tendré que hacer caso a los señores y señoras de las dos horas de antelación en el aeropuerto. Yo que llegué tarde hasta a selectividad tengo que venir con tiempo al jodido barajas de mis pelotas. Como si no me lo supiera, definitivamente chaval a ti no te sobran las neuronas. Y encima sin libro. Cagoensatán. Después de todas esas profundas reflexiones me sigo aburriendo como una ostra.

Me subo al avión, llego a roma. No me pierden la maleta. No encuentro mi terminal, se lo comento a una segnorina que me mira con cara de perpleja porque se ve que una terminal no es algo fácil de perder. Usted no me conoce señora. Para mí perder una terminal es de las cosas más sencillas del mondo mondiale. Me dice dónde se encuentra la terminal perdida. Gracie. Prego. Voy al mostrador. De nuevo otra ristra de dientes profident que me saludan y me dicen que si ventana o que si pasillo. Pongo cara de no tener ni papa de lo que me ha dicho. Sigue sonriendo. Me lo repite en inglés. Coño, qué maja. Otra igual. Incluso dudo si es la misma de barajas. Creo que no. De nuevo ventana. Me aburro como una ostra. Y esta vez ni sudokus ni marcas. No sé cómo las ostras pueden sobrevivir a su existencia. Las admiro. De veras.

Me subo al avión, llego a alghero. Compruebo que hay una ristra enorme de ragazzas y bambinos todos esperando un taxi. No hay ningún taxi a la vista. Malo. Me da por innovar y me cojo el bus a alghero. Le digo al conductor en el idioma de mis antepasados celtas que cuando llegue a alghero centro que me avise. El conductor pone unos ojos como faros. Que pruebe en swahili a ver si coge algo. No sé swahili así que pruebo en español. El tío se descojona pero lo entiende. No sé de qué se descojona pero me cae bien. Me gusta la gente que se descojona sin motivo. Llegamos a alghero. Me dice que ya he llegado. Busco un taxi. Encuentro un taxi. Le digo al timador que al hotel capo caccia. El tío me mira de arriba abajo y de abajo arriba. Me pregunta si vengo del aeropuerto. Pues sí señor. De allí vengo. ¿Que por qué no cogí allí un taxi?, porque no se me puso en la punta del cimbrel, señor. Otro que se descojona. Se descojona mucho más cuando me mete 40 euros del ala. Yo ni inmutarme, cara de póker y que me haga una factura, que yo no pago, que paga mi jefe. Vaya eso parece que ya no tiene tanta gracia. Voy a la recepción. Me dicen que finalmente voy a tener acompañante. Digo no problemo tío. Llego a la habitación. El acompañante está durmiendo pero se despierta. Es un indio de la india psicópata.

miércoles, junio 21, 2006

Confirmado

El TAU es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra.


¿Cómo dices que se hace esto, Alberto?


¿Para esto había que echar a Pedro Martínez?

La frase ya famosa entre mis allegados que dice eso de Esto no lo pierde ni el TAU sigue sin perder vigencia.

No quiero despedirme sin enviar mis mejores deseos para las cabezas ¿pensantes? de TVE, tanto por sus acostumbradas grandiosas retransmisiones baloncestísticas como por la elegante decisión de hoy de cortar la conexión con el Buesa Arena, nombre euskaldun donde los haya, en cuanto acabó el partido. Así se hace afición, claro que sí. Por su culpa nos hemos perdido, entre otras cosas, una buena discusión italo-argentina.

Total, cómo se ponen, por un tiempo muerto de nada a falta de 5.6 segundos. Hay que ver qué mal perder tienen algunos.

martes, junio 20, 2006

Tunisia a la cazuela

No, no se trata del plato de moda en El Bulli. Qué va. Es mi manera poética de referenciar la victoria española ante los representantes tunecinos en el partido de anoche.

Ahí estaba yo, intruso en una reunión de fervientes jurgoleros, los cuales se habían ataviado con sus mejores galas para tan magno evento y deseaban hacerme partícipe de sus emociones e ilusiones. Mención aparte para el tremendo surtido de viandas presentes en la mesa que presidía la sala de reunión. Ante tal suma de factores no pude por más que aceptar gustosamente la invitación y presentarme con unas Heineken TM, que así el fútbol se soporta mejor. Con alcohol en sangre, quiero decir. Y si ya aceptan tus exigencias y te ponen la retransmisión de La Sexta, miel sobre hojuelas. Unos grandes mis colegas, oigan.

La cosa empieza malita. Justo cuando voy a realizar mi primer comentario jocoso de la noche, aprovechando la escasa pericia técnica mostrada por uno de los atacantes africanos, va el nota y se saca un pase de churro al centro del área al que sigue un tiro a bocajarro ante Casillas que éste despeja como puede, pero finalmente un disparo no menos churro del tal Mnadi acaba besando las mallas (jo, cómo mola la expresión esta. La de cosas que aprende uno leyendo el Marca). Ya me jodieron el chiste.

Claro, que como bien dice el refranero patrio No existe adversidad que por sinecura no se trueque (vamos, que no hay mal que por bien no venga; es que cuando me pongo cultureta, me pongo a base de bien). Esta inesperada adversidad arrastra una congestión cuasi total en mis compis que les lleva a no tener ni ganas de probar bocado. Cosa que a mi, que soy bastante más pasota, me viene de perlas para meter mano impunemente a la comida. Como un gocho, señores, como un gocho.

En fin, que cuando ya se mascaba la tragedia y se empezaba a pedir a gritos hasta un cambio de canal, a ver si la calva de Maldini traía suerte, apareció el de nunca para hacer lo que mejor sabe, ratonear (¿por qué será que si parece tan fácil no lo hace nadie más que él, sin contar argentinos y/o italianos, que son más espabilados que nadie?), y adelantándose a Travesti, que había hecho un señor partido, anotarse un gol más en su larguíiiisima cuenta y dar rienda suelta a la pasión en los aficionados. Yo, por supuesto, opté por la opción de no comportarme como un señor y reividincar la figura del GRAN RAÚL ante mis acompañantes, ninguno de los cuales muestra devoción por el susodicho. Peor para ellos.


Sólo faltaba la rúbrica y esta vino de manos de este chavalito que juega en el Atleti, se parece al rey de la night santanderina, y no suele recibir halagos por mi parte. Pero por una vez voy a poner punto en boca y simplemente declararle mi agradecimiento por permitirme, tras hacerme sufrir mucho fallando clamorosas ocasiones, eso sí, salir triunfador de una porra más. Show me the money, y tal. Así se tira un penalti, sí señor. En otra ocasión os hablaré más de este don mío que me permite, aparte de ganar dinerito fresco con un deporte que me gusta pero menos, cuasi-acertar los minutos de los goles.

Y ahora, vamos con lo más destacado de la contienda:

Lo mejor - La pancarta con la leyenda Villarcayo is not Burgos. Una demostración de creatividad y fina ironía.

El árbitro - Un amiguete

El crack - Montes, ¿quién si no? Ya no sólo por los dos nuevos motes actorales que me hizo descubrir en la noche de ayer, Tom Cruise y Humphrey Bogart. Ni por sus referencias al Paseo Marítimo de la Castellana. Ni su risa plena de gozo al enterarse de que en el restaurante de su hotel daban cenas hasta las 2 de la madrugada. Ni siquiera por esa oportuna aclaración, con sus desvaríos subsecuentes, tratando de esquivar la posible confusión entre Jaidi, central de Túnez, y Heidi, icono de varias generaciones de tiernos infantes. No, qué va. Lo que marcó la diferencia en su retransmisión de ayer fue ese comentario, no recuerdo a santo de qué, acerca de las notorias diferencias entre la primera novia de uno y las demás que la continúan (eso los afortunados, claro). Cómo incluso tus amigos se prestan al juego de la comparación "Pues Maripili se da un aire a...". Y es que este símil ya fue propuesto hace escasas fechas por uno de mis estimados maestros en el arte de la telemática, y eso, quieras que no, marca.

Lo peor - Las aceitunas, sin duda. Rellenas sólo Dios sabe de qué. Una recomendación: no os fiéis de Ybarra.

lunes, junio 19, 2006

Quitando hierro al asunto

Dado que tras el cruce de declaraciones subidas de tono en los comentarios del post anterior y justo cuando las aguas parecían haber vuelto a su cauce, alguna nueva intervención de fervientes contribuyentes del blog podría revertir este remanso de paz y tranquilidad en Kosovo 2.0, voy a optar por realizar unos de mis famosos interludios cómico-festivos para así lograr el clima de buen rollito tan necesario en esta tesitura.

¿Y qué mejor modo de hacerlo que incluyendo de soslayo alguna referencia a la tierra de la que provenimos los aquí firmantes (bueno, algunos más que otros, que aquí al portugués su propio apodo le delata), para así no dar lugar a confusiones?

El dibujo aquí presente es un auténtico quién es quién en el que podréis encontrar a un alcalde con fama de violento, un presidente de comunidad autónoma nada avergonzado de mostrar al país en sus cotidianas apariciones televisivas su origen humilde en plan en un pueblo italiano al pie de las montañas vive nuestro amigo Marco, un ejemplar de enciclopedia de Jenny vestida para matar, una muestra de kie cabalgando sobre su moto NRG mi escape trucado petardea y mola mazo, un helicoptero policial (¿nosotros tenemos de eso?) sobrevolando dos de las zonas más famosas de la ciudad, conocidas por toda la región gracias a sus gentes y sus costumbres (echo en falta a la sin par Alberi), la grúa que tenemos presidiendo la bahía y, cómo no, una vista aérea (mutilada) de una de nuestras queridas playas con arena (tierra, que dicen por Pucela, ¿verdad veterinaria?) de la de verdad, no ese sucedáneo que tienen por el mediterráneo, que es más gravilla que otra cosa.


Y ahora marcho a casa del lugonino loco ya que tengo un encargo de Tacones que cumplir. Y esta vez voy a hablar con propiedad del evento jurgolístico, porque pienso verlo entero. Así de chiflado estoy. Eso sí, animadme en la distancia: mis acompañantes no son verdaderos creyentes de la religión montesiniana y pretenden ver la retransmisión de Cuatro, con el listillo de Maldini y el sosainas de Maradona. ¡Irlandés, te necesito!

jueves, junio 15, 2006

A por ellos, oe

Un día después del estreno mundialista de nuestra selección, hacemos nuestro el canto que con tanta ilusión y vehemencia vocifera el señor seleccionador, logrando que en el intento su dentadura no salga disparada omnidireccionalmente, para dar fe de que en este blog creemos que este año sí. Esta vez es la buena. Del 2006 no pasa. En este Mundial la prensa dejará de dar la vara con eso de que nos toca campeonar y van a ser realistas. Porque todo buen científico tiene bien presente la siguiente secuencia que no deja lugar a la duda ni a la cabalística barata. La magia de una cifra:

1. Brasil ganó la copa mundial en 1994; antes que eso, ganaron el mundial en 1970. Si se suma 1970 + 1994 = 3964.

2. Argentina ganó su última copa mundial en 1986; antes que eso ganaron el mundial en 1978. Si se suma 1978 + 1986 = 3964.

3. Alemania ganó su última copa mundial en 1990; antes que eso, ganaron el mundial en 1974. Si se suma 1974 + 1990 = 3964.

4. En el mundial 2002 Brasil repitió el campeonato, y es lógico, ya que si sumamos 1962 (donde Brasil fue campeón) + 2002 = 3964; por lo tanto, Brasil debía ser el campeón, y así fue.

5. Y si se quiere pronosticar el campeón para Alemania 2006, hay que restar
3964 - 2006 = 1958... Ese año el campeón mundial fue Brasil, así que se escuchan pronósticos para el 2006...

6. Y LO MÁS IMPACTANTE: Los seguidores españoles tenemos también motivo para alegrarnos, ya que seguramente ganaremos el mundial en el año 3964. Porque 0 + 3964 = 3964.

¡O sea que ya sólo tenemos que esperar 489 mundiales para ser campeones! Eso equivale a 1956 años. El Mundial más cercano a esa fecha fue el de Suecia'58 (el del '54 no nos interesa para nuestros estudios) en el que Brasil fue campeón del mundo. Así que la final va a ser contra los brasileños... ¡ni se imaginan la goleada que les vamos a dar!

No sé por qué me da que no lo verán nuestros ojitos. Aunque en esta oportunidad se atisba un halo de esperanza. La ocasión la pintan calva, como la cabeza del más grande comentarista deportivo habido y por haber. Y es que contando con los comentarios de Montes y con el despliegue técnico del gran Puyol, el hombre milagro de España (sólo él podía lograr que Torres marcara), todo puede ser.


¡Grande Tiburón! ¡Estás hecho todo un Nureyev! ¡Juuugóooon!

Eso sí, desde aquí quiero dejar bien clara mi postura respecto al tan en boga comentario de "en cuartos nos cepillamos a los brasileños". Los de corazón débil no sigáis leyendo, puedo destrozar vuestras ilusiones. Soy así de cabrón. Resulta que, en el improbable caso de que España alcance la mencionada ronda eliminatoria, hay un alto porcentaje de probabilidades de que el rival que se encontrara no fuese Brasil, ya que por lo que tengo entendido ésta se encontraría en octavos con o bien los checos (vale, aquí doy alguna opción a los del jogo aburridito) o bien ¡mis envidiados italianos! Y no hay color: les meterían la del pulpo. Los italianos, digo. Para grandes, ellos. He dicho. Y a mis espaldas poseo un historial de aciertos en porras jurgoleras importante. Dinero fácil, que decía John Connor.

Por cierto, que alguien haga el favor de comentar a los de Zaire que así no se defiende el lanzamiento de una falta.


Cosas así me reconcilian con el fútbol.