lunes, junio 15, 2009

Tan gafe no seré

Que miren que después de lo que les comentaba hace poco más de un año creía que era una certeza absoluta e inmutable. Pero va a ser que no. A los hechos de estos playoffs NBA me remito:
  • Final de Conferencia Oeste. Tercer partido. Nuggets 97 - Lakers 103. Apurando.
  • Final de Conferencia Oeste. Sexto partido. Nuggets 92 - Lakers 119. Sobradetes.
  • Primer partido de las Finales. Lakers 100 - Magic 75. Qué hisisteis, abusadores.
Haciendo gala de mis dotes premonitorias estilo Rappel, me permití el lujo de no poner el despertador las noches del segundo y tercer partidos, porque para un tipo espabilado y egocéntrico en temas baloncestísticos como yo no cabía la más mínima duda del seguro reparto de victorias al calor del hogar. Así que me reservé para el cuarto, que no vean si se hizo duro aguantar el tirón tras el madrugón el viernes anterior y no era plan de realizar excesos. Uno ya va teniendo una edad.

Y justo es reconocer que lo pasé mal, mal, fatal. Pero cuando peor pintaban las cosas, Superman descubrió con pavor que un eclipse ocultaba el sol amarillo fuente de sus poderes... y tomó el relevo de Nick "The Brick" Anderson en la particular galería de los horrores desde el 4,60 de las gentes de Orlando. Momento registrado por mi cámara siguiendo lo propuesto en TrueHoop, idea que Juanisho y servidor hemos acogido con agrado. Lo que pasa que él aún no me ha pasado sus fotos, así que de momento se conforman con las mías.

Indispensable tener un libro bien a mano para sobrellevar los interminables e inagotables tiempos muertos

Como ya sabrán, triples milagrosos mediantes y con una "excelsa" a la par que "determinante" actuación de ET, la cosa acabó con un 91-99 tras prórroga que dejaba el anillo a punto de caramelo, además de resultar un atentado contra mi integridad física, pues no contaba con tal alargamiento de la tortura baloncestística en mis cálculos de horas aproximadas de sueño. Así que anoche me vi obligado a pasar de mis pronósticos que hablaban de un 4-2 en LA y pegarme otra siesta antes de levantarme a horas intempestivas, porque ¿se imaginan lo que hubiera sido no estar presente ante mi PC justo el día que se consigue el campeonato? Muy mío, lo sé, pero esta vez no estaba dispuesto a pasar por eso. No, no, no.

Tras múltiples intentonas inútiles de seguimiento vía streaming, y sobrevivir con/a la lacrimógena retransmisión de Radio Marca en la que 13t dio sobradas muestras de haber alcanzado el estado vulgarmente conocido como "gagá", decidí quedarme con la emisión de mis ya apreciados chicanos de la ESPN latina, cuyas cortinas, tapas y defensas a ultranza del no-blando 16 de amarillo y morado me han llegado a recordar por momentos a nuestro señor Montes (alabado sea). Y el 86-99 definitivo habla por sí solo.

El simpático Gonzo estaba ufano con su gorra de campeón

Pues nada, chiquet, enhorabuena a los premiados. Disfrútalo que te lo has currado. Pero tampoco te regodees mucho con las cosas que te dicen los del Marca que ya sabes que son un poco exagerados.

Y a todos aquellos que me acusaban de cenizo, les dedico un amplio y sentido corte de mangas virtual. 5 de 5, nenes. He pasado de aguafiestas a talismán. ¡Ja!

viernes, junio 12, 2009

Britain sí que tiene talento

Sashita, nuestro corresponsal en la Pérfida Albión, aparte de poner verde y a la vez por las nubes a la televisión estatal británica (el tío es así, no se decanta), nos deja un recadito en su último contacto vía e-mail. Altamente recomendable oigan.

Y para despedirme por todo lo alto, un enlace a un vídeo. No son carnavales ni chirigotas, pero genial igualmente. Seguro que a las Españas llegan noticias de la ya archiconocida Susan Boyle, pero no estoy seguro de Stavros Flatley. Tengo que decir que esta pareja de padre e hijo se han ganado a la gente de esta isla. No habrán ganado, pero actuación tras actuación se han superado. Son geniales, y lo mejor de todo se les ve auténticos y mu buena gente. Ahí os dejo...


Y de propina, su actuación en la semifinal.


Esto es Grecia: desvergüenza y diversión a partes iguales. Amén de algo de sobrepeso. ¿Parentesco con Sofo, quizá?

jueves, junio 11, 2009

Del rosa al amarillo

Tras un prolongado periodo de silencio, toca importunarles con un resumen de los últimos partidos de la temporada de mi retorno a las canchas. Como habrán olvidado, dejamos nuestra historia en un momento álgido-pesaroso, con la épica primera victoria seguida de una miserable derrota en el plazo de 20 horas. ¿Y que pasó con el póker de despedida? Pues a continuación podrán saberlo. Sigan, sigan, no se corten.

Empezamos con un apasionante Solares C - Bezana, en duelo directo por la sexta plaza. La hora no acompañaba mucho, que un domingo por la mañana nuestros chicos no están para nadie, pero íbamos esperanzados. Lástima que la regla del 69 se mostrara implacable una vez más. Tras remar durante buena parte del partido, y alcanzar un empate a 67 en el minuto 38, perdimos nuestra opción de amarrar la victoria anotando dos puntitos de nada hasta en dos ocasiones y los pipiolos de donde cuatro huevos son dos pares no tuvieron piedad. A esos dos les siguieron otros 6, lo que unido a un periodo de enajenación transitoria bezanera en el que se tiraba triples hasta algún padre desde la grada, desembocó en un 75-67 nada favorable y el basket-average a freír monas. Buen trabajo de la dupla entrenadora, como bien se encargó de resaltar uno que nos lee, que se acercó gustosamente a presenciar el encuentro. Y lo peor es que esta vez estaba en lo cierto.

A continuación, y en la extraña fecha de viernes por la tarde, que seguimos unos horarios que parecemos los Oklahoma City Thunder, tocaba recibir a los representantes del SAB Torrelavega. En "casa" por llamarlo de algún modo, porque hubimos de exiliarnos a Cacicedo, lo cual estuvo bien para todo aquel que estuviera buscando una excusa para pasarse por el Elefante Azul y darle un agua al coche. La situación era compleja, pues además de estos condicionantes había que contar con el inminente viaje a tierras de Papi Berlus de 3 de nuestros pivots. Vamos, que estaban pensando más en borracheras a la luz de la Piazza del Popolo que en meterla por el arito (no haré jueguecitos de palabras con el verbo "meter" y su viaje de fin de estudios hormonado porque no es el lugar ni el momento de ello). Suerte que el llamamiento a la afición realizado durante la semana surtió efecto y un nutrido elenco de ultras acudió a presenciar el dantesco espectáculo que teníamos preparado para ellos. Allí estaban los genuinos Valich y consorte, el infatigable uno que nos lee, y por descontado cónyuge b, arrastrando a una incauta compañera de curro al evento.

En juego, nada menos que mantener la séptima plaza, conseguida gracias a los deméritos de uno de nuestros rivales directos. No debía despistar el vapuleo a domicilio por 50-73 del partido de ida, ya que mis compatriotas iban al alza en las últimas jornadas y nosotros nos desplazábamos en sentido contrario a pasos agigantados. Y los tres primeros lamentables periodos y su más que gráfico 32-34 (y gracias) daban buena cuenta de ello. Mas no recuerdo bien qué gritos en concreto surtieron efecto en las volátiles mentes juveniles a nuestro cargo que salieron revolucionados y plantaron un parcial 28-9 en 10 minutos que no se lo salta un gitano. 60-43 y a otra cosa, como por ejemplo convidar a nuestros fieles seguidores a unos cacharros por los servicios prestados. Y pagando ellos, claro, que nosotros la entrada no se la cobramos.

Y con las mismas, nos plantamos en el fin de fiesta baloncestístico. Tras el aplastante 71-89 cosechado el anterior domingo en las proximidades de Castro, donde se puso un día más de manifiesto ese estilo "Barça de Aíto en los 90" que implica llevar el partido igualado hasta el hachazo final de los últimos 5 minutos (2-16 esta vez, nenes, cuidadín con nosotros), el cual hemos debido inculcar sin quererlo en nuestros pupilos, el Bezana Soto Junior afrontaba el último partido de la temporada ante su público y con la sana intención de agradar a su afición dando un susto al campeón de Copa y actual tercer clasificado (empatado a victorias con los dos primeros, ojo) para que fueran calentitos a la Final a Cuatro. Cantbasket, vamos a por ti.

En juego..... nada... ni siquiera la honra. Los unos ya no podíamos aspirar a nada más allá del séptimo puesto y los otros iban encaminados a comerse al Pas en tremenda semifinal de ahí a dos semanas. Cualquiera diría que es el partido ideal para liberarse de tensiones competitivas y dar rienda suelta a los jugones que se llevan dentro, pero como me temía no fue así. Los recuerdos de la debacle forman una nebulosa en mi memoria, pero con decirles que el marcador acabó indicando un 69-105 podrán hacerse una idea de lo acontecido. Desastroso colofón a mi estreno en los banquillos.

Tras este equitativo reparto de 2 hojas rosas por 2 amarillas, mi balance particular queda en un 3-6. 33% de victorias, rollo Clippers. Espero que en este club valoren otros aspectos por encima de los resultados, como por ejemplo el tener coche propio o utilizar bolígrafos de dos colores distintos para llevar la estadística, porque si no voy dado.

miércoles, junio 10, 2009

¿Crisis? ¿Qué crisis?

El retorno del rey (no el hijo de Arathorn, ni de Nach, sino el tipo éste que aparece cada Navidad en TV diciendo lo mismo) a la región trajo consigo un incremento de temperaturas más que considerable, con lo que cónyuge b lo vio claro y propuso sesión de ejercicio cardiovascular relajado aderezado con una intensificación del bronceado de forma natural. Vamos, que estuve paseando por la ciudad de 16.30 a 21.30. Loseta, asfalto, hierba, arena,... Pude demostrar que me defiendo en más superficies que Rafa Nadal.

Pero uno no es inmune a la fatiga, y 10 años sin deporte de élite pasan factura, así que a mitad de viaje solicité tiempo muerto, utilizando eso sí la infalible excusa de "venga, mujer, que te invito a algo, que con este calor tendrás sed".

Y esa parte salió bien, vaya que sí. Donde no estuve tan acertado fue en la elección de lugar en el que reposar de forma merecida. Me dejé llevar por el corazón y sucumbí a los cantos de sirena del bar nombrado como mi patria chica, lo que acabó por mostrarse una decisión poco afortunada por causas de inminente revelación. Antes, una muestra de los productos ingeridos:

Mi caña con limón nenaza se convirtió en una caña + una fanta limón, alcanzándose así una nueva dimensión de pijoterío

Y ahora, sin rodeos, la razón de mi estupor y esos dolores a la altura de la cadera que me acechan en sueños:

Propina de 5 céntimos auto-incluida por el camarero no reflejada

Un considerable sopapo a mi modesto sueldo. Me está bien empleado por listuco. Suerte que en el paseo de la semana anterior se optó por la "versión pobre" y el gasto se limitó a 1€ de botellín de agua.

Para la próxima no habrá que despreciar a la mítica fuente pública, que para salir del apuro vale.

martes, junio 02, 2009

34 x 23

Todo el mundo tiene sus cuentas pendientes, sus demonios internos y todas esas historias. Hasta Chuck Norris. Qué cojones, hasta los irlandeses. Y aunque bien pudiera haber sido yo la excepción a la regla, no es el caso. Porque uno no puede pretender subirse a una bici, ponerse a subir un puerto, bajarse a mitad, y dormir tranquilo por las noches. Por mucho que al final llegaras arriba, y por muchos cojones que le echaras subido encima del puto sillín. Porque si uno se sube a una bici, es para no bajarse, o al menos para bajarse cuando a uno le parezca bien, y no cuando se lo dicte la carretera. Porque eso escuece en el orgullo, y el orgullo de un irlandés es muy puñetero. Y porque un irlandés no da un paso atrás ni para coger carrerilla, cojones.

Así que tuve que volver. A mis queridos y amados lagos de los fucking eggs. Los de Covadonga. A subirlos como dios manda. Y no como la última vez.

Allí andaba yo el sábado pasado, en Cangas de Onís, en la salida, con otros seis amigos, y otros dos mil subnormales más, y con lluvia fina del norte de esa tan molona para darse un agradable paseo de 115 kilómetros en burra. Los primeros 50 llanos. Luego un puertecillo en el que los dos últimos kilómetros son una auténtica pared. Luego otro muy llevadero. Y después para rematar la faena, los señores lagos. Ya saben, 12 kilómetros de puta tortura. Los ocho primeros no bajan del nueve por ciento. Los cuatro últimos te dan la puntilla.

Bueno, te dice uno de tus compañeros novato en estas lides, por lo menos como llueve se saldrá tranquilos. Le miras de reojo. Claro, piensas mientras esnifas el olor a réflex, y contemplas las piernas como jodidas columnas de granito y depiladas hasta el escroto del tipo que está delante de ti. Tranquilos de cojones, non ti preocupare. En el kilómetro 45 paras en el primer avituallamiento. Miras el cuenta. Más de 37 de media. Tócate los cojones, mariloles. Tu compañero el optimista claudicó en el 10. Pero bueno, tú vas sorprendentemente cómodo, así que para adelante con los faroles. De tus compañeros aguantan tres, dos algo tocados, y el que te va a dar para el pelo dando ánimos y diciendo que el primero con tranquilidad. Que ya se encargará la huesera de cobrarnos cualquier esfuerzo de más.

Así que si lo dice el que va sobrado, se le hace caso. Y el primero se sube al tran tran. Sobre todo los dos últimos kilómetros. Más que nada porque es imposible subirlos a cualquier otro ritmo. Dos mil metros a más del diez por ciento. Pero bueno, como es el primero llegas arriba sin demasiado dolor. Y además ha dejado de llover. Para abajo. Aquí es donde yo me paso por la piedra a los depilados. Miras a tus compis (que tienen familia e hijos por los que velar). Oye, yo os espero abajo. Metes plato y la corneta suena a séptimo de caballería. La carretera aún totalmente mojada y la gente bajando con más miedo que vergüenza. Joder, a este paso pillo al primero. Si es que estos meseteños no tienen ni puta idea. En la tercera curva la bici te suelta un trallazo de atrás que ves la luz al final del túnel, a la virgen María, a la de Covadonga, y a todos los santos revoloteando a tu alrededor. El tipo de la organización que está plantado en la curva para avisar de que se baje tranquilo, empieza a desgañitarse y a llamarte de todo menos guapo. No es necesario. Tú ya te has hecho caquita encima y empiezas a bajar como todos los meseteños. Piano piano y sin pasar de cuarenta, que somos muy jóvenes y el precipicio es muy largo.

El segundo puerto se sube casi sin enterarte. Pim pam pum y arriba. Para abajo, esta vez sí con la carretera buena, sin curvas de las de mírame y no me toques, y el asfalto medio seco. Así cualquiera. Tú lo agradeces porque aún te estás limpiando el culo de la bajada del primero. Unos kilómetros llanos, y llegas al cruce.

Jodido y fatídico cruce. Giras a la izquierda y de nuevo tú ante el puto muro. Ruido de cadenas subiendo a toda prisa por las coronas. Imprecaciones de alguien al que se le sale la cadena al quitar plato. Miradas de quién me mandó a mí venir aquí. El gracioso del si falta mucho. ¿Cuánto llevas?, me pregunta mi compañero el máquina. 34x23. No te gusta su, bufff. Para ahora bien, te dice, pero en la huesera a lo mejor te falta. Joder, eso ya lo sabes tú, coño, no te hace falta oírlo. Para arriba. A los dos kilómetros de subida tu compañero lleva un punto más que tú. Pasas de él, que se vaya, no te cebes que esto es muy largo. Pero vas bien y no se aleja mucho. En el tres le vuelves a coger. Te mira, sonríe y se pone a rueda. Un tipo que va ya con el agua al cuello pregunta que si eso suaviza. Tú has estado en su situación así que sabes que no quiere nada de medias tintas, ni de paños calientes. Aquí no sirven las mariconadas. El tipo sólo quiere la verdad. No, le dices al unísono con tu compañero de fatigas. Y añades un vamos y un aúpa. Un par de los que están en la cuneta y le han oído preguntar se desgañitan con él como si le conocieran. Sabes que lo agradece. Porque sí, coño, porque tú también has ido así de jodido.

En el siete, llegas al puto cartel. Huesera. Miras al cielo en busca del final de esa jodida recta. Lo ves allí arriba, a tomar por culo. Respiras hondo. Tú y yo tenemos algo pendiente, zorra. Tu compañero mete la corona que se guardaba. Tú sólo te pones de pie y aprietas los dientes. El cuenta todo el rato entre siete y ocho por hora. El pulsómetro todo el rato por encima de 180. En un momento que tus riñones no pueden más te sientas. No hay cojones de mover ese desarrollo sentado. Blasfemas para adentro. De pie otra vez y hasta arriba. Cuando llegas al descansillo no sientes nada más que dolor y vacío en las piernas. Tu compañero empieza a despegarse. Intentas ponerte a rueda pero es absurdo. Vas planchado. Sólo queda llegar arriba y punto. Como se pueda. En los cuatro últimos kilómetros te pasa hasta el apuntador. 1h10’ de puta agonía. 4h50’ en total, o lo que es lo mismo, 1h30’ menos que la última vez, y sin sacar el pie de la cala. Sonríes mientras te metes tu cuarto aquarius sin respirar. Ya puedes dormir tranquilo.

sábado, mayo 30, 2009

Luchemos contra el cambio climático

CFC's, radiación electromagnética por todas partes, reducción de zonas verdes en beneficio del tráfico rodado, contaminación acústica, deshielos, agujeros en la capa de Ozono y el precio del pan que no deja de subir.

Algo hay que hacer para solucionarlo. Y los empleados de Parques y Jardines de la ciudad de Santander se han puesto manos a la obra con la intención de concienciar a la población. Como comienzo de su admirable tarea, han elegido un emblemático lugar como es la Península de la Magdalena para colocar el primero de una serie de mensajes predestinados a dejar una indeleble impronta en el ciudadano:

Estamos jodiendo el planeta... en sentido literal

Titánica labor la suya. Me río yo de los 12 trabajos de Hércules. Ansioso espero la siguiente sutil advertencia.

viernes, mayo 29, 2009

La buena, el feo y el zagalo

Tremenda novedad con la que nos topamos ayer, ojeando el People, como hace la gente cotilla anglófila de bien:

¡Nuestros queridos Marko y Adriana van a ser papás!

Y por supuesto el periódico menosmolérico de cabecera, el Marca, se ha hecho eco de la buena nueva.

Así, con profusión de links para ver más ángulos de la chavala, que no se diga.

Pasando al turno de descalificaciones y loas, reseñar lo bien que le ha salido la jugada al so serbio. Sus tretas de pasar por la vicaría han resultado y además no ha tardado nada en acertar. Sucio pero eficaz, amigos. Triples no meterá, pero a la hora de la verdad el tío encesta, vaya que sí. Esto es un clutch player de los que marcan época y no Michael Jordan. Aaaah, cuánto podrá aprender Ricky de él en Memphis...

Ahí tienen la sección de comentarios por si desean tomar el testigo de alabanzas a nuestro base bizco favorito. Eso sí, no puedo despedirme sin atender la propuesta que tiene Valich para el nombre de la nueva criatura: Vodka Jaric-Lima, que suena a combinado molón.



PS - En otro orden de cosas, declara David Andersen en ACB.com "Me gusta vestir bien" mientras posa con una camiseta rancia y unos vaqueros cortos. No sé por qué me da que no comparte principios de estilo con Giorgio Armani, no.