jueves, mayo 18, 2006

Se nos ve el pastel

Claro, uno llega presumiendo. Que para eso viene del norte. No te jode. Quita de ahí que paso y soy de al lado del pesquero. Y además de ascendencia celta, que eso ya es la creme de la creme, caviar de beluga y alta cuisine todo junto. Vamos, la pera limonera, que diría portu. Coño que semos de Santander, y joder qué machos todos y que si chicarrón del norte, que si mira cómo bebemos la gente del cantábrico y, bueno, te perdono la vida que bastante tienes con vivir en este puto erial. Claro que sí. Para cojones los del caballo de espartero (todo el mundo sabe que ese es el tamaño que no se puede superar) y luego, los nuestros. Y si no miren a Revilla reconociendo anchoas por el olor.

La gente al principio simplemente piensa que eres un tonto a las tres, y que como sigan las sandeces te van a bajar los humos a castañazos del sur. Que no son tan verdes y de puta madre como los del norte pero duelen parecido. Pero claro, tú no das marcha atrás ni para coger carrerilla así que prosigues con tu evangelización de las tierras yermas conquistadas por el CÁNTABRO Don Pelayuco y, tanto insistes, que los paganos meseteños se acaban convirtiendo a la verdadera religión y entonan el mea culpa, y no somos nadie y oh maestro gracias por abrirnos los ojos y los tíos todo el día aunque llueva o sople el sur a la fuente del cacho y a la orilluca del ebro. Y, ustedes comprenderán, uno se siente orgulloso de civilizar a estas gentes.

Pues resulta que después de todos estos esfuerzos que les cuento, llega un fin de semana cualquiera de cuatro días, porque aquí en madrid no hay fiesta que no se santifique, y uno tocando palmas se pira para la tierra de peregrinación y cuna de grandes hombres, cuyos nombres ahora mismo no recuerdo. Y en esas que entra en Santander, y tranquilamente se dirige para su casa, y todo sigue igual y un semáforo que se pone en rojo y tú que te paras porque con reventar el coche una vez ya has tenido bastante. Y entonces es cuando se para a tu lado uno de los nuevos autobuses urbanos. Y tú que lo miras, de arriba abajo y de abajo arriba por alante y por atrás. Azul cielo señores. Por qué joder, por qué azul cielo. Sólo les faltaba haberles puesto rosa pálido. Por qué cojones tuvieron que llamar a Boris para decorarlos. No lo entiendo. El mundo se va al garete en tonos pastel.

Espero que nunca los vean, porque como lo hagan a ver qué cojones le cuento yo a la peña de madrid. Señor Revilla, así no hay quien presuma de virilidad y señorío. Coño.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

"... las tierras yermas conquistadas por el CÁNTABRO Don Pelayuco..."
Vivan las medias verdades y grandes mentiras. Solo puedo quitarme el sombrero. Eso es objetividad histórica y lo demás son sandeces.

Un abrazo menosmoleros

Iván (sí Gal, el que vivía en la Casa de Tomás)

el_irlandés dijo...

Ya sabía yo que eso de don pelayuco les iba a gustar a mis amigos astures. Qué queréis que le haga yo, las cosas son asín y todo el mundo lo sabe.

El Portu dijo...

El rigor histórico es lo que tiene, que no deja indiferente a nadie y no permite contentar a todos por igual. En un futuro espero que próximo, el Pacho os instruirá como necesitáis, astures. Que sé de buena tinta que se está currando un post al respecto, documentado y todo.

Y sí, la nueva línea "azul celeste" ha causado un gran revuelo...en mi casa, al menos. No sé quién habrá sido el iluminado, pero ya le vale. Ya le vale.

El_Pacho dijo...

El cielo ha caido sobre nuestras cabezas en forma de autobus...¡Por Tutatis! que diría Corocotta...(o Abraracurcix, que más da) nuestra tierra Cantabria sufre a cada vuelta de rueda de esa mariconada...

El Portu dijo...

¡Mirad lo que he encontrado!

TUS, porTUS

Prometo salir cámara en ristre a patear la ciudad en pos de una buena foto para que nuestros lectores foráneos sepan a qué se debe nuestra estupefacción.

Juan_isho dijo...

Don pelayo era cántabro, el único asturiano ilustre es Oli, capitán del descendido Oviedo, entre otros muchos equipos descendidos. Que se puede esperar de alguien que es capaz de fichar a Ismael, por el amor de Dios.

Lo de los autobuses a mi no me disgusta, cuando llegan a lo lejos se les distingue mejor.

Todo dicho con cariño

MalditosTacones dijo...

Tienes pinta de estar cabreado todo el jodido día...

Un beso sin tinte pastel...

MalditosTacones dijo...

Irlandés... Te propongo dos libros que a mí no sólo me gustaron en su momento, si no que devoro una vez y otra en un ritual casi compulsivo:
"La Espuma de los días" de Boris Vian.
"La máquinaa de follar" de Bukowski.

Debería escribir más a menudo, sí... Pero joder, esta rutina no me da tregua...

Un beso, Irlandés... Cuando quieras saboreamos juntos una cerveza...

Salud..!!