lunes, octubre 30, 2006

I wasn't born in the USA (Toma 2)

La andaluza de Santander opina que está muy mal que deje las cosas a la mitad. La verdad es que no entiendo por qué lo dice porque yo siempre termino lo que empiezo. Bastante rápido además. No sé, ya se lo preguntaré. El caso es que hace unos días sí que se me quedó sin acabar una historia divertidísima e interesantísima sobre pasaportes, sudokus y molinos de viento, así que he decidido que como seguro que llevan noches interminables sin poder dormir ante la incertidumbre de cómo terminaría la epopeya en cuestión, pues que voy a narrarles la segunda parte. No hace falta que me den las gracias por preocuparme por sus desórdenes del sueño. Lo hago de forma desinteresada. Yo es que soy asín.

Llego a atlanta. Me bajo del avión. Tengo una hora cuarentaycinco para coger el siguiente, lo que según mi hermano listo, que de estas cosas sabe un rato de tanta ida y venida, me da un 70% de posibilidades de cogerlo. No problem. Nada de ponerse nervi que la jodemos, ya saben, vísteme despacio que tengo prisa. Una turba de señores simpáticos señalan el camino a seguir. Como las miguitas de pan de garbancito pero con manos y pies y gualqui talquis. Sigo a las miguitas de pan. Llego a un lugar con un señor de ceño fruncido. Saco el pasaporte antes de que me lo pida. Me lo pide. Se lo doy. ¿Y los otros papeles?. ¿What other papers?. Costums and taxes, sir. Esto de que me traten de sir mola, ya soy como becam. Le doy lo que rellené en el avión. Se ve que no tengo cara de genocida nazi porque me deja pasar. Sigo andando. Más miguitas de pan. Llego al sitio donde salen maletas. Sale mi maleta, joder, qué alegría qué alboroto, han conseguido emparejar maleta con dueño. Acojonante. Ando 7,3 metros y me dicen que deje mi maleta en otra cinta transportadora donde hay pila de gente dejando maletas. Perdone señora, ¿yo dejo aquí mi maleta y va a llegar a lexington?. Claro, caballero. Y sonríe. Es sonrisa de guasa. Bueno pues nada, me veo pasando la semana con los calzoncillos de la mochila. Qué se le va a hacer.

Sigo andando porque aquí no hay más que miguitas de pan cagaprisas. Llego a la parte difícil. Aduana. No hay ni dios, bueno sí, los de mi avión y como 853 puestos de policía. No quisiera exagerar. Chachi, parece que sí que voy a coger el otro vuelo porque este era el punto crítico. Espero unos cinco minutos. Me toca uno de los polis negros. El pibe en cuestión por el hecho de ser poli no deja de ser negro y por ello mismo habla, pues eso, como un negro. Como los de las pelis del ghetto, pues igual pero sin las cadenas, sin rapear y con traje de poli. Y claro, no entiendo una mierda de lo que me dice. Como si un guiri con su fino español de la alta burguesía castellana llega a barajas y el guripa de turno le suelta un “qué paza quillo”. Pues lo mismo. Repito “sorry” y “excuse me” unas tres veces por pregunta. El tío me mira mal. Coño, muchacho, qué quiere que le haga, a mí me enseñaron el inglés de dublín no el del bronx. Que a qué vengo. A un congreso. De qué. Sobre el estudio del escarabajo pelotero en la estepa rusa. Dónde. Lexington. Dónde en lexington. En un hotel guay. Hasta cuándo. Hasta el jueves. Todo esto con una cara que realmente temo que me meta la mano por la boca y me saque el hígado por el pie. Después de eso ya sólo me falta cantar el himno americano, besar la bandera, renunciar a satanás y el cacheo rectal. Por suerte me libro de lo de renunciar a satanás. Me dice “get out of my sight”. Eso ya sí que me acojona de verdad. Me largo cagando leches.

Me queda poco más de una hora para el otro avión. Correcto. Llego a un detector de equipajes y de humanoides. Meto la mochila al detector. Avanza. Se para. Retrocede. La tipa me pregunta que si llevo un ordenador. Pues sí. Que lo saque. Lo saco. Lo paso por separado. Voy a pasar el detector de humanoides pero un individuo también negro de dos metros y mínimo 140 kilos (y no exagero ni un pelo) se me pone delante y me dice con su voz de barry white, “Where d’ ya think ya’r goin’?”. A este ya le entiendo mejor. Aunque es más grande acojona menos que el otro porque trae cara de cachondeo. Le digo que “im trying to get into your country, but im starting to think i wont make it”. El menda ya no intenta disimular la sonrisa porque los que están con mi mochila se echan a reír. El tío descomunal me dice que además de vaciarme los bolsillos, quitarme el reloj y el cinturón, me quite la chaqueta y las playeras. Le miro con media sonrisa. “Are you sure you want me to take off my shoes?”. “Yes boy, im pretty sure”. “All right, but this wont be considered a chemical attack, will it?”. La verdad es que el tío con toda su humanidad es un cachondo, porque me mira muy fíjamente a los ojos intentando ponerse serio sin conseguirlo, y se coloca muy lentamente unos guantes de látex. Empiezo a pensar que nunca sé cuándo estar calladito. El tío debe ver mi careto de espanto, se despolla, coge mis playeras al otro lado de la cinta, me las da con mucho mimo, se quita los guantes y los tira a la basura. Todos los compañeros se mean de la risa. La verdad es que yo también. Me visto. Sigo andando. Llego a la puerta de mi vuelo sin que nadie más me pida el pasaporte. Me siento mal. No por nada en particular, pero el caso es que cuando pasan más de cinco minutos sin que me pidan el pasaporte empiezo a pensar que algo va mal. El vuelo se retrasa veinte minutos. No big deal. Cojo el vuelo. No sé qué distancia hay de atlanta a lexington pero estoy casi convencido de que acaba en 69. Llego a lexington. Mi maleta también.

Bueno, pues eso es todo, bien está lo que bien acaba. La vuelta fue un despiporre mayor si cabe, incluyendo pérdidas de aviones, escalas en venecia, maletas en paraderos desconocidos y señoras como toneles leyendo biblias y golpeándose sus monumentales glándulas mamarias. Pero eso ya es harina de otro costal.

domingo, octubre 29, 2006

In the guetto a la española

Cierto es que en nuestro país el fenómeno Streetball no está tan extendido ni goza de tanta popularidad como en yankilandia, pero poco a poco se va haciendo un hueco gracias a jugones como Lennon The Lawyer Álvarez. Para poneros en antecedentes mal y rápido podríamos decir que es un tipo que en la última visita de los AND1 a España se presentó a un concurso popular en el que se elegía a algún participante autóctono para el partido "oficial", lo ganó e hizo un gran papel con los "consagrados". Y no me extraña. Para conocerle más a fondo podéis leer esta entrevista y para verle en acción sólo tenéis que dar al play.


Me hacen a mi algo así en una pachanguita y me muero de la vergüenza. Y mis ojos enrojecen de ira, claro.

Y ahora, vamos con el tío que mejor ha aúnado el estilo callejero con el profesional, Sergio la rica salsa canaria se llama mojo picón Rodríguez. Qué mejor para darse a conocer que verle en acción en el Campeonato de Europa Junior de hace apeñas dos años. Fue mi primera vez. Y es cierto lo que dicen, fue inolvidable. Aquí le tenemos en el partido de cuartos de final contra Rusia.


El 9 ruso aún le está buscando. Por cierto, ¿es cosa mía o el estribillo de la segunda canción dice algo así como "get on my dick"?

Final contra Turquía. Pellízcadme, que debo de estar soñando. Televisión Española emitiendo partidos de baloncesto de juveniles. ¿Qué pasaría por las febriles mentes de sus programadores en el verano de 2004?


Esto ha estado bien, y es el máximo exponente del juego libre de nuestro chaval, pero de obligada visita es el enlace que os pongo en el que ya podéis ver videos de sus andanzas por la ACB con el Estu o en campeonatos con la selección absoluta. Animáos, que no tienen desperdicio.

¡¡McMillan, a ver si te enteras!!

Para acabar, un ejemplo de cómo no hacer una entrevista a un jugador de baloncesto, también conocida como No tengo ni puta idea de basket y no voy a dejar que alguien que sepa me prepare las preguntas. Especial atención a partir del minuto 3, que comienza el despiporre, con dudas del tipo "¿Te hicieron tirar desde la línea de seis?" o "¿Y cómo es lo del draft?"


En fin, mejor esto que nada. Por lo menos se interesan un poco, que ya es algo.

sábado, octubre 28, 2006

Ojo a la hora de salir de farra

La realización de rigurosos análisis menosmoléricos ha tenido como consecuencia el descubrimiento de la debilidad de las sinapsis del cerebro humano a la hora de emplear cierta terminología tras una buena inyección de alcohol en sangre. Sí, efectivamente, no se me ocurría nada mejor que postear y tiro por el camino fácil.


Palabras que son difíciles de decir cuando estas borracho:

A) Innovativo
B) Preliminar
C) Proliferación
D) Cilantro


Palabras que es MUY difícil articular cuando estás borracho:

A) Específicamente
B) Constitucional
C) Disociación
D) Transustancial


Construcciones gramaticales IMPOSIBLES de decir cuando estás borracho:

A) Gracias, pero no quiero acostarme contigo
B) No, yo ya no quiero beber más
C) Lo siento, pero tú no eres mi tipo
D) ¿Una hamburguesa? No, gracias
E) Buenas noches agente; hermosa noche, ¿verdad?
F) No quiero pelearme contigo
G) Oh, no, no podría. Nadie me quiere oir cantar
H) Gracias, pero ni siquiera voy a intentar bailar; no tengo coordinación
I) ¿Dónde habra un water? Me niego a orinar en la calle
J) Me tengo que ir a casa, porque tengo que madrugar para ir a trabajar mañana.


Tened cuidado ahí fuera, amigos. Os podría pasar a vosotros.

viernes, octubre 27, 2006

Cántabros mojados

Empapados de sudor, para ser más exactos. Y es que el BNS es muy mono y muy cuco, pero no se hizo para albergar conciertos con tanta afluencia de público como el de anoche. Que a ver quién era el guapo que le iba a decir a Quique González que iba a ser capaz de reunir a tanta gente y más con el precio de la entrada. Pero sí, los reunió, mira tú por donde. Y Hepeti y yo lo sufrimos en nuestras carnes pisoteadas, empujadas y estrujadas.

La cita era a las 23.00, y el dadivoso Hepeti tuvo a bien ejercer de buen samaritano (una vez al año no hace daño) y realizar labores de chofer para con el tullido que suscribe. No tuvimos problema para adjudicarnos un buen sitio junto al escenario y bien pegaditos a la barra, por si nos entraba la sed. Pero incautos de nosotros, no sabíamos del poder de convocatoria del nuevo y cantabrizado (con su pulserita rojiblanca y todo) Quique y así nos fue. Vaya angustia vital, atrapados sin poder mover ni una pestaña. Y pasando un calor de mil demonios, que si al ambiental sumamos el humano aquello parecía un horno crematorio.

Con 10 minutos de retraso (los postres de la cena tardarían en salir, digo yo) aparece el hombre. Se sienta ante su piano/órgano/lo que sea y empieza a cantar. Bien, que se quite de en medio las (más) deprimentes cuanto antes y así luego lo disfrutamos más. Bostezo. Se salva porque canta Reloj de plata, que yo sé que le gusta mucho a mi acompañante.

Bienvenida, señora guitarra. Vaya, un tema nuevo, con lo que me cuesta a mi digerir estas cosas por primera vez y más en directo. Y ahora dos peticiones. Circula el rumor de que la pava que pide SIEMPRE De haberlo sabido es la misma allá dónde quiera que sea el concierto, que tiene un pacto con Quique por el que él queda bien con su público, que maravillado le admira por entregarse así a los deseos de la audiencia, y ella... ella no sé qué sacará de beneficio, pero algo bueno tiene que ser porque pesada es de narices la tipa. Me aburro.

La promoción no mentía. ¡Va a tocar con banda! La emoción nos embarga. Tras acudir a numerosos recitales intimistas, hoy vamos a ser bendecidos con la vena más rockera de nuestro héroe. El batera con americanilla de estas con la bandera de Alemania y gafas de sol estilo Beastie Boys en "Sabotage". El bajo con corbata roja y zapatillas. Y el guitarra, con traje y camiseta negra, no es otro sino Luis García, dispuesto a aplicar las enseñanzas adquiridas en el "The Cavern" de Liverpool. No sé yo, muy poperos les vemos. No le pegan nada a la imagen de nuestro chaval. Por lo menos lo viven, que eso es un plus.

Puff, sopor. Ya no sé si es culpa nuestra, de Quique y su selección de repertorio para la ocasión o de Felipe González Márquez como ya advertía Carrascal, pero la cosa se nos está haciendo pesadota, pesadota. Tras escuchar la versión estilo Axl Rose de Kamikazes enamorados, tanto Hepeti como servidor decidimos no pecar de puretas y tener la mente abierta. Pero comprendan ustedes que nos resulta harto difícil.

¡Una hora de concierto y se nos pira! ¡Quique, no te reconozco! Por mucho que me haya gustado Vidas cruzadas no es plan. Ah, bueno, que volvéis pa los bises. Ya nos estábamos mosqueando.

Y aquí sí. Aquí se desata por completo. Tras cargar el marrón de su guitarra a uno de los Deltonos que pasaba por allí y ocupadas sus manos con un truja una y un copazo (en vaso grande, para que respire) la otra, Quique confirma nuestras sospechas y demuestra que no es él, que le han abducido. Miraditas al público, oteando el horizonte de la sala, chocando las manos con los de las primeras filas, ¡tirando agua a la peña! Unbelievable. Eso sí, tanto Te lo dije como Hotel Los Ángeles suenan bastante bien en esta modalidad rockabilly-punk-yo que sé lo que es. Para rematar la faena, Salitre, y así calma a las hordas hambrientas de clásicos (¿se puede considerar ya como clásico algún tema de Quique?). Pero a Hepeti y a mi no nos engaña. Nosotros le conocemos y sabemos lo que puede ofrecer. Pero quizá tengamos que ir acostumbrándonos a esta nueva faceta suya de ídolo de masas juveniles.

Qué lejos quedan ya 1998 y aquella grabación en cassette de "Personal", amigo Hepeti.

Y para rematar la faena, a nuestra vuelta a casa la carretera hacia el Hotel Real estaba cortada por obras y no pudimos peregrinar hasta el lugar de reposo del Boss y mostrarle nuestra admiración incondicional y sin reservas. Rayos y centellas.



PS - Pase lo de apoquinar 3 eurazos por cerveza, pero por lo menos que nos dejen disfrutar de ella en su totalidad, que aún podíamos haber aprovechado un buen par de sorbos. Si me apuras, yo incluso más, que voy poquito a poco. Rey de la night, vuelve cuanto antes. Sólo tú sabes cómo tratar al cliente sediento.

jueves, octubre 26, 2006

El puto jefe

Sirva esta acertada reflexión de mi paspas como muestra de lo que nos deparó la noche de ayer. Por primera vez y sin que sirva de precedente, este blog les va a obsequiar con dos posteos acerca del mismo hecho: la visita de Bruce Springsteen a esta ciudad olvidada por la mano de Dios. Sí, efectivamente, Maradona tampoco sabe dónde estamos. Gracias al año jubilar lebaniego, Bruce ya no vive en la ignorancia. Y nosotros, tampoco.

Ya me conocéis y sabéis que soy muy amigo de los relatos con referencias horarias, así que no os voy a defraudar. La cita era a las 22.00, pero mi progenitor y servidor creimos conveniente acudir un pelín antes al lugar de la cita, por lo que pudiera suceder. No olvidéis que la OPBL siempre está en la sombra esperando a hacer su entrada triunfal. Portuguesín precavido vale por dos.

20.45. Llegada al Palacio de Deportes. Mucha peña desperdigada, pero colas las justas. La ansiedad nos puede y entramos a cañón, sin ningún tipo de miramientos, decisión que más tarde se revelará como desacertada a todas luces.

20.55. Nos aburrimos en nuestros sitios, sentaditos en la grada, que ni mi rodilla está para muchos tutes ni mi papi es amigo de las aglomeraciones a pie de pista, así que decidimos darnos un voltio por el anillo inferior (a la vista de la expresión cualquiera diría que sigo en el Belgrado Arena y no en este pabellón cutre nuestro) a ver qué compras podemos hacer. Coño, esa camiseta que lleva ese me mola. Lástima que sea pelín pirata y sólo la vendan fuera. En fin, calmaré mis instintos capitalistas adquiriendo una sudadera. Cara de cojones, pero un día es un día.

21.00. De vuelta en nuestras localidades puedo comprobar que nuestro añorado profesor de Laboratorio de Electrónica Básica bajo su apariencia de chico tímido y apocado esconde un rockerillo y se sienta tres filas delante mío. Y con churri. Definitivamente, tengo que hacer algo con mi vida cuanto antes. Esto no puede seguir así.

21.15. Para amenizar nuestra espera, un grupete de una grada inferior decide darse unas buenas tollinas y así entrar en calor. El alborozo de los ya presentes ante tal espectáculo de insultos y puños voladores es innegable. Comprobado: las mujeres son las que primero se lanzan a repartir. Con eso de que normalmente (insisto, NORMALMENTE, siempre hay excepciones como Munío) un tío no las pegará, se crecen. Hacen bien.

21.20. Ante el poco éxito de nuestra empresa camisetil, paspas coge el móvil y se pone en contacto con el resto de la family que iba a acudir al concierto en la esperanza de que aún no hayan entrado y nos compren un par. Albricias, están fuera. Hemos triunfado. O casi, que esta mañana hemos comprobado con pavor que una talla más no hubiera estado de más. Habrá que ponerse tipo línea para evitar ir marcando innecesariamente.

21.35. Parece que los de la gresca de hace un rato siguen con ganas de mambo. Pues nada, así nos tienen entretenidos. De nuevo una mujer es la que lleva la voz cantante en la trifulca.

21.59. Tras unos momentos de indecisión por mi parte en relación a si dar un toquecillo o no a mis amiguetes presentes en el concierto, es Carlsbart quien tiene a bien llamarme. Acordamos mutuamente ejercitar nuestros globos oculares y tras cabriolas y posturitas varias indignas de gente de nuestra clase y poderío contactamos visualmente. Hepeti es un chico serio y no se presta a estos juegos, quedándose bien sentaduco no vaya a ser que le levanten el sitio.

22.05. Bruce y su banda aún no han aparecido en escena, pero los que sí lo han hecho han sido tres coleguitas algo pasadetes a los que no se les ocurre nada mejor que, en lugar de ocupar sus asientos, quedarse en las escaleras que están justo a mi ladito. Mira tú qué bien. Qué suerte he tenido. Sin ningún tipo de miramiento, a fumar que se ponen. Y no me acuséis de intolerante, que no lleváis razón. Pero coño, en un recinto cerrado y con más razón cuando se trata de un concierto, como que no está muy recomendado fumar, ¿no creeis? No es plan de convertir esto en el Abdi Ipecki de Estambul. Paspas les miraba con una mezcla de ira y envidia, ya que a él le tengo bien educadito y no le dejaba echar mano al piti. Por si fuera poco, un vejete les imita y se pone a humear ¡en pipa! Y encima al que tengo justo a mi lado lo que más le divierte es echarme el humo a la jeta. Será que le gusta verme toser. Nunca confiéis en alguien que siendo de noche cerrado y dentro de un pabellón, teatro o similar sigue con las gafas de sol bien posaditas en su cabezuela. Aaah, OPBL, vieja amiga, nunca me abandonas, ¿verdad?

22.12. Mi amigo del fumeque y las rayban está impaciente y empieza a silbar.

22.15. Podéis reiros, pero los silbidos del coleguita han surtido efecto y el Boss y la Seeger Sessions Band van llenando el escenario.

Lo que ocurrió entre ese momento y las 00.39 es de una magnitud tal que mi escaso verbo no es capaz de reflejarlo como merece. Desgraciadamente, no poseo la lírica y destreza de la que hace gala el irlandés cuando la ocasión lo requiere, pero podéis creerme si os digo que aquello rozó la genialidad más absoluta. Algo inenarrable. Quizá sea porque no estoy muy acostumbrado a estos acontecimientos, pero el hecho cierto es que me maravilló por completo. No sé cómo serían los conciertos de este hombre en su juventud, pero a sus 57 castañas son pura dinamita. El tipo nos metió a todos en su bolsillo con sus sonrisas, su chapurreo en castellano y sus historietas de "esta la toco porque me la has pedido tú". ¡Y vaya banda! ¡Qué lujo! ¡Qué gozada! Folk, rock, jazz, blues, ¡hasta retazos de reggae! Espectacular. Sólo me pesa el que no tocaran The River, como habían hecho en sus últimos recitales por la península, pero en contraprestación nos regalaron una estupenda versión de Fire.

Para que os sirva de referencia, aquí os pongo un video con la canción que sirvió como apertura. Cuando un concierto comienza con semejante despliegue de ganas y vitalidad como ocurrió ayer, sólo puedes esperar lo mejor. La historia del bueno de John Henry tal y como la escucharon en Boston allá por Mayo.


Y para dar el remate antes de los bises, para los que no hubo que suplicar mucho ya que el jefe no tardó en reaparecer ni 20 segundos, la apoteosis total con el Pay me my money down. A continuación podéis verlo como tuvieron la fortuna de hacerlo los presentes en Detroit en el mes de Junio.


En resumen, una FIESTA con mayúsculas. Un espectáculo digno de disfrutarse. Si tenéis la oportunidad, no lo dudéis ni por un segundo y acudid a presenciarlo donde quiera que estéis. No os arrepentiréis.

Como ya le he dicho a mi contacto madraca, es ahora cuando me doy cuenta que si no marché de Erasmus a tierras griegas fue por alguna razón.

El puto cheriff, Bruce. Eres el puto cheriff.



PS - Si os habéis quedado con ganas de ver más videos del chaval, pasaos por esta página a ver si encontráis algo de vuestro agrado.

Sobre conciertillos menores

Hola a todos,

para acabar con esos comentarios de que soy un puto vago y no escribo nunca (jamás he negado su veracidad), voy a comentar el conciertillo este que el Boss acaba de dar en Santander (todo ello tras un día desastroso para mis intereses, una noche previa con muy poco sueño, un viaje estresante y algún grado que otro de fiebre).

Creo que, en términos musicales, es lo más cercano de la catarsis que jamás haya llegado a estar esta ciudad.

Pues nada, lo dicho. Esta vez no podréis decir que os he soltado un rollo interminable, jejeje.

P.D. Tras acabar el concierto pude comprobar que Marcano andaba por allí. Si cualquier día, y sin venir a cuento, se las ingenia para salir en al menos 10 fotos del Diario Montañés, ¿alguien se quiere marcar una apuesta sobre en cuántas saldrá mañana?.

miércoles, octubre 25, 2006

Ligamentos, cartílagos y salas de espera

Como ya os comenté en mi mail de la semana pasada, hoy me tocaba consulta en el hospital. Ah, que no os llegó a todos. No problemo. Eso se arregla en un plis. Colóquense en situación: estamos a jueves día 19 y la noche anterior he sufrido un leve percance deportivo. Para que no cunda la alarma entre mis allegados les hago llegar la siguiente misiva aprovechando las ventajas de la fibra óptica.

Rápidamente les pongo en antecedentes:

El hielo de anoche pareció surtir efecto, ya que no había hinchazón ninguna a la vista, pero hete aquí que a la hora de meterme a la cama empecé a dar vueltas y vueltas y no había forma de evitar el dolor y lograr dormirme. Resultado: noche en blanco y comida mortal de tarro.

Esta mañana, me lleva mi papi a Liencres esperando que mi médico pase consulta, pero oh sorpresa no sólo no la pasa sino que las enfermeras secretarias de la sección son igual de majas que las de teleco y todavía me echan la bronca. Pazguatas.

Por suerte mi papi recuerda que la madre de Kique [este es un amigo que decidió estudiar Caminos, pese a lo cual sigue siendo amigo] debería estar allí. Toca tráfico de influencias. Gente mucho más amable que las de Ortopedia Adulto nos llevan hasta ella, la sacamos de su consulta y contacta con mi doctor, al que hoy le tocaba estar en quirófano operando a pobres incautos. Le cuenta el percal y el tío ni corto ni perezoso cuando acaba con el primero viene en nuestra búsqueda y me pasa consulta de forma totalmente clandestina y fraudulenta.

Tras la revisión de rigor, descarta lo más grave, esto es rotura de ligamentos, y todo indica que no se ha desprendido más cartílago. Eso sí, hay algo de derrame y puede que el menisco esté algo afectado, pero dentro de lo malo eso sería un mal menor (tener artrosis a los 36 en lugar de a los 40, creo que podré con ello)

Así que más tranquilito me vuelvo a casa con mis antiinflamatorios dispuesto a guardar reposo hasta el próximo miércoles, día en el que volveré a Liencres a sacarme unas radiografías y pasar consulta "oficial".

Y ahora tengo que dejaros, que voy a tumbarme en el sofá a ponerme hielo, que hoy ando más cojo que el doctor House y un poco de Vicodina vendría que ni pintada.

Gracias a todos por su preocupación y sus mensajes de ánimo.

Beijinhos pra tós!



Hala, ya estamos todos situados. 12.30 era la hora fijada para el comienzo de mi visita. Una sesión de rayos en el subsuelo con posterior subida a la zona de consultas donde proceder al comentario de las placas tomadas. Bueno, el doctor comenta y yo pongo cara de estar enterándome de lo que me cuenta.

"Diantre. Vaya pila de gente que hay hoy por aquí", exclamó nuestro protagonista al llegar al lugar. "Esto antes de que se escojonara Valdecilla [sí, cuando hablo también voy colocando enlaces] y derivaran a sus pacientes de trauma a Liencres no pasaba. Bueno, voy a dejar mi volante en la cesta correspondiente. Sí, la del fondo de la sala, que es en la que los he dejado toda mi vida clínica. Cáspita, si aquí pone sólo Rayos X y en la otra pone Ortopedia Adulto Valdecilla, que es donde desde hace una temporada han tenido a bien ubicarme. Interesante diatriba la que se me presenta. Dado que en mi volante pone Liencres, y en que en esta cesta del fondo hay más papeles con la misma leyenda, aquí lo dejo. La de allá estará puesta para los nuevos. Los que llevamos toda la vida aquí tenemos prioridades. Siempre hubo clases."

Ja. Y una mierda que te comas, chavalín. En cuanto sale la amigable enfermera, todo dulzura y comprensión se encarga de dejar bien a las claras que el papelito donde tiene que estar es en donde pone Valdecilla, que mira que hace años que los de Traumatología vienen aquí y que no se enteran de una ustedes y patatín y patatán. Ya, pero mire, oiga, que a mi siempre me han cogido el volante en el otro lado, y mi doctor trabaja aquí en Liencres y no en Valdecilla. Qué quién es mi doctor. Pues Plaza. Ah, que usted ha trabajado en Urgencias de Valdecilla con él tropecientos años y está claro que él es de allí y todo está perfectamente explicado y soy yo el que no se cosca del asunto. Pues será. Debe de ser que el que me trata desde hace más de 5 años es el gemelo malvado de ese con quien dice tanto ha trabajado usted, venido de otra dimensión para instalar el dolor y las consultas periódicas de rodilla en mi vida. Si yo no he venido aquí a discutir, aunque parezca obvio que mi progenitor y yo tenemos un don para caer mal a las enfermeras y médicos a las primeras de cambio. Yo he venido aquí para ver si me curan. Si yo espero, que me da igual. Que el arroz me estará esperando en casa llegue a la hora que llegue.

Nada más sentarme, armado de paciencia que falta va a hacer, compruebo cuánta razón tenía Constantino cuando hablaba del efecto "Oídos de artillero" que tan frecuentemente se da en los bares de este país. La peña hablando a grito pelao. Y claro, el de al lado como no escucha a su interlocutor, pues que grita más que el anterior. Y así sucesivamente. Y yo que me cago en todo lo cagable. Por lo bajini, pero me cago. En fin, menos mal que por aquí tienen revistas. A ver, una de nuevas tecnologías. Fecha de portada: Diciembre 2003. Pues no serán tan nuevas. Interesante. De no ser porque ya sé formatear mi ordenador, su lectura me hubiera servido de mucho. Y si no estudiara lo que estudio, seguro que sus definiciones de cosas como NAT, Router y Protocolo o sus pasos básicos para construir una red casera me hubieran resultado atinados a la vez que bastante más útiles. Por lo menos he estado un rato entretenido.

13.15. Esto va para largo, que la sala sigue abarrotá. Oh, una alegre tonadilla de móvil cuyo volumen está a punto de volarme por los aires los tímpanos. ¿Por qué será que las mujeres mayores eligen las melodías más chorras que sus celulares ponen a su disposición y no contentas con ello seleccionan el volumen máximo de señal? Compruébenlo en sus lugares de tránsito habitual y ya me dirán si estoy o no en lo cierto.

13.30. Un Semanal de los que vienen con el Diario Montañés con fecha del 3 al 9 de Septiembre. Y con Alonso en Portada. "Visitamos la fábrica de McLaren". A mi me vale. Coño, un reportaje de Billy Wilder. Mira tú qué bien.

13.45. Llevo una hora y cuarto aquí sentado y la Juana y su hija ¡¡no han callado aún ni un segundo!! Que digo yo que se verán a diario en casa, cómo es posible que tengan tantas cosas qué contarse. Aaaargh. Mi reino por un carácter más agrio y cortante. Y al de las muletas no hay forma de cerrarle la boca. Hasta a su acompañante le tiene aburrido. ¿Se cree que a mi me interesa en lo más mínimo el menú que se jaló el fin de semana pasado en no sé qué restaurante?

13.50. Otro Semanal, éste de finales de Julio. Bah, en su día no le leí, así que voy a ver qué se cuenta. Así que la anchoa está en peligro de extinción. Con lo que a mi me gusta. Y dice Reverte que ya les vale a los que llaman a estas alturas facha y machista a Manolete. Pues si lo dice él será verdad. Como se entere el irlandés que le llevo la contraria a mi tocayo me cae un puro de la de Dios es Cristo, así que mejor seguirle la corriente.

13.59. Vale, la del tono de móvil ya se piró. Ahora sólo he de librarme de Juana e hija y del de las muletas, que siguen a su rollo. Incansables. Imperturbables. Insoportables.

14.00. Síiiii. Me toca, me toca, me toca. Al habítaculo a desvestirse. Chachi piruli. Desde que tenía novia que no estaba tan contento de que me dijeran algo así. Y además mientras espero en el zulo 2x1 sentado en mi sillita me entero de las sucias tretas que emplean las de Rayos X para colar a sus enchufados. Portuconsejo de hoy: cuando estéis esperando para unas radiografías o similar y veáis que una de las enfermeras le devuelve su citación a alguien de la sala mientras le dice que ha llamado su médico porque ha habido un problema y que allí no pinta ya nada, así que mejor váyase, desconfiad. Desconfiad mucho.

14.15. Al fin. Ya son mías. Las radiografías, digo. Ahora sólo falta que el médico no se haya largado y pueda atenderme. Vamos, cojitranco, tú puedes. Que no está tan lejos la consulta. Date garbo. Bien, aquí sigue. Todo bien. El cóndilo interno bla bla bla ligamentos bien bla bla bla pinchazo en el menisco bla bla no hay rotura bla bla vida normal. Pos fale. Si usted lo dice será verdad. ¿Sabe? Es casi tan majo como su gemelo malvado. O sea, que ahora sólo falta salir al mostrador y pedir a mis amigas de la semana pasada una nueva citación y una sesión de resonancia magnética. Je. A ver de qué humor las pillo hoy. Buenos días. Muchas gracias.

14.25. "Aaay, este chico jóven.... ¿La cita es para ti?". No señora, es para su CENSURADO (es que soy más tímido que el irlandés y no me atrevo a decir estas groserías en público). "Pues vamos a ver si te la consigo urgente, que no puedes estar así esperando 6 meses a la resonancia. Es que hay días que me entra la vena de madre y no me puedo resistir". Lo que yo os diga. Nada como una buena bronca de inicio para que luego las cosas vayan como la seda. La primera impresión es la que queda, que decían los de Axe.

14.50. Al fin en casita. Platito de arroz, sesión de ordenata, atención de llamadas y a estirar la pata (literalmente, no lo toméis en sentido figurado) que a la noche tengo una cita con tito Bruce.

Pero eso es otra historia. Y ahora mismo ya os he dado bastante la chapa. Continuará. O no.

lunes, octubre 23, 2006

I wasn't born in the usa

No sé si lo sabrán pero la semana pasada estuve por el país de los gringos. La verdad es que no hay ninguna razón de peso para que lo supieran, así que les informo. En kentaki para ser más exactos. Sí, donde cristo dio las tres voces; vamos, en el quinto coño, en ese lugar que está a tomar por culo de todo, incluso de sí mismo. ¿Dónde está el restaurante? En kentaki (date por jodido, hoy no comes). ¿Dónde aparcaste? En kentaki (mejor haber ido andando, señor portu). ¿Dónde hay un baño? Buf, en kentaki (ahora sí que la jodiste, ya lo limpiarás campeón). Supongo que me entienden, es algo así como cuenca, pero en estados unidos. Lo que no tengo del todo claro es cuál queda más lejos, un coche aparcado en cuenca o uno aparcado en kentaki. No sé, ya lo investigaré, lo mismo portu lo sabe. Bueno, que me lío yo solo. El caso es que portu me dijo que contara cómo se llega hasta kentaki, que en principio pudiera parecer algo así como alcanzar el arco iris, pero no, al final a kentaki se consigue llegar. Así que yo que soy muy obediente se lo cuento.

Empecemos por el principio. Llego a barajas. Encuentro mi mostrador de facturación, naturalmente en la otra punta del aeropuerto. Faltaría más. Hago una cola de una hora. Un señor que está delante de mí me da palique porque por alguna razón le caigo simpático. Yo es que soy un tipo simpático. El tío me dice que su cuñada trabaja para delta air (que son lo que me llevan) y que está en trámites para colarles. Les cuela. Les odio y les deseo todos los males de este mundo y del más allá. En realidad no soy un tipo nada simpático. La cola avanza. Un tipo uniformado y que trata a la gente como si tuviera tres putos años me pide el pasaporte. No sé por qué los azafatos confunden el ser mega serviciales que te cagas con tratarte como si fueras subnormal. Deberían hacérselo mirar. Pues eso, me pide el pasaporte en inglés. Se lo doy. Ve que soy español. Me dice, huy perdona chico, es que te vi cara de americano. Y yo a ti te veo andares de bujarra y no te digo nada. Pasa mi pasaporte por un ordenata. Me sonríe y pega dos pegatinas en mi maleta, otra en mi mochila y otra en la frente. La de la frente me la quito. Pienso muy seriamente en quitarle la pluma a guantazos. Me contengo. Llego al mostrador. Me piden el pasaporte. Se lo doy. Me lo devuelven. Que no pueden facturar a lexington directamente, que en atlanta tengo que recoger la bolsa de una cinta, andar cinco metros y dejarla en otra cinta. Vale. Me dirijo a embarcar. Paso por un control de pasaportes de la policía. El menda me lo pide en inglés. Odio tener cara de americano. Me mira con ceño fruncido, yo le miro con sonrisa profident, me dice que pase. Paso. Llego a un control de maletas y de humanoides. Me piden el pasaporte. Se lo doy, me lo devuelven. Paso la mochila. Paso yo. Pita. Me quito el reloj. Pita. Me quito el cinturón. No pita. Sigo avanzando. Unos 37,2 metros más alante hay otro control exactamente igual al anterior. Justo antes de llegar una señora simpática me pregunta que dónde ha estado mi equipaje de mano desde el último control. En manos de unos terroristas surkoreanos y comeniños, señora. Bueno, mientras no sean talibanes todo va bien, pase. Paso. Me piden el pasaporte, se lo doy, me lo devuelven. Paso la mochila por el detector, me desnudo otra vez, paso yo por el detector, me visto. Ya casi estoy en la puerta de embarque. Un señor simpático me pregunta que a qué voy a los states. A tirarme a la madre de bush, señor. Bueno, mientras no vayas a tirar torres todo va bien, pase. Paso. He conseguido llegar a la puerta de embarque.

Llamo a mi hermana. Felicidades. Gracias. Me levanto para embarcar. Me piden el pasaporte, se lo doy, me lo devuelven. Pienso muy seriamente en hacer fotocopias del pasaporte y repartirlas como si fuera un folleto a todos los trabajadores de aena y de fuerzas de seguridad del estado. Entro al avión. El avión tiene una pantallita donde te van diciendo distancia a tu destino, velocidad del avión, del viento, temperatura, tiempo restante… y otros datos de evidente interés para el viajante medio. El aeropuerto de barajas está exactamente a 6969 km del de atlanta. Como se lo cuento. La cosa promete. Pero en promesa se queda, como siempre.

El avión es de estos con dos asientos a un lado, tres en el medio y dos al otro. A mí me toca el del medio de en medio. Claro, qué esperaba. Maldita OPBL. A un lado me toca un señor americano al que le gustan los sudokus. Al otro una señora americana de unos 97 años y medio. El señor de los sudokus tiene muy serias dificultades en conseguir poner algún número en su sitio. El tío es torpe de cojones, ahora, a cabezonería no le gana ni dios. Se tira las nueve horas y veinte de vuelo con el mismo puto sudoku. En un momento dado estoy por decirle dónde va el tres ese que tanto busca, pero lo mismo luego me arranca la cabeza de cuajo así que decido que lo mejor es dormir. Duermo un rato. Una azafata me despierta y me da unos papeles que tengo que rellenar para entrar en estados unidos. Que si tengo algo que declarar, “yes, don’t go to the states” (homenaje a snatch). Pues no. Que si he raptado a algún niño americano. Como se lo cuento, tal y como suena. Pues no. Se ve que si has raptado a algún niño de cualquier otra nacionalidad no pasa nada, mientras no sea americano sigues molando. Que si he participado en el holocausto nazi. Joder. Pues no. Y otras preguntillas que ahora no recuerdo, pero que eran todas del pelo a las dos anteriores. Bueno, relleno los papeles. A la señora del otro lado la entran ganas de hablar. Pero por qué, por qué la gente piensa que soy su amigo. Está muy interesada en los molinos de viento españoles. Claro, yo supongo que me habla de los de don quijote así que me pongo a explicarla como puedo que sirven para moler el trigo y hacer harina y luego con eso hacer pan y otras cositas ricas. Ah, pues debéis de comer mucho pan y de las otras cositas ricas porque he visto las montañas llenas de ellos. Joder. No señora, esos son para producir electricidad. Ah, ¿y cómo funcionan?. Además de americano debo de tener cara de saber cómo funcionan los generadores eólicos. Y yo qué cojones sé. Salgo como puedo del paso. ¿Y sólo tenéis electricidad de los molinos de viento?. No señora, y de los pedos que me tiro también, no te jode. Estos americanos definitivamente son tontos del culo. Bueno, lo achacaremos a la edad. Me ponen el diablo viste de prada. Pasable. Me ponen la casa del lago. Voy al baño a echar la pota. Me vuelven a poner el diablo viste de prada, debe ser por si acaso a la primera el señor de los sudokus no la entendió. La cosa a la segunda sigue sin mejorar. Llego a Atlanta.

Pues nada, esto ya se ha alargado lo suficiente así que a lo mejor otro día les cuento mis incidentes con los negros gigantescos de la aduana americana. Que son interesantes a más no poder. Los incidentes, no los negros. Bueno, a lo mejor los negros gigantescos de la aduana eran interesantes, pero no llegué a conocerlos lo suficiente.

domingo, octubre 22, 2006

IKEA

Intentaré narrar mi historia sin demasiadas valoraciones subjetivas, aunque me va a resultar muy difícil después de la experiencia vivida ayer. Los hechos se sucedieron de la siguiente manera.

Corrían las 12 de la mañana cuando yo había quedado con mi adorable novia para ir de compras a IKEA. En un principio íbamos a ir con sus padres, pero finalmente fuimos solos. En el transcurso del viaje entre nuestra bella ciudad y el centro comercial en cuestión, fuimos divagando sobre todas las compras que teníamos que realizar. Muebles, mesas, sillas, cortinas, ... Todo parecía ir bien ya que teníamos la referencia de cada uno de los artículos que nos hacía falta, todo viene en su catálogo. Sabíamos que iba a llevarnos un buen rato, pero no esperábamos mayor dificultad. Ingenuos que éramos.

Una vez alcanzamos el IKEA y tras un aparcamiento bastante rápido, cosa que nos sorprendió enormemente, empezamos con nuestra ilusión la aventura jamás contada, si exageré un poco. Un señor de seguridad nos indica muy amablemente que no podemos dirigirnos a la exposición de la planta superior con carrito, así que salimos a dejarlo en su sitio. Una vez cumplimos todos los requisitos de seguridad empezamos a ver la exposición.

A partir de ahora empieza nuestra desesperación, son las 13 horas. Cogemos el lápiz y la hoja para apuntar todo lo que tenemos que coger después, y nos disponemos a iniciar la aventura. Vemos unas flechas en el suelo, son las que hay que seguir. Mal empezamos, porque si queremos ver la parte de habitaciones, cortinas e iluminación, para qué me tengo que tragar las cocinas, plantas, baños ... Pero en fin, te conviertes en uno más y sigues la hilera de gente que llevas delante. Había mucha gente, demasiada gente, y uno, con problemas de respiración, no es precisamente amigo de las aglomeraciones. Pero en fin, es lo que hay. Al cabo de un rato encontramos uno de los artículos que queríamos llevarnos, preguntamos a un chico que había por allí y nos dice que en la hoja y con el lápiz que anteriormente cogimos, apuntáramos la referencia del artículo. Aquí llega el primer problema. Señores de IKEA, la referencia es diferente de la ubicación, es decir, referencia es un número más o menos grande, ubicación es pasillo X, sección Y. Pero bueno, como somos previsores, apuntamos ambas cosas. Pero, ¡oh campos de soledad, mustíos collados! uno de los elementos principales de uno de los muebles está agotado. Que digo yo, si vendes un mueble por partes, lo normal es que haya de todas las partes o de ninguna, pero que tengas todas las piezas salvo las estanterías que lleva y una cajonera, tiene "cajones". Volvemos a preguntar y nos recomiendan que miremos abajo, sin más, pero esta vez al estar quitada la pegatina de la ubicación del elemento no tomamos nota de ello. Seguimos con nuestra aventura y nos encontramos el perchero de forja que buscamos, otra vez, pero tenemos un problema: mismo artículo, dos señas diferentes, en cuál confiar. Apuntamos las dos, por si acaso, seguimos andando y nos encontramos con ondanadas de niños haciendo el mal. Ya llevamos 40 minutos, hemos avanzado muy poco, y lo último que apetece es niños puteando, pero weno, seguramente cuando nosotros los tengamos sean igual. Tomas aire, cuentas hasta 3 y tiras, siguiendo las flechas claro. Llegamos a la zona de mesas, nos gusta una y vemos que en la etiqueta pone: "hablar con personal". En esa zona personal era una chica, no especialmente grande y que se veía acosada por unos 4 señores/as. Tras un poco de espera, 10 minutos de nada, nos dice que espera que miro. Aquí es donde yo veo que utilizan Windows server. Empieza a entrarme mal rollo. Y efectivamente, no carga, no acepta ni su login ni su password, se pone nerviosa la chica, nosotros ponemos esa cara de venga tía que me aburro, reinicia el pc y nos dice que no queda. No pasa nada, hemos perdido 20 minutos, pero al menos la tía fue muy educada. Ya son las 14.15. No lo mencioné, pero yo no había desayunado más que un zumo y una caña de hojaldre, pequeña, y a las 9 de la mañana, así que mi estómago empezó a rugir. Parece que hemos acabado la planta de arriba. Ahora nos queda sólo coger todo lo que habíamos apuntado.

Antes de bajar a la zona donde ya te llevas los cosas, pensamos en comer, pero dijimos, nos quitamos ésto y comemos, que total era cogerlo y pagar. Más que ingenuos fuimos de nuevo. Una vez llegamos a la zona de abajo, entramos en la parte de barras para cortinas y cortinas. No hay pomos de los que quería, no hay casi barras de la longitud deseada, no encontramos los anclajes de la barra a la pared, y todavía seguía llegando más gente, yujuuuuu. Éramos muy felices. Al fin conseguimos las barras y los anclajes, que algún hijo de tal había escondido abajo del todo en una caja de aproximadamente 1m^3 de volumen. Primer esfuerzo físico del día, con lo que me gusta a mi andar sudado, pero eso no era nada con lo que me espera. Vamos a por las cortinas, encontramos las primeras, pero no existen las segundas, no las tienen, preguntamos cuándo iban a recibirlas y la respuesta fue: "mmmmmm seguramente el mes que viene". Resultó tan creible como la boda por amor de Dinio y Marujita. Luego pensé, mejor eso y que tarde poco a que nos marease con el Windows server que no funciona. Pues nada, nos llevamos otras parecidas a las que buscábamos y seguimos. Llegamos a la zona de alfombras. Esa no había pérdida, la grande esa que estaba ahí expuesta. Lo clásico en todas las tiendas, pones para que la gente vea y se encapriche la alfombra más chula, y cuando vamos a por ella, no queda. "IKEA empieza a tocarme las pelotillas" comenté, ella se sentía igual y un poco más agobiada. Preguntamos a la chica de las alfombras, y tras repetir el proceso de reinicio de pc, otros 10 minutucos de nada, nos dice que la recibirá en 6 semanas. Pues no hay alfombra. Aquí descubrí que las alfombras no son un monopolio de los moros que van por los bares, que también se pueden adquirir en más sitios. Cuando parece que hemos acabado con ésto y sólo nos queda recoger lo que apuntamos previamente vemos que queda un pasillo mucho más largo del que acabamos de recorrer. Son las 15:10 y tengo mucho hambre. Empezamos a buscar unas cajas que había visto. Esta vez no hubo problemas, qué bien funciona IKEA. Y llegamos a iluminación. Seguro que todos adivináis cómo se encontraba la lámpara que buscamos. Sí, agotada, al igual que los 3 espejos que necesitábamos. Pero weno, sólo nos ha llevado 20 minutos más esta parte, gracias a dios no había nada que preguntar.

Por fin estamos en la zona de autoservicio. Erámos felices. Ya está, ahora sólo era cogerlo y pagarlo. Ilusos de nosotros otra vez. Nos encontramos que no tenían carros de los de llevar cosas pesadas, 160Kg. Así que me toca irme de paseo a buscarlo. Como esa "maravillosa" tienda estaba llena de gente no había un puñetero carro de esos. Me salgo fuera y encuentro 1, le cojo tras meter la pertinente monedita y anda un poco raro, pero como no había más, a joderse toca. Me llaman la atención esos tacos de goma situados tan cerca del suelo, pensé, joder a poco que lo cargues me frenarán, pero weno confiaba en las rígidas estructuras de los carros suecos. Volví al pasillo donde se encontraba la mayor parte de las cosas que teníamos que coger y empezamos bien. Me llama la atención que pongan el peso de los paquetes, pero no le doy al principio mayor importancia. Cojo las barras, de 3kg cada una, las estanterías, que pesan un poquito más, y me dispongo a cojer las cajoneras de 1.10 x 50 de madera, 6 tablones más laterales. Intento coger el paquete y empiezo a soltar juramentos, cuesta, le suelto, miro la etiqueta y veo que su peso es de 25 kilos, en forma de caja bastante incómoda de coger. Me coloco en las piernas un extremo, y cual levantador de piedras consigo sacarla de su caja grande y colocarla en el carro. Hago lo mismo con la segunda y empiezan los problemas porque estaba más baja, pero lo conseguimos. Repasamos referencias y colores de los artículos y nos encontramos que algún cabrón ha dejado una estantería negra donde las de color claro. A cambiarlas, menos mal que pesaban poco. Finalmente cargamos el carro y vamos al siguiente pasillo. La rueda jodida se jodió del todo, enfado aumentando, y el freno de goma roza el suelo, no hay cojones de mover el carro. Buscamos otro, pero no hay. Me enfado más, pongo cara de mala hostia, son las 16:15 y sigo sin comer nada, y digo que por mis cojones que eso llega primero a la caja y después al coche. Me pongo a tirar como un energúmeno, y lo llevo a la caja. Una cola interesante. Son las 16.30 y seguimos en ella. A los 15 minutos nos toca, pagamos y parece que no hay mayores problemas. Nos vamos a hacer la factura y nos toca otro ratito de espera, 16:50. Lo acaban y decidimos llevar las cosas al coche antes de comer. Ya estaba medio deshidratado de la sudada que llevaba. En esta ocasión la gravedad jugó a mi favor y cuesta abajo se llegaba bien con el carro al coche. Meter todo dentro fue otra odiesa, pero lo conseguimos, y que conste que el coche que llevamos fue una C8.

Al fin hemos acabado. Son las 17:25, vamos a comer. Un perrito y una cocacola, se nos había pasado el hambre, eso sí 1 € las dos cosas dentro del IKEA (síndrome de Estocolmo), flipados, la comida un poco mierda, pero si encima fuera bueno sería la leche. Ya se acabó todo. Juramos no volver jamás y emprendemos el regreso a Cantabria. Llegamos a PA City a eso de las 18:40 eslomaos y con una gana de darnos una ducha de la leche.



Para acabar mi recomendación personal, id a una tienda de muebles que los venda enteros como una pieza, si os los ponen mejor, y sí, sale más caro, pero lo ganas en salud. Espero no haber sido muy pesado, pero la vida después de IKEA es dura.

viernes, octubre 20, 2006

Bocato di cardinale

Entre postura de la flor de loto y posición del Lagarto Juancho, Hepeti hace un receso en su búsqueda del Ramatahatta y vuelve al mundanal ruido para demostrarnos la veracidad de eso que dicen de que la venganza es un plato que se sirve frío.


Come con Chun Li


¡Acercaos! Pequeños incautos… Tras varios años de batallas sin cuartel, de dimes y diretes con prácticamente todos vosotros por mi más que radical negativa a cenar en restaurantes de dudosa calidad alimenticia, por fin… hoy veo cumplido mi sueño. Por fin, Jinfu Xiang ha sido desenmascarado. ¿Y quién coño es ese? Se preguntará el lector cántabro y despistado. Ni más ni menos que aquel que hizo nuestras delicias en numerosas cenas, comidas, champanadas… Sí, el dueño del restaurante chino al lado de… Según el BOC del 6 de Septiembre [paciencia con el enrevesado camino de descarga; merece la pena] este local de colores llamativos esconde curiosas perlas informativas.

Entrevistamos a Jinfu en exclusiva acerca de lo escrito sobre su restaurante en el boletín oficial:

Deficiencias técnicas e higiénico-sanitarias: Existe un servicio higiénico sucio (inodoro con chorretes negros, al igual que paredes y suelo). Es de comunicación directa a la cocina.

“Mire usted, me entró un apretón de estos de última hora y fui corriendo, casi no llegaba, así que se me escapó un poco la mano (risas chinas). Ya es mala pata que justo ese día venga el inspector de sanidad”

Se encuentran heces de ratones en los almacenes y en el armario de los motores, encontrándose en el mismo sitio una rata muerta y seca. Igualmente en uno de los almacenes existen dos ratoneras con cebo entre botellas. Presenta un documento de desinsectación y desratización sin indicación de empresa, número de registro, persona y número de aplicador, productos utilizados, firma del aplicador, etc.

“Pobres animalitos. Intentamos que se tranquilicen, y a veces se relajan demasiado. Son nuestro “especial del día“, 7 euros y te pones hasta las patas (no es coña). Y la rata no está seca, está disecada”

El local se encuentra extremadamente sucio.

“Tendría que ver mi cuarto para hablar y poner adjetivos tan alegremente”

Existen zonas con falta de alicatado y con huecos.

“Los obreros de hoy en día, un asco, que le voy a contar”

Las tapas de las ollas están llenas de suciedad y apoyadas en el suelo.

“Pero estarían tapando la olla de la comida, que este es un listillo”

Existen huecos al exterior en la zona de motores sin mosquitera e igualmente un cristal roto en la zona de almacén.

“En China cazamos moscas con palillos… es un entrenamiento físico y mental. ¿Acaso hacer deporte es un delito?”

El extractor está sucio y con grasa.

“Coño, será que funciona bien”

No existen zonas diferenciadas para la manipulación de productos crudos y elaborados. El almacén se encuentra desordenado, sucio, con heces de ratón, baldas de madera, sacos apoyados directamente en paletas de madera y abiertos sacos de harina y arroz. En las cámaras están conjuntamente alimentos crudos y elaborados sin protección. La puerta de la cámara tiene zonas de óxido y las baldas restos de suciedad.

“Como van a existir zonas diferenciadas si la comida se sirve cruda, ¿éste habrá ido alguna vez a un chino? Y vuelta con la cagadita de ratón, ¿no lo dejé claro ya?”

En el momento de la inspección se está descongelando pavo en el lavamanos a temperatura ambiente.

“Nuestro pinche es un olvidadizo. Si lo dejamos ahí, se acuerda de lavarse las manos”

Existe un armario con unos motores en desuso que se encuentra sucio, y que comunica directamente con la cocina, separado por puertas que no cierran herméticamente.

“¿Desuso? Ja, ya le digo yo que algún condimento especial saldrá de ahí”

La vajilla se encuentra almacenada en la cocina encima de unos trapos sucios.

“Pues mejor no mire lo que hay debajo de los trapos sucios”

En el momento de la inspección la ropa de la calle se usa como ropa de trabajo. Se encuentra ropa de trabajo sucia en un armario. No se dispone de cubrecabezas.

“Viejo dicho español: No controles mi forma de vestir porque es total.”

¿Algo qué decir a nuestros lectores?

“Sí, claro, les espero en la C/Joaquín Costa número 25, ya saben, el restaurante chino Gran Paraíso, ¡¡al lado del Santemar!!”

(Por obra y gracia de Portu, ¡un enlace al BOE aquí!)

jueves, octubre 19, 2006

Esto me pasa por no hacer caso a mi madre

Ah, irlandés, viejo lobo de mar embalsamado en ron, estabas en lo cierto. La cosa podía ser peor. Y lo ha sido.

20.21 horas. Tras cuarenta minutos de derroche físico y calidad mostrada con cuentagotas, donde el declive baloncestístico se ha hecho notorio al competir contra jóvenes deportistas que se creen mejores de lo que son y sólo se ha visto atenuado por dos señores pinchos de merluza, nuestro héroe sale corriendo al contraataque por la banda izquierda y se apresta a lograr dos necesitados puntos por medio de una sencilla bandeja. Comienza la batida. Como mandan los cánones. Balón bien agarrado a un costado. Pie izquierdo al suelo. Pie izquierdo al aire. Pie derecho al suelo. Pie derecho al aire. Chasquido en la rodilla. Balón a tabla. Portugués al suelo.

Sí, lo he vuelto a hacer. Me he roto. Fútbol es así. Por suerte el putter y el Rizox se han comportado como auténticos caballeros del deporte y han acudido raudos y veloces en mi auxilio, llegando incluso a chantajear a los amos del calabozo del pabellón universitario para así hacerse con un hielo más que necesario.

Mis agradecimientos también a Nach, que sé que lee esto y tras su descojono previo pensando que la cosa iba de cuenterete (es que soy muy dado a tirarme el rollo del dolor para hacerme el interesante, que sé que a las churris les gusta) más tarde se ha interesado por mi delicado estado de salud.

A los del Yoga no les agradezco nada, que son dos sosos y no han sido capaces de en un alarde de agilidad saltar desde la grada a la cancha para colmarme de mimines y arrumacos.

Y nada, que todos tranquilos, que me he puesto hielo como para parar un tren y por lo menos la cosa no se ha hinchado. Seguimos hablando de la rodilla, que conste. A ver mañana cómo está la amiga a la hora de levantarse de la cama. Miedo me da.

Ella, la más bella

Es de justicia reconocer que mucho peor esto que tener que pagar 500 euros por la reparación de un abollón en una de las puerta traseras de tu masseratti. Y mirad que eso duele. Duele de cojones. Una semana para el recuerdo ésta.

Me parece a mi que en el Torneo Rector voy a acabar de entrenador. Retirao, se complica mi despedida al estilo Kevin Bacon en "Una tribu en la cancha".

¿Y sabéis que es lo peor?

Que fallé la dichosa bandejita.

miércoles, octubre 18, 2006

Crudo testimonio

Estoy en la biblioteca de la ETSIIT y ¡¡me aburro!!

Pero no es sólo que me aburra, es que ¡¡¡me aburro mil!!!

Sí, debería estar estudiando para mis exámenes de Diciembre, pero considero que lo hecho hasta el momento presente basta por hoy.

Ya me he tomado la Pepsi vespertina de rigor con Juanisho en el tradicional descanso de las 17.00.

Doy fe de que él también está (o estaba, que fijo que el pájaro ya ha volado) sufriendo una tediosa jornada.

Si no me he pirado aún es porque dentro de media horuca he sido invitado a dejar unas pinceladas de calidad en una cruenta batalla baloncestística con el putter y sus sicarios del IFCA. La cosa promete.

Mi gel helado para dolores de rodilla está esperándome en casita. No preocuparse.

Y a las 22.35, mi ración semanal de prensa del corazón jocosa.

La cosa tiene visos de ir a mejor en lo que queda de día.



Para que luego me vengáis con que no encontráis tiempo e/o inspiración para escribiros un posteo. Aquí está la demostración palpable de que cualquier chorrada es válida. Requetevagos.

martes, octubre 17, 2006

No tan nuevos cómicos

Harto de numerar tramas y depurar código, Juanisho optó por invertir los ratos muertos en sus horas laborales en trillarse el TuTubo de arriba a abajo, haciendo especial hincapié en los videos de temática humorístico-cómica realizando hallazgos que más tarde tuvo a bien compartir con servidor. Y hubo gran regocijo.

Su prefe sin lugar a dudas es Raúl Cimas. Aquí le tenéis hablando acerca del trabajo.


Podéis encontrar una selección de sus actuaciones tanto en Paramount Comedy como en Buenafuente si indagáis por aquí.

Podríamos seguir con Ernesto Sevilla, el entrañable a la vez que chanante Gañán. Escuchad su acertado análisis acerca de lo que se puede encontrar en una típica pandilla de amigos.


Para más piezas del estilo, paseo toca. Eso sí, os recomiendo que no dejéis de ver sus participaciones en "Noche sin tregua" en las que comenta cómo serían grandes pelis de éxito realizadas a la española.

Turno ahora para conocer la opinión que el Trivial Pursuit le merece a Joaquín Reyes.


¿Os habéis quedado con ganas de más? Pues ya sabéis.

Resulta que a este trío de albaceteños les han dado la oportunidad de dirigir y presentar un programa en La Sexta, A pelo. Altamente recomendable, a pesar de que su horario actual no sea de lo más beneficioso para los madrugadores.

Y para finalizar, he dejado a mi hoy por hoy favorito, Ángel Martín, que como bien señala Miguelovas os sonará por su labor como colaborador en el programa de Fuentes, aunque yo le recordaba por sus apariciones en Paramount Comedy, ejemplificadas en este monólogo en el que habla del melocotón que murió por culpa vuestra.


Resulta que el tío colabora actualmente en "Sé lo que hicistéis la última semana", siendo la razón principal (o casi, ejem*) de que los miércoles procure no perderme el programa. Y es que su sección merece muy mucho la pena. Como sé que mi opinión os la pasáis por el arco del triunfo, os diré que no soy el único que piensa así, ¿verdad que no, irlandés?

Lo dicho. Que estos tíos son grandes y La Sexta que los da trabajo es la caña y más os vale sintonizarla cuanto antes. ¡Pero si ahora la noche de los Jueves va a estar repleta de calidad! "Mi nombre es Earl" (Jason Lee, putter, Jason Lee), "Prison Break" (el de Gante estaba en lo cierto: mola), "Los Soprano"... sólo falta que eso de "Bones" esté bien.

Y tened siempre presente que a mi, me funciona.


* Ruego desde aquí a los responsables de estilismo del programa que pongan especial énfasis en revisar minuciosamente los atuendos elegidos por Pilar Rubio para aparecer en plató. Es una lástima que para 5 escasos minutos que dura su participación la gente disperse su atención y esté más pendiente de otras cosas que de sus espléndidos ojazos.

domingo, octubre 15, 2006

Aterrizaje en Australia

¿El mejor mate de la historia?

Final de Baloncesto de los Juegos Olímpicos de Sidney 2000.

USA - Francia (85 - 75 final)

Durante la segunda parte del encuentro Vince Carter coge el balón poco más allá de la línea de tres, se dirige embalado hacia la canasta francesa, delante de la cual se encuentran Frederic Weis y sus 218 centímetros de humanidad, ¿y qué se le ocurre hacer para lograr encestar?


En efecto, saltarle por encima.

Si no lo es, se quedó cerca.

sábado, octubre 14, 2006

Mi furia paranoide II

¿Por qué si...

... a cada año que pasa hay menos estudiantes universitarios

... lo que en mi escuela en particular se traduce en que en este curso sólo han entrado 30 nuevos proto-telekos

... que en las escuelas colindantes, excepto en la de Caminos que son unos motivaos y siempre llenan con foráneos, la situación es parecida

... que los coches suben y suben de precio

... y la gasolina no le va a la zaga

... EL MIÉRCOLES NO ENCONTRÉ UN MALDITO APARCAMIENTO A PESAR DE LLEGAR BIEN PRONTITO Y TUVE QUE DEJAR EL COCHE EN KENTUCKY [guiño obligado al Pacho y sus compañías erasmusianas], LO QUE A MI SALIDA DE LA BIBLIOTECA IMPLICÓ QUE ME COGIERA UNA CHUPA DE PROPORCIONES BÍBLICAS GRACIAS A LA QUE ESTABA CAYENDO Y QUE YO IBA EN PLAN VERANIEGO PORQUE A LAS 8.30 DE LA MAÑANA PARECÍA QUE IBA A HACER UN BUEN DÍA?

Padres, tutores y demás familia, desde aquí les ruego que no permitan que sus retoños adolescentes acudan a la Universidad en vehículo motorizado durante su primer año. Que hagan como ha hecho todo hijo de vecino y vayan a pata, que les vendrá bien.

Uff, ya me desahogué. Menos mal que llevo dos días de relax total y me he tranquilizado un poco, que me llegáis a pillar el miércoles y os muerdo un ojo.

Por cierto, Hepeti, queda confirmado que estás viejuno total: ni resacas, ni pamperos ni historias. Brugal siempre y en todo lugar, y a la mañana siguiente fresco como una lechuga directo a Pechón a jalarme una buena paella con la family y corretear detrás de mi ahijada. Voy a empezar a creer que soy un "ser superior", como Florentino.



PS - Señores de ACB.com, esperaba que escarmentaran tras los problemas de la pasada temporada, pero veo con dolor de mi corazón que no ha sido así y llevo dos días sin poder realizar unos necesarios cambios en mi equipo supermanager. ¡¡¡Háganse con unos servidores en condiciones, por Gauss, o mi furia paranoide seguirá creciendo y creciendo cual apéndice de Nacho Vidal durante rodaje!!!

viernes, octubre 13, 2006

Una de naranjos

Pues resulta que a mí desde muy pequeñito me cogieron mis sufridos progenitores y me llevaron por ahí a subir y a bajar montañas y a vivir en contacto con la naturaleza y a saber lo que es sufrir un poco y todas esas monsergas. Como los boyscouts pero obviando lo de los saludos, lo del código del buen samaritano y el resto de gilipolleces y mariconadas. Y otra cosa no, pero en la tierruca y alrededores montañas hay unas pocas. Y uno, pues qué quieren que les diga, a fuerza de sudar y de cagarse en todos sus muertos ha acabado conociéndolas bastante bien. Sobre todo esas tan famosas de Picos de Europa. Que de puro famosas han acabado infestadas de la peor plaga de todas las diecisiete plagas del Apocalipsis. Los domingueros.

Los domingueros son una especie en sí mismos, como una tribu, pero de tontos del nabo. Desde luego que para ir al monte no hace falta ser juanito oiarzábal, faltaría más, que para eso está ahí y es de todos, pero un poquito de por favor. Que está muy bien que un día te levantes en armonía con el éter y decidas que qué mundo tan maravilloso este en el que vives y que te vas a llevar a la family al campo para que sepan lo que es la llamada de la selva. Pero joder, no se las dé de listo y de conocedor del mundo silvestre. Que por comprarse un puto chaleco del coronel tapioca no es usted félix rodríguez de la fuente. Que no. Que la ignorancia es la madre del atrevimiento, y que coger un día el teleférico y contemplar el paisaje con una birra en cada mano sin dar ni cuatro pasos no le convierten a usted en el rey del mambo, ni en un montañero aguerrido y escalador curtido en mil batallas. Que no, coño. Que uno se viene arriba se cree que sabe y pasan cosas que sólo pueden ocurrir con domingueros en las inmediaciones. Vamos, algo como esto.

Resulta que el menda lerenda estaba allí perfectamente aposentado, con sus playeras impolutas, su pantalón del coronel tapioca, su tripa de mahou cinco estrellas, su camisa de avezado leñador y la gorra oficial del equipo renol. Sobrecogedora la estampa del fiero macho ibérico. Allí puesto, en medio de la naturaleza agreste, con la mirada fija y el dedo apuntando al infinito cual Cristóbal colón llegando a las indias. O a donde cojones llegara. Y el chorvo que llama a su cachorro y le dice “mira manolete, El Naranjo”. El tema está en que unos veinte metros a babor, otro orgulloso jefe de familia, este con la camiseta de rossi, señala justo en dirección opuesta, como el cabrón del almirante nelson en su trafalgar square, y le dice a su churumbel “mira pablete, El Naranjo”. Coño, pensé yo para mí, el naranjo se está reproduciendo el muy cabrón. Pero eso no es todo porque a diecisiete metros a estribor y señalando justo en noventa grados a los dos indios arapahoes anteriores, un tercer curtido explorador lanza la carnaza de su brazo al frente con el índice como espolón y le comenta a su joven e inexperto vástago “mira eusebiete, El Naranjo”. Cagoentroya, me dije yo para mí mismo, esto parece la puta huerta valenciana. Y en ese momento llega uno de mis esforzados compañeros de fatigas, que le sobra la guasa y las pateadas por picos, me coge del hombro, mira de reojo a los tres domingueros, apunta hacia la más absoluta nada y me dice a voz en grito “mira irlandesete, El Naranjo”. Y yo claro, me descojono. Y él claro, se descojona. Y echamos a andar entre los tres expertos montañeros, meándonos de la risa, y los tipos sin saber todavía si la cosa va con ellos y entonces se lían a mamporros, o si era un hilarante chiste y entonces ríen con nosotros.

Pues no, joder, no era un chiste. Que para ver el naranjo de bulnes de las pelotas hay que andar un rato, y llegar a orcados rojos, y desde allí ya se puede ver el picu urriellu. Pero desde arriba del cable no, así que no me toquen los huevos señalando la primera roca o peña o pico que ven. Y si no saben, señores amantes de la naturaleza y de los chalecos de camuflaje, pues se callan. Que ya lo dijo el señor Groucho, más vale estar callado y parecer gilipollas, que abrir la boca y confirmarlo.


La famosérrima cara oeste del archiconocido Naranjo de Bulnes o Picu Urriellu. Seiscientos metros verticales. Pa quitar el hipo.

lunes, octubre 09, 2006

Amistades peligrosas

Leo en El Cántabro Perplejo una noticia que me deja idem.


Zoom, por favor.


¿Estábamos en lo cierto o no, incrédulos? ¿Os convencéis ahora de que no era una absurda idea fruto de nuestras calenturientas mentes?

Esto de tener siempre razón puede resultar hasta cansino.


PS - Miedo me da pensar en lo que ha podido cocerse en los diversos pozos del mal astures durante los largos años de carrera universitaria. Ya se sabe que el roce hace el cariño....

domingo, octubre 08, 2006

Alta gradación

Ojito al mate que se casca el colega.


¿Eso ha sido un giro de 720º?

No sé por qué me da que este tipo de cosas yo no sería capaz de hacerlas ni en la canasta de mi ahijada. Mi integridad física y mi sentido del ridículo me impiden siquiera intentarlo.


PS - Theo Papaloukas lo ha vuelto a hacer. Esto cada vez más deja de ser taaaan sorprendente.

sábado, octubre 07, 2006

¿Y si... los menosmola no fueran como los conocemos?

Soy Portuatu, el Vigilante. Durante eones he observado desde mi atalaya lunar y con la ayuda de mi fiel lacayo Gúgul la infinidad de mundos que se disgregan a mi alrededor. Mundos paralelos, diferentes, y donde un nimio detalle, una pequeña decisión, ha variado sensiblemente los acontecimientos de uno a otro. A continuación os presento una de esas realidades alternativas. Una en la que nuestros menosmola han seguido caminos muy dispares a los por todos conocidos, con el entorno telequil como nexo común.


Juanisho decidió dejarse llevar por su pasión por los platos y las remezclas y se ha convertido en un reputado DJ, con espectaculares shows en templos tales como la NYX o la NON. Memorables han sido sus duelos hasta que el cuerpo aguante con Pocholo, para el que no hay realidad alternativa que valga. Él es un fiestas y punto.



El putter optó por invertir todo su capital, ganado a base de impartir clases particulares veraniegas, en arriesgar con la publicación de una revista en la que se juntaran las pasiones del 99% de hombres en el planeta: deportes y mujeres ligeras de ropa. Éxito total. ¿Os suena de algo el nombre Hugh Hefner? Un principiante al lado de nuestro amigo.








Varo no le fue a la zaga y todas las ganancias de su exitoso periplo surfero las empleó en levantar un centro comercial. Hoy en día, a ése le han seguido otros muchos por todo el mundo y nada en la abundancia. A su amigo Botín, compañero de fatigas golfísticas, la envidia le corroe.




El irlandés nunca se movió de su tierra madre y prosperó gracias a su destilería, llegando a ser todo un cacique. Un cacique querido por el pueblo, eso sí, en parte por sus bromas, en parte por las borracheras que se cogía con los lugareños, lo que llevó a cambiar el nombre de la ciudad para honrar a su miembro más destacado. Aunque eso de que la declaren "la ciudad más limpia/ordenada" no me acaba de cuadrar con nuestro protagonista.




Un joven y prometedor futbolista de la cantera del Racing de Santander, oriundo de un barrio duro y conflictivo, prefiere los rings de boxeo a los campos de césped. ¿Jonathan Valle? No, el Pacho, sólo que con mucho más éxito. Tanto que su leyenda traspasa fronteras y la fama le abruma, con múltiples apariciones televisivas, incontables libros biográficos, e incluso cómics dedicados a glosar su figura.


¿Y este chico triste y solitario? Pues el Portu, ¿quién si no? Como ya he dicho, hay cosas que nunca cambian. Sólo que aquí no se dejó llevar por la atracción de los flip-flops y los routers y prefirió labrarse un nombre en la industria musical española, llegando a formar parte de grupos de culto como "Modestia Aparte" y ser un compositor cuya fama le precede y es codiciado por artistas de la talla de "Cómplices" o "Rosana". Su mayor éxito, la colaboración con "Los Nikis" en El imperio contraataca, una canción inigualable.



La última adquisición del grupo en vuestro mundo, Carlsbart, ha sacado aquí a relucir su vena más cañí y su afición por los toros le ha llevado a dar un paso adelante y convertirse en un mataor de talla mundial, cuyo éxito es innegable. A la orden del día están sus apariciones en la prensa del corazón rodeado de folclóricas, acudiendo a fiestas todo lujo y glamour.


Hasta aquí mi repaso. Ahora ya sabéis que no necesariamente teníais que haber seguido el camino por el que optastéis. Hay muchos otros mundos en los que no lo hicisteis y las aguas siguen un cauce bien distinto. ¿Mejor? ¿Peor? No, sólo diferente.

viernes, octubre 06, 2006

Un pasito palante

O un pasito patrás, según se mire.

Sé que había hecho el firme propósito de reservar los domingos para hablar de mis frikerías baloncestísticas, pero la ocasión merece que me pase mi propósito por el forro.

Resulta que anoche el Barcelona venció en buena lid a los Philadelphia 76ers.

¿Sí? ¿En serio? ¡Anda ya! ¡Estás de coña!

Qué va, qué va, palabrita. Yo no pude verlo en su totalidad (aunque grabado ha quedado para su posterior deleite), pero he leído por ahí que , que pasó de verdad, que no era una broma de "Inocente, inocente".

Bah, sí, pero es que los Sixers están de pretemporada. Ya, y el Barça viene de meter en sus más recientes partidos contra equipos ACB la friolera de una media de 51,3 (periódico puro) puntazos, así que tampoco deben de estar como para tirar cohetes, no.

Pero anoche van y por milagros de la ciencia y a pesar de que Juancar no atinaba desde la línea de 3 y de que Fran Vázquez estaba más acojonao que el niño del sexto sentido, se encasquetan 104 puntitos entre pecho y espalda. Así, sin forzar. Con Basile metiéndolas hasta desde el tiro libre (Japón aún está cerca en nuestra memoria, Gianluca). Por algo será, digo yo.

Que te meto, leche

Sólo por las hombreras que eligieron para la ocasión ya merecían perder. Hasta los cataplines estoy de los bienqueda.

Pues nada, mi enhorabuena a los premiados y a ver si seguimos derrumbando mitos, que me tienen aburrido ya con tanta milonga.

Les llega a pillar el TAU y les funden los plomos. Bueno, siempre y cuando no entren al último cuarto ganando por sólo 15 puntos, porque en tal caso fijo que aparecen los fantasmas del pasado y tenemos montado el lío de nuevo.

Ahora sólo queda esperar a ver cuánto tarda el Artur Mas de turno en salir con aquello de que por primera vez un equipo catalán ha ganado a uno de la NBA, que Mario Kasun tiene un desarrollado sentimiento ampurdanés o que Roko Ukic es descendiente directo de los de Casa Tarradellas. Al tiempo.

jueves, octubre 05, 2006

Me siento muy mal

Una vez más, como normalmente ocurre cuando escribo aquí, es la mañana siguiente a una noche de borrachera... Vomito en cuanto acabo de comer cualquier cosa... Inmediatamente la imagino con uno de sus fabulosos vestidos bailando en una de esas fiestas universitarias, sus brazos rodeando a un mamón con suerte... Ojalá fuera yo el que estuviera bailando a ese son...

He decidido que odio a todos mis amigos. Sí, a todos. Sin excepción, ¿sabes? Sólo de pensar que ella podría elegirlos a ellos en lugar de a mi...



¿Qué tal? ¿No os habréis creído nada de lo de arriba, verdad? Es todo fruto de uno de mis más recientes hallazgos, el


La solución a los problemas de regularidad (no, no me refiero a esa que se arregla con los bífidus activos y los all-brans) de no pocos de mis colaboradores.

Prueben, prueben.

martes, octubre 03, 2006

Las cosas claras ...

Recientes acontecimientos me han llevado, con el apoyo del gran Kahuna del blog, a escribir este post.

Comencemos por el principio del comienzo, que diría ZP. Tiempo atrás "miniyo", famoso por sus historias y personajes, escribió una de las más famosas narraciones que han sido posteadas en este blog. Pero debido a recientes confusiones, hemos creido oportuno recordar dichos caracteres.

En primer lugar nos encontramos con el gallo-ardilla. Este sujeto, elemento, personaje, era un animalilo de 13 metros de altura que había venido para acabar con el mundo. Es una bestia fiera y sin ningún tipo de escrúpulos. Este animal estaba dominado por el maestro del plan.

Ese segundo animalillo es el gallo-gallo de control mental. Y sí, el gallo-gallo es el que posee poderes de control mental. Es el que en la sombra manejaba todos los hilos que movía para que sus marionetas, gallo-ardilla, realice las fechorías que faciliten su toma del mundo.

Un tercer elemento que también se mueve en la sombra era la sandwichera-maléfica, no tiene ese nombre por ninguna colaboradora del blog, es mucho anterior. Era la herramienta con la que el gallo-gallo de control mental aumentaba su poder.

Dicho esto, se solicita a algún lector habitual del blog, que no cometa errores de bulto al nombrar las actividades de estos tres personajes.

Sayobaby, nara*

Si al igual que servidor te sentiste estafado tras ver Terminator 3.

Si el ciclo emitido las últimas semanas por Antena 3 no ha saciado tus ganas de Arnie.

Si tus creencias religiosas no son extremistas y no te vas a poner a matar guionistas y directores al salir de la sala de proyección.

Ésta es la película que estabas esperando. El taquillazo de estas navidades. Garantizado.

Al de los subtítulos: un poquito de por favor, hombre, que no cuesta nada escribir bien

Yo ya tengo descargado de Emule mi screener en inglés subtitulado al eslovaco con las risas del público incluidas y un nota de fila 2 que no para de ponerse de pie durante todo el metraje. ¿Y tú, a qué esperas?


* Frase sacada de El silencio de los borregos. Ya os dije que era una obra maestra.

domingo, octubre 01, 2006

In the ghetto, Toma 2

Pues sí, como bien apuntaba el amigo Mikel Recondo hace siete días, el pequeño Rory Grace creció y evolucionó hasta convertirse en uno de los componentes del equipo de la marca AND1, con el que va haciendo exhibiciones de aquí a allá bajo el seudónimo de The Professor.


Además me da a mi en la nariz que su fama va a crecer de forma exponencial en próximas fechas, ya que me ha parecido entender que se está cociendo una peli narrando su vida y obras. Como bien se apunta por ahí, un cruce entre 8 Millas y He got game. Vaya que sí, porque por lo poco que se atina a ver en el video promocional hay escenas clavadas. ¿Y por qué de este pavo sí hacen peli y de otros con el mismo o mayor mérito no? Aaaah, amiguitos, es que Rory es blanco...

Aquí os pongo unos enlaces para que conozcáis a algunos de sus compis en la banda de AND1: Spyda, Helicopter o The Pharmacist.

Pero no vayáis a pensar que lo del Streetball es patrimonio de los yankis, ni mucho menos. Para muestra, un botón de allende los Pirineos: el ¿equipo? Slam Nation, un grupo de gabachitos amantes de las cabriolas con la pelota naranja de por medio.


Si me mandáis quedarme con uno elijo al señor Kadour Ziani, porque un pavo de menos de 1.80 que haga esas cosas no se ve muy a menudo. Y menos con un nombre tan molón.


Como bien dice Cuttino Mobley, Vince Carter, watch out!