jueves, noviembre 30, 2006

Columpio + Moto =...

Menosmola, no hagáis esto en vuestro parque infantil habitual:


Envíen sus agradecimientos, loas y parabienes al señor Pombo, que fue quien nos puso sobre la pista del video de marras esta misma mañana.

miércoles, noviembre 29, 2006

Adoro llevar la contraria

Así que no debiera extrañaros el que después de saber de la existencia de esto o leer esto otro mi predisposición fuera claramente favorable a la nueva peli del agente 007. Y ahora, después de verla, me reafirmo con conocimiento de causa: Casino Royale me ha gustado.

Oops, no, perdón, me he colado. Quería decir que Casino Royale me ha gustado. La otra no la he visto aún y no por no tener ganas precisamente. A ver si cae pronto.

Efectivamente el nuevo prota es bajito, rudo, rubiales, algo patán, alterna momentos de brillantez (pocos, para qué engañarnos) con otros de una trabazón supina, lo de los buenos modos y la clase se lo ha dejado en otra parte y para rematar se pasa tres cuartos de peli más tierno que un bollycao... vamos, que está totalmente alejado de los "ideales" para un James Bond al uso. ¿Es o no es perfecto? Y además está cuadrado y se las lleva al huerto cómo y cuándo quiere. Me encanta.

Por lo demás, bien. No defraudó mis expectativas. Quizá esperaba algo más de muerte y destrucción, pero queda compensado con el "momento Yamakasi" del comienzo y los duelos con el mazo de cartas de por medio.

Lo mejor - Las kiadas que se tiran en las partidas de poker, tapado homenaje a los "meto mil" museros de verdaderos artistas, que no tahúres, como Saúl o Ventu. Con la diferencia de que los de la peli tenían la pasta con la que tirarse el rollo y encima solían ganar. 2º premio para alguna selecta frase del bueno de James. Perlas cultivadas, oigan. Lo del picor se lleva la palma, seguido de cerca por lo de las solteras.

Lo peor - El excesivo pastelón empalagoso de buena parte de metraje. Llegabas a pensar que te habías metido a ver "Otoño en Nueva York" o alguna chustilla del pelo. 2º puesto totalmente merecido para el listillo sentado junto al Torito, empeñado en impartir clases gratuitas de historia y geografía. Un consejo: para la próxima, primero entérate bien de dónde y cuándo está ambientada la historia, coraçao.

El cero de la jornada- Para mi, sin dudarlo ni un instante. Por seguir creyendo en la Navidad, los Reyes Magos y los Pitufos. Soy de un inocentón que asusta. Por mucho que me dore la píldora Hepeti con eso de que fui quien más cerca estuvo de acertar el desenlace, no merezco nada. Soy un pardillo y siempre lo seré. Así me luce el pelo. La única realidad es que son todas unas falsas y más malas que la quina.


Para finalizar, procedemos al análisis exhaustivo de la interpretación de las Chicas Bond de esta entrega de las aventuras del más famoso agente británico al servicio de su majestad. Después de Mr. Bean, claro.

La churri del malo. Todo lo que prometía se diluyó como lágrimas en la lluvia. Dejémoslo en que en Serbia hay niñas de mejor ver. Ya os digo yo que sí.

La titi que galopa a caballo por una playa de las Bahamas ataviada tan sólo con un bikini verde. Ah, pero, ¿hace falta decir más? Bueno, pues... umm.... el vestido rosa/rojo (los hombres reconocemos como válidos no más de 10 colores, ¿capici?) con el que aparecía más tarde la sentaba requetebién.

Vesper Lynd. Oh la la! Aaah, l'amour! ¿Dónde has estado toda mi vida?

Eva Green os manda un saludo

martes, noviembre 28, 2006

Para que aprendamos

Recordando las anécdotas contadas por el sr Retirado con teleoperadoras, encontré un documento de un valor incalculable para que aprendamos a tratar a todos esos que intentan vendernos cosas por teléfono. Poco sentido tiene que siga escribiendo cosas. Simplemente pido que lo escuchen; a pesar de que esté en inglés se puede entender y traducir de la transcripción de la conversación.

Disfrutadlo con conocimiento

Ya me dirán qué les parece.

domingo, noviembre 26, 2006

Cómo hemos cambiado

Vaya que sí. Que se lo digan si no a estos dos pipiolos blaugranas. Bueno, quien dice blaugranas dice amarillos. El Barça no tuvo nunca un gusto exquisito para sus equipaciones.




PS - Acudir a un cumpleaños infantil con cerca de 25 pequeños invitados es una de las experiencias más traumáticas y agotadoras que podéis vivir. Sobre todo cuando te utilizan como muñeco del pim-pam-pum. Os lo recomiendo.

sábado, noviembre 25, 2006

Sin vicio no quiero estar

Resulta que recibo hoy un correo de mi buen amigo Kique, chaval majo donde los haya pero que tiene por castigo pertenecer a la secta de Caminos, en el que me hace llegar una noticia que lo tiene estupefacto y preocupado a partes iguales:


El tío está interesado en saber si nuestros asturianos allegados como Tom, el checo trasladado a los madriles, Iván (¿por qué nunca te encontramos un apodo?), el trayecto Berlín-Estambul no tiene misterios para él, y Rubo, adoptivo hijo de la Gran Bretaña, seguían vivos. No me extraña, porque conociendo a estos ejemplares...

En cambio dice que de Towi se fía, porque cumple con un precepto que bien señaló el Tigre, antiguo profesor de educación física y cánticos racinguistas, en una de las famosas y multitudinarias fiestas de gala escolapias: "Sólo tiene un vicio. Y ni fuma, ni bebe".

Y además añade que la dicha de matar a Noel, el Rakocevic de Carbayín, se la reserva para sí mismo, ya que por su culpa tiene la rodilla que parece un filete de lomo adobado. Quiero suponer que debido a un choque fortuito en el partido de ayer. No seamos malpensados.

Pues muy bien, Kique, tú siempre tan atento.

Si alguien posee información acerca del paradero y/o el estado de los interfectos, rogamos se pongan en contacto con este blog.

jueves, noviembre 23, 2006

Medicina alternativa

¿Harto de punciones lumbares? ¿No soporta la visión de más resonancias magnéticas? ¿Arde en deseos de dar a la tele con el espasa-calpe porque está hasta las narices de no entender ni un término de los que escucha?

Aquí está su solución. La serie de hospitales que llevaba tanto tiempo esperando. Son médicos, sí, pero de risas. Al fin los hipocondríacos podrán ver cada capítulo tranquilos.


Mi gratitud eterna para con el Torito de Carbayín y sus recomendaciones. Ha dado en el clavo el tío pasándome la primera temporada. Especialmente recomendables son los primeros capítulos en los que la ida de olla de los guionistas es total y el desparrame consecuente alcanza cotas inusitadas. Para muestra, un botón.


Y por encima de todo el elenco, cuarteto coral de Ted el abogado aparte, el Conserje. Mi prefe. A renglón seguido, una selección de sus mejores momentos en dicha primera temporada.


¿A qué estáis esperando? ¡A descargar impunemente se ha dicho! ¡Que los yankis (y el putter, que en Gante hizo de todo menos estudiar) ya han visto cinco temporadas y hay que ponerse al día!

miércoles, noviembre 22, 2006

Sobre caballos regalados

Pues había decidido hablarles sobre mis aventuras en el torneo este de tenis al que llegué a todo correr desde venecia. Pero resulta que la vida tiene sus cosas, así que he cambiado de idea y voy a contarles esto otro. Lo del tenis a lo mejor otro día.

Llamada de amiguete a las cuatro de la tarde del día de autos, “irlandés, qué hace muchacho”. Respuesta del irlandés a las cuatro y treinta segundos del día de autos, “aaarrrrguguaargu….arrr…ga”. No acabo de entenderle del todo, pero me alegro de que se encuentre vivo. Aaaargabag…aaa…ta. Perfecto, veo que está usted en plena forma. Cabrrrrooo…on. Mierda tío, ya no se le puede sacar de fiesta, mírese, está usted hecho un auténtico asco. Craaaabooo…on. Muy bien, ya veo que sus neuronas empiezan a contactar unas con otras, no pierda esa sensación. Gilipollas. Correcto, el vocalizar es el primer paso hacia el éxito. Qué hora es. Las cuatro, irlandés. Joder, las cuatro. Sí, las cuatro. Mierda, ya le he oído, deje de repetirlo. Bien irlandés, según ordene. Bueno, ya que me ha llamado a joderme mi resaca cuénteme, porque no creo que quiera informarme de la hora que es. No, no era esa mi intención, aunque le recuerdo que son las cuatro. Si lo repites una vez más te parto las rodillas. Irlandés, qué decepción, como se le está agriando el carácter con la edad, con lo que ha sido usted, que salía jueves, viernes y sábado y todavía llegaba el domingo a misa de nueve. Hágame el favor de no recordarme mi puta decadencia, y menos con este estómago, joder. Bien. Bien. Le llamaba por el partido. Por qué partido. Madrid, Racing. Qué pasa con él. Mierda, irlandés, levántese y échese agua joder, espabile, no pasa nada con él, que si vamos. Ah, coño, haberlo dicho antes. Pues eso. Pues eso, qué. Qué cansino… que si vamos. Ah, claro. Claro qué. Claro que vamos. Se habrá recuperado, espero. Yo también lo espero, pero viendo mi estado actual lo dudo mucho. Pues a las siete y media en el Bernabéu. Vale. Vale. No, no vale. Joder, qué le pasa ahora. Hacen falta entradas, ¿no?. Le veo avispado, irlandés. Siempre fui un lince. Las pillamos en reventa, no problem. Vale, no problem.

Así que a las siete treinta andaba yo por el Bernabéu con dos amiguetes cantabrones listo y dispuesto a dejarme las amígdalas con el Racing. No es que yo sea especialmente futbolero, que no, pero el Bernabéu es el Bernabéu y el Racing es el Racing, y qué coño, que cualquier excusa es buena para insultar y despotricar impunemente y en masa. Pero claro, para todo eso lo primero es conseguir entradas. Y para eso lo primero es conseguir un reventa. Así que a ello. Echando miguitas de pan a ver si se acercan revoloteando los reventas cual palomillas hambrientas. Pero nada. Cabrones, cómo se esconden cuando quieren. Como lo de las miguillas de pan y el rondar por la acera con cara de gilipollas sin entrada no parece funcionar y ahí no se te acerca ni el tato, pues decides tomar la iniciativa y preguntar a todo el que, según tu sexto sentido detectivesco muy desarrollado, tenga actitudes sospechosas. Existen varias posibilidades:

- Te acercas al individuo con pinta sospechosa. Perdone, ¿tiene entradas?. Sí, ¿cuántas necesita?. Tres. Ah, pues no. Bueno, ¿cuántas tiene?. Una, la mía. ¿Y para qué pregunta?. No, por curiosidad. Por curiosidad su madre no será puta, ¿no?.

- Te acercas al individuo con pinta sospechosa. Perdone, ¿tiene entradas?. Pausa de inspección de tu anatomía. Pausa de fruncimiento de ceño. Pero chaval, ¿me ve a mí cara de delincuente?. Pues hombre, ya que lo pregunta… Habráse visto tamaña desfachatez, uno trabajando honradamente toda su vida para sacar a una familia adelante y viene el mocoso este a faltarle al respeto, si es que ya no hay educación ni hay nada y toda la culpa es de… bla, bla, bla. Bueno y todas esas cosas que se dicen cuando a uno le confunden con un delincuente de poca monta y no tiene sentido del humor, se hacen cargo supongo. Pues menos mal que no le pregunté que si tenía farlopa.

Bueno, al final llegas donde uno que sí que tiene pinta de delincuente en toda regla y te dice que no te preocupes chaval que ahora viene su hombre. No, si yo no me preocupo. Tú quédate aquí tranquilo, que ahora viene mi hombre. Si yo estoy tranquilo. Ya ya, ¿cuántas necesitas?. Tres. Mi hombre las trae ahora, no te preocupes. No, no, si yo sigo sin preocuparme. Ya por fin llega su hombre. En realidad su medio hombre, porque entre los dos gallifantes no sé si llegarán a completar un humanoide entero. Tamaño pin y pon. El tío de las preocupaciones le vende una entrada a una tía. Qué cabrona, que se me ha colado. El tío de las tranquilidades le vende una entrada a un chaval. Oiga, si le vende a todo dios a mí no me van a quedar, a no ser que haga usted como el milagro de los panes y los peces. Sí, no te preocupes. Joder con la preocupación. El chaval vuelve. Que le ha timado, que no le gusta su entrada, que se va a enterar, que mira que dos policías nacionales tan simpáticos hay ahí enfrente, que vamos a charlar un rato con ellos. Vaya, el impasible de la tranquilidad empieza a perder los nervios. No parece que tenga ninguna gana de hablar con policías, pero claro, si mahoma no puede ir a la montaña la montaña irá a mahoma así que el del no te preocupes tira el sobre con las entradas al suelo. Vaya, parece que no las quiere. “Oye, irlandés” me dice mi amiguete, “parece que no las quiere”. Eso parece, efectivamente. Pues habrá que cogerlas. Sí, que eso de tirar cosas al suelo no es nada ecológico.

Así que por el bien del medioambiente nos vimos forzados a recoger el sobre del suelo y a salir cagando leches de allí por aquello del ejercicio, que también es muy sano. Mientras creo que el reventa se esforazaba ampliamente en darles explicaciones a los dos solícitos señores del cuerpo nacional de policía y otros santos. Creo que nos miraba de reojo, pero tampoco me paré a observar mucho. Conclusión, cinco entradas de gratis. Una de 85 eurillos revendida por nosotros mismos a 50. Otra de 50 revendida a 30. Y otras tres de box VIP. Ahí, a pie de campo, en primera línea, que estiraba la mano y tocaba el banquillo de don fabio. Porque sí. Porque nosotros lo valemos. Porque a uno le jode que el Racing pierda, pero las penas se pasan más rápido a base de jamoncito del bueno, de canapés de los mejores, de azafatas de las de película, y de cubatas y cervezas a cascoporro. Ahí, tomándotelas con el hijo del director adjunto de no sé qué, del presidente de no sé cuál, y de la miss de aquella otra zona. Todos naturalmente mirándote y preguntándose qué coño haces tú allí, y quién serás, mientras tú les miras con suficiencia, como quien ha nacido para estar allí, por detrás de tu cubata de ron de a 30 la botella. Porque no lo neguemos, a nadie amarga un dulce, y si hay que aparentar, se aparenta, que para eso, sobran huevos.

martes, noviembre 21, 2006

La amenaza geriátrica. El descalabro

Sí, tan duro como el título del post fue el partido último. Nada hacia presuponer lo que finalmente ocurrió. Los hechos son los siguientes.

Empieza el partido a las 2 en punto, con puntualidad británica, similar a la del gran kahuna del blog, que en su tiempo libre intenta hacer de entrenador del equipo. A las 2 en punto estábamos todos preparados. Todos menos Portu, que llegó tarde. Nadie le juzgó por ello, o al menos no lo hicimos muy alto. Salto perdido y comienza el desconcierto; teníamos casi toda la plantilla, salvo los lisiados, y nos enchufan un 7-0 nada más empezar para dejarnos claro que seremos muy altos y muy listos, pero que ellos eran los que metían las canastas. Conseguimos ajustar la defensa, nos metían los tiros de vez en cuando y no siempre. Había que sacar el abrelatas, balón en 6.25 frente a la canasta, tablero y dentro, 11-3, todo el mundo se viene arriba, empieza la defensa dura.


Parece que todo funciona, espejismos. Nos siguen dando para el pelo. Así un poco de maquillaje y 11 abajo al primer cuarto. En el segundo cuarto salimos entonados, empezamos con un intercambio de golpes que favorece al que va por arriba, hasta que salió Ricky Rubio y comenzamos a robar balones y correr. El problema, el de siempre: que no la metemos. Pero poco a poco fuimos recuperándonos. Al descanso 8 abajo. Charla, paripé y volvemos al campo.

El tercer cuarto un poco más de lo mismo, defensa fuerte y a esperar meter alguna. No había grandes jugadas espectaculares, pero poco a poco nos íbamos acercando al objetivo de superarles. Empezamos a dar más caña al gordito, se pica, un poco más de caña, suelta juramento, amenazas varias, se pica más, seguimos remontando para ponernos bien cerquita. Fin del tercer cuarto, 4 abajo. Estamos eufóricos después de la traquita que hemos quemado, pero no era suficiente. Quinteto de lujo para el último cuarto, empezamos comiéndonosles y levantamos el partido. Parcial de 6-0 para ponernos 2 arriba por primera vez en el partido. Mantenemos la ventaja entre 2 y 4 puntos. Llegamos al último minuto con 4 de ventaja, estamos en bonus.


Las ideas están claras: aguantar la bola que no hay posesión. Pero su presión nos hizo perder 2 balones para que nos sacaran 2 faltas y fallamos una entrada. Se tradujo en una situación agónica. 2 tiros libres para ellos con 1 arriba para nosotros. Mete el 1º. Chan chan. Pero falla el 2º. A la prórroga, a tomar por el saco.

A partir de aquí comenzó la gran debacle. Todo lo que habíamos remado lo acusamos en la prórroga, no pudo ser y acabamos perdiendo por 1. Lamentable, triste y un duro golpe para la mentalidad del equipo.

En fin, nos quedamos fuera de la Final Four, pero dimos muestras de que deberíamos estar dentro.

lunes, noviembre 20, 2006

¿Semos raros o qué?

Mis chicos se han hecho mayores. Y como los dirigentes de la Universidad también se han dado cuenta de ello, han decidido que ya iba siendo hora de pegarles la patada y dejaran de chascar. Así que diploma al canto y si os hemos visto no nos acordamos. Y si decidís venir de visita por aquí que sea para dejar unos duros, que amigos ya tenemos suficientes.

4 menosmola y un Hepeti
Nuestros sospechosos habituales

Al solemne y entrañable acto en el Paraninfo universitario le siguió una comilona de hermandad entre algunos de los telecos licenciados y una cuidada selección de amiguetes aún sin licenciar entre los que se contaba quien suscribe. Lo único malo de la reunión, bajas aparte, fue que perdiera Nadal, porque lo que es comer comimos como gochus. El putter, que se pone a pedir, a pedir, y acaba con las parrilladas.

Tras un paseo vespertino junto a la playa dirigido a bajar los choricillos, y una sesión de cine en la que estuvo terriblemente cercana la opción de echar una cabezada, influenciado por la bajada de sangre a mi estómago para colaborar en tan enorme digestión, no porque El Ilusionista sea mala (al menos, no mucho), me dirigí al encuentro de mis colegas de formación para continuar con la farra. El primer paso estaba claro: llamada al Cote, que nunca te falla. Los demás ya se irán uniendo con el paso de las horas.

Mas, oh campos de soledad, mustios collados, resulta que los demás se rilaron vilmente. Bueno, Varo no, que estaba de parranda pero lejos de nuestro área de influencia. La una estudiando, el otro reventado tras su derroche físico futbolero, el de más allá quién sabe dónde y Carlsbart, quien más énfasis había puesto en la necesidad y conveniencia de salir por la noche, dándose un voltio [referencia subliminal a lo que habéis estudiado, gente] por les Asturies. Sí, años después de conocerle a mi sigue sorprendiéndome tanto como a vosotros esta faceta "Labordeta" suya.

Por suerte el putter me tenía reservada una sorpresa en forma de brebaje negro, negrísimo, cual gónadas de un grillo y extremadamente delicioso en el que ahogar mis penas. Así, sí. Durante la velada hubo ocasión de departir sobre temas como las novedades incorporadas por el nuevo sistema operativo de microsoft, sus ventajas e inconvenientes respecto a las últimas virguerías linux, los pros y contras de los portátiles mac, lo mal vistas que están la energía nuclear y las microondas, lo acertado de un azote a tiempo, la subida de adrenalina (y de otras cosas) que implica una huida de la policía local a 100 por hora por la cuesta contigua a La Atalaya, y la inutilidad de derivar parcialmente con respecto a alfa los arcos tangentes en una bola perteneciente al entorno cerrado entre 0 y 2pi. Como puede verse, todo ello de elevado interés para el inefo medio, en compañía de unos de los cuales nos encontrábamos. Menos mal que también hubo tiempo para hablar de cine y descubrir nuestra coincidencia de parecer en lo que a actores y actrices preferidos se refiere y comentar los nuevos valores a los que habrá que seguir de cerca la pista.

Y poco más que contarles, oigan. No quiero despedirme sin enviar desde aquí mi enhorabuena a los premiados, que se lo tienen merecido. En el fondo son majos, a pesar de hablar de frikadas. Denles una oportunidad.



El cero de la jornada - Debido a su desconsiderada venta nocturna y a su corbata de Via Veneto totalmente pasada de moda, se va para Carlsbart, una vez más. Está que arrasa el tío. Hecha esta mención desde el cariño, claro está.

Mención especial - Para la "copa de nata y chocolate" que con tanta ilusión esperaba durante los postres Towi y resultó no ser otra cosa que un dalky de los de a 0.30 en el Dia, como Varo había predicho. Por algo es ingeniero el tío.

sábado, noviembre 18, 2006

Los (No Tan) Nuevos Conductores

Dada la extensión del documento (largo como un domingo sin dinero, que diría Romay) pasaremos directamente a la acción, no sin antes reconocer la tremenda alegría que me embarga por este retorno de El Retirao a nuestras mundanas vidas. Con él y sus historias automovilísticas les dejo.

Poco después de que nuestro compañero de las tierras boloñesas (quien, por cierto, ha tenido la amabilidad de visitarnos por aquí esta semana) consiguiera exitosamente su permiso de conducción, llegó mi turno de conseguir tan ansiada meta.

Y, como me gustó la experiencia, decidí repetirla. Dicen que la primera vez es inolvidable (que también lo fue, pero esa es una historia menos agradable), pero la segunda tampoco le va a la zaga.

Este es el relato de esa segunda vez. Hace ya mucho tiempo de eso, y no escribí antes sobre ello por no ser especialmente brillante. Pero como desde mi Retiro no tengo mucho que aportar al blog, como el señor administrador parece no querer escribir nada aparte de emails telegráficos a las personas que no colaboran, y, sobre todo, como mis sublimes escritos elevan notoriamente la cualidad del espacio que nos ocupa (¿para qué perder el tiempo con falsa modestia? Nota: no-premio para el que encuentre el aleñolismo de la frase anterior), me he decidido a sacarlo del baúl de los recuerdos.

Todo comienza en una tranquila noche de primavera...

23:20. Me meto en la cama.
0:20. Me levanto al baño.
0:40. Me vuelvo a levantar al baño. Me tomo una tila.
1:20. Me vuelvo a levantar al baño.
1:45. Por fin me duermo.

(Nótese que han pasado 2 horas y 25 minutos desde que me acosté. Para que luego la gente no lo entienda cuando les digo que me cuesta levantarme antes de las 11).

7:15. Suena el despertador. Me levanto a apagarlo.
7:20. Suena el segundo despertador. Lo apago.
7:30. Suena el tercer despertador. ¡Coño, me había dormido!
8:13. Miro la hora. Ah, voy bien de tiempo. Vuelvo a mirar, esta vez fijándome realmente en la hora. ¡Mierda, me he dormido! A vestirse y salir pitando.
8:20. Llego a la parada de bus con el corazón a tope.
8:36. Llego a La Cañía. Sólo unos minutos tarde. Me reúno con los demás de mi profesor y nos dicen que... nos examinamos después de los 4 de otro profesor.
10:10. Por fin empezamos nosotros. Nos ha tocado el mítico J.R.

(Sí, hemos estado más de hora y media esperando en un coche aparcado y sin hacer nada. Tanto madrugón para esto).

Se sube la primera, una señora. No la veo que ande muy suelta, e incluso me parece que se ha saltado un paso de peatones. Dura unos 10-15 minutos.

La segunda, una chica. A los pocos minutos de empezar, yendo por donde el Casino en dirección Sardinero, sigue de frente, pero sin cambiarse de carril, o sea, desde el carril reservado para girar a la izquierda. Se para a los pocos metros, y veo que dentro del coche hablan un rato.

Por fin voy yo. Me subo, ajusto el asiento, y...

-JR: Mire para atrás y diga su nombre.

-El Retirao (ER): El Retirao.

-JR: Bien. ¿Qué tal cree que lo ha hecho su compañera?

-ER: Bueno, pues, creo que ha seguido recto por un carril en el que tenía que girar a la izquierda. Tendría que haber cambiado de carril.

-JR: Y era obligatorio, está señalizado.

-ER: Sí.

-Mi Profesor (MP): o una vez que está ahí, tenía que haber girado a la izquierda.

-JR: claro, yo puedo entender que se equivoque y llegue ahí, pero una vez ahí ya tienen que ver a dónde tienen que ir. Yo no les puedo ayudar porque está bien señalizado.

Bueno, total, que arranco, mientras siguen la conversación. Esto hace que me diga los giros con poca antelación (a veces incluso dándome una palmadita en el hombro), pero bueno, no pasa nada.

Llego hasta el Chiqui. Cambio de sentido. Vuelvo hasta la "semi-rotonda" que hay donde el aparcamiento de la 2ª del Sardinero. Un STOP para girar a la izquierda. Pasa un minuto antes de salir, pero está bien hecho, ya que o venían coches o no tenía visibilidad.

En Piquío giro a la derecha, hacia los Castros. Primer susto: en un paso de cebra veo que hay un peatón cuando no tengo tiempo para frenar (putos contenedores), pero resulta ser un encargado de estos de limpieza urbana, que iba por la carretera, pero no iba a cruzar. No sé si me sale bien, pero disimulo haciendo ver que habría frenado si hubiera querido cruzar.

En la UIMP giro a la izda, hacia la calle Honduras. Me tengo que meter en el carril de la izda por uno en doble fila. Como la calle sigue a izda o dcha, le pregunto para dónde.

-JR: Esto es lo de antes. Si no digo nada, a la dirección natural, claro.

-ER: No, lo decía porque como me he tenido que cambiar de carril, pues para ver si tenía que volver...

-JR: Lo importante es: ¿ha mirado el retrovisor para cambiar de carril?

-ER: Sí, claro.

-JR: Pues eso yo no lo he visto.

Me paro a pensar más detenidamente. Mierda, tiene razón, no he mirado. En fin, tranquilidad.

-JR: Porque aunque esté hablando yo me fijo en todo.

-ER: Por supuesto.

Sigue hablando de cosas como que el permiso de conducir lo otorga él y no ninguna otra autoridad, ni tampoco mi profesor. Siguen hablando sobre la profesión, sobre si mi profesor se hará examinador o no, etc...

Tiro para arriba hasta el cruce con General Dávila. Mierda, un cruce cuesta arriba, con flecha en ámbar para la derecha y paso de peatones incluido. En cuanto pase el que tengo delante me tocará una maniobra algo difícil.

El de delante no pasa. Sigue parado. Sigue parado. Pasa más de un minuto y sigue parado hasta que el semáforo se pone en verde. Bueno, un poco de suerte no está de más.

Sigo por General Dávila. Un coche va a girar a la izquierda. Tengo algo de hueco para adelantarle por la derecha, pero no lo veo claro. El de delante de mí no le adelanta por la derecha sino que se para detrás, así que yo también me paro. Tras hacer esto, el que tengo delante da el intermitente para la izquierda. Vaya, me he colado.

En ese momento están hablando sobre cómo la inexperiencia y los nervios hacen cometer errores, y oigo el siguiente comentario:

-JR: Como este señor, que tiene hueco de sobra para adelantar por la derecha, y en lugar de eso se para. Y así, con varios fallos de estos, se acaba suspendiendo el examen.

Lo dice en buen tono, se nota que no es por joder, sino que le salía el típico comentario de bar. Entre eso y que ya consumí todos los nervios en mi carrera por no llegar tarde, y que además me veo más suelto que nunca con las marchas, sigo sorprendentemente tranquilo.

-JR: Bueno, vamos a dejar de hablar para que pueda concentrarse. Porque yo normalmente voy callado, por los alumnos, para que se concentren. A no ser que alguno me diga que prefiere que hable para relajarse pensando que va tranquilamente con los colegas.

Lo cierto es que la charla me ha distraído un poco pero sí que me ha hecho el viaje ameno. Bueno, llego al pereda. Giro muy bien en primera, sin pisar continua y mientras giro veo brillantemente a una señora que va camino del paso de peatones y la dejó pasar. Bajo la cuesta y para Los Castros.

Parte aburridísma. Aprovecho para mirar constantemente los espejos, porque delante no tengo nada, y pillo todos los semáforos en verde. Llevamos ya mogollón de tiempo. Me supongo que me mandará parar, pero no. Seguimos.

Llegamos a las universidades, y en la rotonda giro a la derecha, con nueva brillante parada ante peatones que se acercan al paso. Sigo por esa calle, cuando, con mucha amabilidad, me dicen:

-JR: Vaya, pues iba a mandarle estacionar en esta calle, pero es que no veo ningún hueco.

Giramos a la derecha, cuesta arriba, otra vez a la derecha. Me paro en el giro porque hay una chica cerca del paso... ¡y cruza! Estupendo.

-JR: Estacione ahí, detrás de la furgoneta azul.

Lo meto casi perfecto. Doy un poco en el bordillo, pero avanzando un poco hacia delante ya queda aparcado. Fin de examen.

El profesor del coche escoba me acerca a La Cañía.

-Profesor 2: Menudo vuelta te ha hecho dar, ¿no? Tranquilo, yo creo que eso es buena señal. Además te ha mandado estacionar, y ya has visto que si estás suspenso dice "pare aquí" y no hay más.

Llego a La Cañía. La verdad es que tiene razón. De los 7 tíos que ha examinado hasta ahora sólo ha mandado estacionar a dos. Si ve aprobado muy claro o suspenso está mandando parar y no estacionar. Y he llevado el coche muy suelto, y me he parado bien en pasos de cebra. Y no me ha dicho nada acerca de plátanos en la oreja. Estoy convencido de que he aprobado.

-Vocecita Interior Molesta: "Cuidado, no cantes victoria, acuérdate de que ya te ha dicho que te ha visto al menos dos errores. Tranquilízate".

-Vocecita Exterior No Molesta (VENM): Enhorabuena, has aprobado.

Han pasado unos 7 minutos desde que el profesor me dejó en La Cañía, así que unos 10 minutos después de mi examen. Levanto la cabeza, y es el chico que se examinaba detrás de mí.

-ER: Ah, gracias. ¿Y tú?

-VENM: También he aprobado. Somos los únicos que han aprobado de MP.

-ER: Pues enhorabuena, pero, qué poco has tardado, ¿no?

-VENM: Sí, ya he visto que a ti te ha hecho dar una vuelta de la hostia, lo iba comentando con el otro profesor.

Y sí, la verdad es que la vuelta que me mandó dar no tiene nada que envidiar a los recorridos que hago en las clases de 45 minutos, aunque el examen debió de durar unos 20, o igual un poco más.

Hasta aquí llega la historia de cómo El Retirao consiguió un documento que le permitía ponerse al volante de un coche. Eso sí, todavía no me han quitado ni un solo punto. Para que luego digan que a los noveles nos los quitan en seguida.

viernes, noviembre 17, 2006

Con el pipiribi pim pim

"Al que no le guste el vino es un animal", acababa diciendo el estribillo de la canción.

Pues el vino no sé, pero a un buen pelotazo no le hacen ascos las criaturas.

Después de pasar de puntillas (vamos, es que ni pasamos) por el desgraciado accidente del bueno de Mitrofán, por quien a día de hoy e Intermedio de Wyoming mediante profeso grandes simpatía y cariño, Hepeti ha indagado por la red de redes (lo que sea con tal de no trabajar), topándose con la siguiente noticia.

Que si fieros, que si salvajes y mil zarandajas más. Unos simpáticos y bondadosos (como los Diminutos, que nadie sabe dónde están) borrachines, eso es lo que son los animalicos.

Eso sí, si veis que pasan frío ni se os ocurra darlos vodka para que entren en calor. Vodka malo (ya te digo yo que sí.... Rumanstroff, siempre te tengo muy presente). Es un consejo del zoológico de Moscú.

Por cierto, ¿habéis oído lo de la nueva bebida de moda en Rusia? Sí, eso que parece vodka pero en realidad es una amalgama de licor con productos tales como alcohol industrial, líquido de frenos, anticongelante o hasta limpiacristales. Dicen que sabe dulzón. Eso sí, tu piel acaba cogiendo una tonalidad similar a la de ese bastardo amarillo cruzado con un personaje de los Simpsons.

Tendré a punto el Cristasol para vuestra próxima visita.



PS 1 - Para que luego me vengan Iván (el que comenta bajo el original seudónimo "Anonymous") y Pombo (el que no comenta jamás de los jamases) con que firme a favor de no sé qué rollos en oposición al maltrato animal. Pero si viven a cuerpo de rey. Mirad, mirad lo bien que se lo pasan los osos panda.

PS 2 - Y estos british, después de lo mal que nos lo han hecho pasar históricamente, igual se pensaban que les íbamos a enviar lo mejor de nuestra producción. Pardillos. Rubo, Sasha, tened cuidado con lo que coméis.

jueves, noviembre 16, 2006

Go retro

Aprovechando la llegada al hogar de un nuevo televisor, más grande y preparado para la ¿inminente? venida del mundo digital, que digo yo que algún día se produzca y me evite ver achatados y chaparretes a todos los personajes que aparecen en pantalla (es lo que tienen los 16:9 aplicados sobre una señal a 4:3... tío Constan estaría orgulloso de mi), Paportu ¡e hijo! decidieron ponerse a hacer limpieza en el cubículo de la tele y alrededores, que falta hacía.

Durante dicha hercúlea tarea, entre cajas vacías, manuales de aparatos nunca usados y cassettes de artistas tan dispares como Pink Floyd o Atahualpa Yupanqui, apareció él:


¡El primer walkman del Portu! Con sólo tres botones (play, stop, ffwd), sus auriculares XL (que curiosamente 20 años después vuelven a estar de moda), sus 2 kilazos de peso (que para un crío de 6 años ya es bastante), su pestaña trasera para poder ajustarlo al pantalón... Sin botón de retroceso, ni autoreverse, ni radio incorporada, ni pijadas al uso que tanto mal han hecho por la humanidad. Los hombres de verdad se distinguen por destacar en situaciones de precariedad extrema.

Regalo de mis tíos, que fueron a las Canarias después de su bodorrio y con eso de que allí tenían aparatos tope tecnológicos a precios tremendamente asequibles se animaron a modernizar a su sobrinuco.

Ahora mucho MP3 Airis, mucha batería de aleación de titanio y mucho disco duro de 40 gigas, pero resulta que la autonomía del bicho no pasa de los 17 minutos. Y eso en días soleados. Donde esté un buen par de pilas, que se quite lo demás.

Ah, la nostalgia.



PS - Para los que anoche os perdiérais "Sé lo que hicisteis la última semana" (sólo diré una palabra: aaaaruuuuuuuuu, aullido de lobo total; imagináos por qué) aquí os pongo un enlace a un curioso video que don Ángel Martín tuvo a bien sacar en su sección. Para que ampliéis vuestro vocabulario.

martes, noviembre 14, 2006

Vísteme despacio

Les pongo en antecedentes para que no se me pierdan por el camino. Yo, en lexington, kentaki. Torneo de tenis, en madrid. Yo en lexington kentaki tengo entradas para el torneo de tenis en madrid. El viernes en sesión de tarde. La cuestión es que en ningún lugar del recibo internesiano de las entradas pone la hora a la que empieza la sesión de tarde así que en un arranque adivinatorio decido por mi propia cuenta y riesgo que comienza sobre las 4. De esas cosas que uno no piensa, simplemente da por supuestas. Coño, de toda la vida de dios las sesiones de tarde son a las 4. Claro que sí, para qué llamar a preguntar. No hombre no, es obvio que empieza a las 4. Que sí, por mis huevos, a las 4.

Mi vuelo de los iuesei llega a las nueve de la mañana, así que no problem. Todo bajo control. Todo bajo control hasta que pierdes la conexión en atlanta, claro. Entonces a todo correr te vas a un mostrador donde una eficiente señora te manda a un avión con destino venecia. Que no señora, que yo he dicho madrid. Sí pero es que venecia es muy bonito, ya verá como le gusta. Pues a venecia. Dése prisa que ya están embarcando y sale de la otra puta punta del aeropuerto, sir. Métase el sir por el culo, madam. Mierda, que no llego, hala chaval a demostrar cualidades físicas, saltando maletas, esquivando carritos y soltando sorrys y excuse mes a granel. Con lo que mola ir sudado en un avión. Llegas a venecia a todo correr después de aguantar en el vuelo a un tonel de proporciones balleniles, leyendo la biblia, murmurando por lo bajinis una especie de rezos satánicos y golpeándose el pechamen en señal de por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Que a lo mejor no fue por su culpa, señora, lo mismo fue su compañero de psiquiátrico. Piénselo, nunca le cayó bien.

A todo correr llegas a venecia y tienes 45 minutos para coger el vuelo hacia madrid así que a todo correr facturas para madrid. Lo de facturar es un decir, porque claro, tu maleta está en paradero desconocido, en el limbo de las maletas, revoloteando con unas alitas blancas entre otras maletas asexuadas y de aspecto virginal. La dices a la azafata de iberia que espere un segundo, que sí, que ya sabes que todo el mundo ha embarcado, pero que llevas un día duro y que no te toquen los cojones, joder, que necesitas llamar. A todo correr llamas a la andaluza que no sabe de tus desventuras a explicarla que vas tarde. A todo correr coges el avión hacia madrid y llegas a la T4 a las 3:30. A las 3:55 la cinta transportadora vomita tu maleta que por cuestiones metafísicas aún por explicar ha conseguido llegar ella sola desde lexington hasta madrid, pasando por atlanta y por venecia. Ríete tú de lo del íker jiménez. Cola descomunal para los taxis así que dale que dale al autobús que te lleva a la T1 a ver si allí hay más taxis y menos gente. De la que subes al autobús una señora que está detrás de ti comenta en perfecto catalán que tires para adelante que están como sardinas en lata. Lo que nos faltaba para el duro. Te giras. No hace falta que pongas cara de nada porque llevas 20 horas de viaje y has pagado para ver a nadal y no vas a llegar. La cara va de serie. La miras a la cara sin decir nada de nada. El acompañante te mira, tú miras al acompañante, el acompañante que es tamaño carod pitufo rovira decide que no es muy buena idea el mirarte. Vuelves a la del perfecto catalán. La chorva sonríe nerviosa. Repite en perfecto español que si puedes moverte un poco, por favor. Pues no señora, mire usted, ahora se me ha encasquillado una pierna, así que a dar órdenes en catalán a tu puta casa. Te quedas plantado en el sitio sin abrir la boca. No te jode. La neng cuchichea con el acompañante. El acompañante cuchichea con la neng. Yo creo que están decidiendo si airear la gran ofensa en voz alta, en plan defensa de su noble lengua, habráse visto el chaval este y todas esas cosas que se dicen cuando uno está muy ofendido. Acaban entendiendo que llevan las de perder, ponen cara de dignos y se quedan cual sardinas en lata. Llegamos a la T1 y efectivamente hay menos humanoides y más taxis, pero llueve, y madrid cada vez que llueve es un caos circulatorio. Bueno, madrid y caos circulatorio es redundante, pero con lluvia más aún. Así que nada de taxis, metros. A todo correr cojo el metro, y a todo correr llego al piso. T4 – Piso en una hora escasa. Chúpate esa, martín fiz.

Corriendo a la habitación, la andaluza esperando, me cambio. Joder no me hagas esto, bueno sí pero luego, que ahora no llegamos. Termino de cambiarme. Entradas. A toda ostia al metro. Mecagoensatán. A toda ostia fuera del metro, vamos que ya casi estamos. Ya estamos. 5:30. A las taquillas a canjear la impresión internesiana por entradas de las que el puerta entiende. De las fáciles, de las adaptadas para gente unineuronal. Hola señorita. Hola caballero. Tenía dos entradas para hoy. Muy bien, déjeme el dni. Aquí tiene, ¿han empezado hace mucho los partidos?. No se preocupe, van con retraso. Joder, de puta madre. Federer acaba de entrar en la pista. Chachi, encima voy a ver al suizo. Pero usted las tiene para sesión de tarde. Sí eso es, dos entradas para hoy en sesión de tarde. Pues aquí tiene... empieza a las 8.

lunes, noviembre 13, 2006

Por un puñado de euros

Hepeti, que a este paso se va a hacer famoso entre todos ustedes por sus dotes de melómano, nos relata sus experiencias durante el último concierto al que ha acudido. Y así aprovecha y se tira el rollo de cultureta, porque esta vez había involucrada una orquesta sinfónica y toa la pesca.


Santander se me hizo esencia

Así empezaba uno de los poemas que nos enseñaban de pequeñitos en la escuela y que hoy sirve para encabezar la noche que nos brindó el señor o maestro D. Ennio Morricone. Aún basándonos en mi total desconocimiento de la música clásica fueron dos horas y media inolvidables. Y es que a los grandes se les reconoce fácilmente.

Una puesta en escena brutal, con más instrumentos de los que mi escaso conocimiento sabría identificar, y unas 200 personas entre coro y músicos acompañaban a este caballero que por gracia divina (recordemos que estamos en Año Santo) quiso dejarse caer por nuestra tierruca.

Hagan caso al de la batuta
Y a qué se dedica este hombre se preguntará el avispado lector. Pues él solito ha compuesto más de 500 bandas sonoras de nuestro cine. Y ese fue el espectáculo. Arrancó con un mito tan grande como “Los intocables de Elliot Ness” con lo que ya nos puso en predisposición para ovacionarle. Después, le tocó el turno a “Érase una vez en América”, película que no he visto pero cuya banda sonora, escuchada por primera vez aquel día, me pareció digna de habitar en el paraíso de la música. Bravo, caballero. La tónica de la noche se mantuvo en esa línea tan estrecha que delimita fantasía y realidad, alcanzando su cenit en el mini-ciclo dedicado al western.

Mucho mítico junto
Y aquí fue, dónde un servidor, a través de la melodía de “El bueno, el feo y el malo”, saltó a lomos de su fiel caballo y, lazo en mano, cabalgó hasta donde el horizonte parecía terminar. Levántense, porque ver a cien personas entonando los coros de dicha canción le pone los pelos de punta a cualquiera. De aquí al final ya estábamos en una nube, y sólo los “bises” (y yo que pensaba que esto era cosa de melenudos) y el emotivo “Feliz Cumpleaños” cantado por el coro (el maestro cumplía la friolera de 78 años) nos hicieron volver a la realidad y observar con pena que esto tocaba a su fin.

El cero de hoy: Desde luego, a la gente. Cuando alguien va a un espectáculo de éstos y ponen bien grande “Por favor, apaguen los móviles” pues lo normal, si tu pequeño cerebro te lo permite, es que lo hagas y disfrutes sin más. Y si eres consciente de que estás en un concierto de música clásica, no sales al bar del espectáculo a hablar para que se entere todo Santander de que te estás bebiendo una cerveza de medio litro tú solito. La educación falta en todos los rincones del mundo.

A seguir bien compañeros.

domingo, noviembre 12, 2006

Mi vida from now on



Pretendía pasarlo por mail pero no he podido.

Ya leeré vuestros comentarios (si el líder me lo permite, por supuesto. Bien es cierto que el líder es magnánimo y comprensivo así que no le importará que lo haga una vez acabe mi jornada laboral).

P.D. Todos los términos utilizados en el vídeo son verídicos (el único que me genera cierta duda es el de la g).

Póntelo, pónselo

Pues resulta que esta semana se han cumplido 15 años desde que Earvin Magic Johnson anunció al mundo su condición de portador del virus del SIDA.

Y dado que, reconociendo que Jordan sólo hay uno, siempre he sido más del 32 que del 23 (la consecuencia lógica de educarse en un hogar pro-Showtime), voy a dejaros unos vídeos del chaval para que veáis cómo se las gastaba.


De cuando la NBA era otro mundo mejor. Cuando tipos como Kurt Easy Rider Rambis eran modelos a seguir. Ahora sigue siendo otro mundo, pero por diferentes razones.


Eso sí, lo de encestarte unas churris allá donde quiera que juegue tu equipo esa noche sigue estando a la órden del día, sólo que hoy día los fornidos baloncestistas se protegen mejor.

Aunque siempre hay despistes. Que le pregunten si no a Shawn Barba azul Kemp.

sábado, noviembre 11, 2006

Va a haber que ir al cine

Llevaba una temporada queriendo poneros aquí unos trailers que sirvieran como recomendación cinéfila para un futuro próximo, ya que sé que mi opinión es tremendamente importante para vuestras indecisas mentes, pero la pereza ha sido más fuerte que yo. Suerte para vosotros que hace un rato he visto algo que me ha dado ganas de postear. A ello voy.

Para empezar, la adaptación cinematográfica del cómic 300, en el que se relata la batalla de las Termópilas, donde tres centenares de espartanos, liderados por el rey Leónidas, hicieron frente a los miles de soldados persas enviados por el emperador Jerjes. Lección de historia a cargo de Frank Miller. Sí, el mismo de Sin City. Me congratula comprobar que habéis hecho vuestros deberes. El putter opina lo mismo que yo: hay que verla.


Y hablando de ciudades del pecado, ¿sabéis este que dice que dos amiguetes, llamados, pongamos, Robert y Quentin, conocidos por sus pelis en solitario y sus juergas juntos, deciden unirse para hacer un largometraje "a medias", donde cada uno de ellos cuente su desvarío particular? Grind House. Estética y situaciones serie B setenteras a más no poder. Y con la aparición estelar de Machete, que ya le iba tocando al hombre tener un papel de más de tres minutos y media línea de diálogo. Bueno, esto último del diálogo no tengo tan claro que lo vaya a lograr.


Sólo por ver en acción las niñeras gemelas chifladas ya valdrá la pena pagar la entrada, ¿no crees, tamborilero?

Finiquitamos con el motivo de mi súbito interés por la escritura. Los mandamases de Sony han creido conveniente, a 6 meses vista del estreno, publicitar un nuevo trailer de Spider-man 3. Y yo lo celebro.


El Hombre de Arena, Gwen, Harry de Duende Verde, Eddie Brock, ¡el traje negro! Mis glándulas salivales se han puesto a trabajar a destajo.

Jurl jurl jurl.

Ya sólo falta Ben Reilly para que mi felicidad sea completa.

La espera para este terceto de magnos acontecimientos se hará larga y tortuosa.

viernes, noviembre 10, 2006

La amenaza geriátrica. Toma 2

No quiero empezar sin hacer mención a aquellos que o bien se rajaron o bien estaban lesionados, o como yo prefiero decir, rajados con coartada perfecta. Ellos son Portu, Óscar, Rizox, Raúl, Cote y Noel, que nos abandonó por irse a las tierres de La Reina Madre. Bien, con esas bajas seis erámos los hombres llamados a hacer historia. ¿Lo conseguiríamos? La respuesta a continuación.

El partido iba a empezar, jugábamos contra el equipo que posee el anillo de campeón del rector durante los últimos 7 años. Ahí estábamos Sánchez, César, Dani, Quique en el salto, y yo. Laion esperaba en el banquillo el momento de salir a resolver, rollo Papaloukas. El partido comenzó bonito, con alternativas, canastones en ambos bandos, dos equipazos sobre la pista. Fue un primer cuarto con alternativas en el marcador, sí, alternativas de las que un rato gana cada uno. Carrusel de cambios en su equipo, un cambio en el nuestro, el único que podemos hacer. El resultado se mantenía ajustado. Y conseguimos acabar el primer cuarto con un resultado muy bueno. Mención aparte la gran jugada de Laion a falta de 5 seg. Enorme, astuto y sagaz.

En el segundo cuarto más de lo mismo. Sus cambios les daban más frescura, pero nuestra calidad nos mantenía ahí metidos. Empezaron con su defensa individual a medio campo; no les dió frutos inmediatos, estábamos frescos aún. Combinaciones de juego rápido con penetraciones rápidas, juegos dentro-fuera, un poco de todo. Pero al final del cuarto nos metieron un parcial de 5-0 que nos mató. Al descanso 10 abajo. Estamos orgullosos.

El descanso se nos hizo corto. Necesitábamos aproximadamente 40 minutos, sólo nos dieron 5, así que ale, otra vez a correr. Salimos y tras una buena defensa conseguimos una canasta de equipo ejemplar. A partir de ahí bajón físico, pájara, para que ellos empiecen a correr y a encestar. Lo que pasó después no seré yo quien lo cuente. Pero hicimos todo lo que pudimos. Y sobre todo, no acabó nadie lesionado, aunque alguna sobrecarga de hombro puede haber.

No era un partido de nuestra liga y en las condiciones que jugamos hicimos un papel más que digno.

Estoy orgulloso de nosotros. No así de los rajados. Por otro lado el consejo de administración de la Amenza Geriátrica no ha confirmado todavía los rumores que apuntan a la destitución del entrenador, Portu. En cuanto haya más noticias serán posteadas.

Ale a pasarlo bien.

martes, noviembre 07, 2006

Esto me (re)suena

Ante la tremenda expectación generada por la ausencia de noticias acerca del estado de mi afamada rodilla, voy a tirarme el rollo y obsequiarles con un somero relato (no estoy inspirado para algo más largo que un "somero") de los últimos avances (como en las tragaperras) al respecto.

Resulta que en la tarde de ayer tuve a bien acercarme hasta la vecina Liencres para someterme a una resonancia magnética en su centro hospitalario. En tal dificultosa empresa estuve acompañado por mi paspas, a quien a partir de ahora conoceremos por el sobrenombre de Paportu, que se aburría en casa y no tenía nada mejor que hacer. La cita era a las 19.00, y como soy un tipo puntual, a las 18.55 aparecí por allí. Nada más llegar, y tras esperar los cinco (o más) minutos de cortesía de rigor la aparición del ¿enfermero? ¿médico? no tengo muy claro su rango en la jerarquía de la medicina patria, procedimos a la realización del gilicuestionario habitual en estas lides. No mola tanto como el que le pasaron al irlandés de camino a los Iu-Es-Ei pero no está mal a nivel regional. Por supuesto no voy a escribirlo aquí tal y como fue, porque a las cosas hay que darles un pequeño barnizado para que luzcan más.

Trabajador de ignoto rango - "¿Rodilla derecha?"
Yo - "La última vez que miré seguía siendo esa, sí"
TDIR - "¿Ya estás operado?"
Y - "Alguna artroscopia ha caido, no te voy a engañar"
TDIR - "¿Cuándo fue la operación?"
Y - "Pues de la última deben hacer cinco o cuatro años"
TDIR - "O sea, que desde el 2004"
Y - "No, no, que digo que hace ya por lo menos cuatro. Vamos, que allá por 2002 o 2001 si me apuras"
TDIR - "Ah, que ha sido más de una"
Y - "De momento ponme dos de esas"
TDIR - "¿Y alguna otra operación más?"
Y - "Y tanto. Otro par. La última la relaté en el blog del que formo parte y todo. Al irlandés le pareció muy divertida."
TDIR - "¿Marcapasos, válvulas, clavos, trozos metálicos en tu cuerpo?"
Y - "No que yo sepa"
TDIR - "¿Alergias?"
Y - "Ninguna conocida"
TDIR - "Lo del embarazo no es aplicable a tu caso"
Y - "Ummmm.... vale, ahí me has dao"
TDIR - "¿Trozos de metralla, restos de perdigones de alguna jornada de caza....?"
Y - "Va a ser que no. Mi vida es tremendamente insulsa"
TDIR - "Quizá haya que hacerte un contraste. ¿Te parece bien?"

Aquí recurrí a mi "cara de nada", porque no tenía ni pajolera idea de a qué se refería con eso. De todos modos, no dudé en asentir. Por fortuna, me vió el careto y tuvo a bien explicarme que no sería otra cosa sino pincharme y meterme un no sé qué para que se viera mejor el resultado. Pues vale. Tú pincha. Si total, muy a peor no creo que vaya.

Solventado el trámite, sólo restaba esperar turno. Por lo menos esta vez la sala de espera estaba más bien vacía y sólo la ocupaba una pareja de ancianos, que estuvieron a lo suyo sin molestar al igual que yo estuve a lo mío. Así da gusto. Lo mío fue leerme un Semanal del mes de Marzo. La actualidad manda. Nunca es tarde para conocer las opiniones de don Francisco Ayala.

Algo está cambiando en la Sanidad Cántabra. Pues no son las 19.15 y ya me toca entrar. No seré yo quien se queje. Entramos, previo despelote (no ponerse nerviosos, gente, que hay para todos), en la cámara de los horrores. Sí, me he hecho tropecientas resonancias y aún no sé cómo llamar a ese chisme. Me ponen unos auriculares más que grandes, gigantes. De los de negrata rapero molón. ¿Con música, para hacer más llevaderos los 20-25 minutos de prueba? Qué va. Para "amortiguar" el ruido. Sí, sí, ya te digo yo lo que amortiguan. Pues nada, a tirarse media hora en posición Tutankamon escuchando melodías que recuerdan al capítulo de Friends en el que Ross recuperaba su órgano y con él su sonido.

No se crean, que aburrirme tampoco me aburrí mucho. La de cosas que le da tiempo a uno pensar ahí metido. Desde las ganas que tiene de jugar un rato en el torneo Rector para así ganarse un apodo de esos tan chulos que pone Juanisho, hasta recordar el gran día en que le calentaron en el cine rompiéndole las gafas en el envite. Si os portáis bien, quizá algún día os lo cuente. O que lo haga el putter, que pasaba por allí y seguro que lo hace parecer mucho más jocoso que yo.

Me porté bien, no me moví y salí muy guapo. Ahora, a esperar al día 29 para conocer la opinión del señor doctor. Aunque ya les digo, desde mi posición ignorante y totalmente subjetiva, que sigue doliendo. Lo cual no quita para que ya coja el coche de vez en cuando y me pegue unos buenos paseos hasta la Universidad.

Por lo demás, también puedo comentarles que para conmemorar los 50 años de la primera emisión televisiva en este nuestro país a mi tele no se le ha ocurrido nada mejor que darse por muerta. Sí, así, sin avisar ni nada. De repente Paportu se sienta y sólo se ve un fundido en negro. Oirse se oye, sí, pero no tengo la imaginación tan desarrollada como para visualizar lo que ocurre o el plano que ha escogido el realizador en cada momento, así que como mis papis tampoco tienen ese don hemos consensuado apoquinar y hacernos con una nueva. Esta misma mañana he ido con Paportu en busca de la Samsung perdida, pero resulta que el chico que nos ha atendido era tremendamente majo y solícito, por lo que no ha habido lugar a divertidos equívocos con los que echarnos todos unas risas. Lástima. La ocasión prometía. En cualquier caso, si de aquí a la instalación final del aparato (seguimos hablando del televisor, mentes calenturientas) ocurre algo digno de mención no duden que se lo haré saber.

lunes, noviembre 06, 2006

La amenaza geriátrica. Toma 1

Llegó el día 3 de Noviembre. El miedo se palpaba en nuestras caras, pero había que echarle un par de narices. Delante nuestro, el ya conocido y mencionado en el post de la final four del San José, Gau Pasol, y unos cuantos fierecillas más.

A falta de 3 minutos para empezar, la primera sorpresa: mientras nosotros hacíamos el idiota, porque hacíamos el idiota, mucha leche de 20 minutos antes para calentar, para al final acabar haciendo el idiota, ellos, en su seriedad de equipo, se ponen a hacer una rueda. UNA RUEDA sí, en plan Tau o similares, porque se creían unos fieras. Nuestro miedo se torna en una leve sonrisa, tirando a carcajada. Pero ellos eran así.

Quintetos iniciales. Pasol, Jason 'white chocolate', el flipadín de verde y otros dos. Por La Amenaza, cinco elegidos para la gloria, Óscar 'glass-knee' Pombo, Michael Air Coterilli, Quique 'Italian threaten' Campano, Sánchez 'I can do it', y quien escribe. Balón al aire y comienza el partido. Ganamos el salto, nuestra confianza aumenta, y empezamos a dar espectáculo, y no por bueno, más bien por lamentable. No metemos una, eso sí, muchos rebotes, pero ni una para dentro. A todo esto ellos chof, chof, chof. Empezamos a mosquearnos, una panda de flipadillos nos están ganando. Pero finalmente abrimos la lata. Amago debajo del aro salta el defensor y conseguimos la personal. 2 tiros libres, jamás en mi vida había metido 2 tiros seguidos, libres o sin librar, pero el equipo lo necesita. Me concentro y el 1º dentro, vamos a por el segundo, imito a los buenos con gestos y esas cosas, entra llorando, pero entra. 2-8, la grada (banquillo) comienza a rugir como en los mejores partidos, pero ellos a lo suyo, chof, chof,chof. 4-12. Comenzamos con el carrusel de cambios, entran César 'iron knee' Pombo, Layon 'Todo pundonor', Noel 'El puaje fantástico' y Raúl 'Castroverde Essential'. La imagen va cambiando pero seguimos igual, y ellos también. Nos vamos al fin del primer cuarto con 8-16.

Primeros tacos, seguidos de los consejos de nuestros sabios lisiados, Portu y Rizox, hasta que no estén en la pista no tendrán su apodo. Ni dios hace caso, aunque se apuesta por una defensa individual para fundirles, pero nada, que los chicos querían ganarnos y ahí seguían enchufándolas. Momento pundonor del más eficaz fichaje de la secretaría técnica del club. Analizada la situación basamos el juego en lo siguiente: somos más grandes, no nos pitan faltas, a por ellos tirando desde abajo y amarrar los rebotes. Parece que funciona y a pesar de los cambios se sigue con la actitud. Al descanso sólo 5 abajo, pero la idea era otra. Rizox actúa de espía y se mete en su vestuario para enterarse de sus jugadas. El trabajo da sus frutos, pero de nuevo ni dios hace caso de lo que nos dicen Portu y Rizos.












En el tercer cuarto más de lo mismo y conseguimos ponernos a 1. El último era nuestro cuarto. Defensa dura, ataque rápido y hacia la canasta, nos ponemos por delante. A por ellos, 2+1, canasta, gritos, emoción, UUUUUUUUUUUUUUOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO. Se acojonan, ya no hay cambios de mano en medio campo por debajo de las piernas, ya no hay pases de espalda, Pasol se carga de faltas, detalle que será posteriormente comentado, 2 contra 1 que se culminan con grandes contraataques y ellos no nos llegan. En el último cuarto sólo recibimos un punto para terminar ganando por 10, y lo que es mejor gran sensación de solidez defensiva. Ojito a la foto.












Enhorabuena a La Amenaza.

Detalles individuales,

El Pasol se pasó de listo,y se fue con las orejas gachas. No es mi estilo insultar a nadie, pero éste se pasó de 'listu'.

El es la lesión de 'glass knee', haciendo gala de su nombre. Todos deseamos su pronta recuperación.


El jolgorio invadió el pabellón. Nos despedimos hasta el próximo viernes, que será fino.

sábado, noviembre 04, 2006

Permítanme una recomendación

Infiltrados.

La última de Scorsese.

Con los grandes Nicholson y Sheen, los infalibles Damon y Wahlberg, la revelación DiCaprio y el simpático Baldwin.

Por no mencionar a la loquera, que está de toma pan y moja.

Musicón incluido.


2 horas y media del mejor cine mafioso. Diga lo que diga la crítica.

Y mafia irlandesa, que resulta hasta novedoso. Fuckin' irish, tu árbol genalógico te hace un tipo con suerte a mis ojos. ¿Es cierto eso de que podrías estar pasándolo horrorosamente mal toda tu vida con la compañía de una persona y no quejarte lo más mínimo por ello?

Para rematar la jornada, a la vuelta a casa otra de Martin con mafia italiana, irlandeses allegados y Ray Liotta en el medio de todo el trajín. Sí, he visto Uno de los nuestros.


Ahora mismo me siento un poco más cercano a la camorra napolitana. Portuguesinni Abruzzi no es tan mal nombre después de todo.

Buona notte, amici.

miércoles, noviembre 01, 2006

Duelos y quebrantos

Tras un mes de Octubre caluroso y ventoso a más no poder, al día de hoy, Festividad de todos los Santos, momento en el que como buen católico cristiano y por eso de las convenciones sociales me he dirigido al camposanto de mi pueblo, le da por llover. No mucho, pero bien. Y eso, quieran que no, moja. Moja bastante. Que el cementerio no es que esté equipado con doble techo precisamente. La OPBL no descansa ni las fiestas de guardar.

Por lo demás, un par de apuntes:

1) No se molesten en ser buenos, porque han dicho hoy que llegado el día de la verdad sólo se van a salvar 144.000, todos ellos pertenecientes a las 7 tribus de Israel. Y me parece a mi que ninguno de ustedes tiene antepasados oriundos de Tel Aviv.

2) Si Bob Dylan se entera de la adaptación que han hecho de su Blowin' in the wind en Corrales se agarra un mosqueo de no te menees y se pone a pedir derechos de autor a troche y moche. Aunque con eso de que es un judío converso a la fe católica igual no se lo toma tan mal.

Y la peor noticia del día con diferencia: a la hora de ponerme mi "atuendo serio para las fiestas de guardar" he descubierto con pavor que el pantalón no se me cae ¡¡sin necesidad de emplear cinturón para ello!! Los rigores de la vida sedentaria, compañeros. Ahora a ver cómo lo hago para bajar un par de rayas en la báscula, considerando que todo lo que involucre correr lo tengo vetado, para perderlo nadando debería dar cada día las brazadas equivalentes a las que empleó Mark Spitz en toda su competición olímpica en Munich'72, y sabiendo que el mito de adelgazar mediante abdominales no es más que eso, una leyenda urbana (¿a que sí, Miguelovas?).

Habrá que recurrir al viejo truco de pasar más hambre que el perro de un ciego.

No obstante, estoy abierto a todo tipo de propuestas que me hagan llegar. Y les digo desde ya que lo tengo muy crudo para seguir la dieta del cucurucho, así que descártenla.